Testimonio: Mi catástrofe financiera (parte I)

La semana pasada recibí un correo de una lectora. Ahí me contaba los desaciertos financieros que ha tenido y me pedía compartir su historia con los demás, con la esperanza de que no cometamos los mismos errores.

Realmente es una situación difícil, pero lo más importante es que ya tiene su plan en marcha. Y yo espero ansiosamente el día en que llegue el correo de «Mi Catástrofe financiera, parte II).

 

Hola Ela,

Siempre leo tus post en tu blog y siempre he querido compartir mi experiencia con las finanzas, que no han sido tan buenas. Esta apenas es la primera parte:

Todo comenzó en el 2015 con un préstamo que realicé para una familiar. Era el primero crédito que tenía, pues había iniciado a laborar en el año 2014 y en mi trabajo tienen un convenio con una entidad financiera.

Le saqué ese préstamo a una tía de U$3,500.00 por 5 años (ERROR!!!) y luego de 3 años con el préstamo, en el 2018, me inició a quedar mal y yo he venido asumiendo esa cuota que me deducen automáticamente de mi salario.

Seguido, me aprobaron igualmente en el 2015, mi primera tarjeta de crédito y yo empecé a tarjetear en gustos que decía yo “iba a ir pagando”y luego 3 instituciones financieras más me otorgaron 4 tarjetas de crédito más, que también topé.

Cuando me vi muy endeudada en 2016, tomé un crédito con una micro-financiera y pagué algunas tarjetas de crédito, que volví a utilizar cuando adquirí un crédito hipotecario en conjunto con quien ahora es mi esposo.

Pagué con mis tarjetas la prima y algunos otros pagos que necesitábamos para la casa. Mi esposo me pagó su parte de la deuda que adquirimos con mis tarjetas y los ocupé porque para en ese momento debía pagar 5 tarjetas, crédito con micro-financiera y los gastos hormigas me consumían.

En 2016 yo me casé, cometiendo un gravísimo error: no ser honesta con mi esposo respecto a las deudas que tenía. Yo creí que podría hacer frente a todo, pero fue todo lo contrario, me endeudé con una prestamista que me cobraba increíblemente el 30% mensual.

Para en ese momento tenía deudas de 5 tarjetas de crédito, crédito con micro-financiera, la mitad del pago de mi casa, deuda con prestamista y era estresante porque mi salario no me ajustaba. No dormía tranquila por estar pensando cómo haría y para que mi esposo no se diera cuenta, me había endeudado mucho con el prestamista porque le abonada poco y entonces saqué un celular en una casa comercial para revenderlo y abonar al prestamista que por ese entonces la deuda había crecido a U$500.00.

Y así, en ese mismo año, llegó un cobro a mi casa y mi esposo se enteró y fue como una bomba. Pero él me ayudó y para en ese momento a un familiar le habían ofrecido un crédito y entonces me lo cedió para que yo pudiera pagar. Fueron U$4,000.00 los que pagué y quedé un poco solvente. Eliminé 3 tarjetas, ahora tenía dos tarjetas, el préstamo con la micro-financiera y la deuda del celular.

Me había retrasado con el pago de la cuota de mi casa y mi esposo aun no sabía. Seguía mintiéndole. Volví a utilizar mis tarjetas, así transcurrió el resto de 2017 y ya estaba en mora con la micro-financiera. Y en el 2018, en la micro-financiera me hicieron un acuerdo para pagar a 12 meses.

Cuando estalló la crisis en el país, mi tía a la que le había sacado el préstamo de los U$3,500, me quedó mal y entonces inicié a asumir la cuota de U$120.00. Le mentía a mi esposo, ya había sacado adelanto de salario, debía 2 tarjetas, a la casa comercial donde había sacado mi celular, en pocas palabras era un DESASTRE.

Hace como un mes mi esposo se dio cuenta de todas mis infidelidades financieras, recordé tus posts al respecto y me sentí muy mal, casi termina mi matrimonio.

Pero él ha elegido seguir. Mi esposo es una persona súper ordenada en sus finanzas y preparó el plan a seguir. Inicié por decirle todo, se siente tan libre de decirlo todo.

Segundo, hemos:

  • Unido nuestros salarios y nuestras deudas.
  • Elaboramos un menú para tratar de reducir las compras del súper a lo mínimo.
  • No hay salidas por el momento.

Él maneja el dinero y nuestras cuentas. Recordé lo que dijiste una vez en un post: hay momentos donde necesitamos que alguien ejerza control sobre nosotros para disciplinarnos. Hemos elaborado un plan para estos siguientes meses con los pagos y en el mes de diciembre igual vamos a unir nuestros aguinaldos para cancelar lo más que podamos.

Proyectamos que en 12 meses estaremos más solventes. Esta es la primera parte de mi testimonio que siempre he querido compartir contigo y creo que este es el mejor momento. Te escribiré una segunda parte en unos meses para contarte como nos está yendo.

Me ha quedado de experiencia que no debo quedarme las cosas, que no debo mentir y ha sido muy difícil porque gasto mucho. Pero esta vez estoy decidida a solventar mi situación con la ayuda de mi esposo. Dije hasta aquí a las mentiras y a seguir haciendo más grande mi bola de nieve de deudas.

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