Los 5 usos más inteligentes para tu dinero en tus 30´s

Uso dinero30A los 21 años tuve verdadera independencia por primera vez. Viviendo en México y tras haber terminado mis estudios universitarios, me tocó mudarme sola a un apartamento y vivir de lo que mi trabajo me generaba.

Gracias a Dios que el salario y los beneficios en Kodak eran bastante generosos, por lo que pagar un apartamento, tomar clases de francés e ir al gimnasio (además de pagar por todas las demás necesidades) no era problema.

En aquel momento, hace casi 10 años ya, el ahorro y la planificación no era algo que siquiera consideraba pasara por mi mente: para mí, en aquel momento, con llegar a fin de mes y comprar zapatos en el proceso, era todo lo que necesitaba.

Y recuerdo que el día que me mudé, la dueña del apartamento, que en aquel entonces andaba rondando los 35, me dijo: “está bien que ahorita disfrutés, los 20s son para salir y comprar ropa… ya en los 30´s te comenzarás a preocupar”. ¿Y yo? Yo la vi como loca y no entendí ni por cerca sus palabras.

Pues bien, tan solo unos añitos después –menos mal bastante antes de llegar a los 30-, esas palabras comenzaron a hacer sentido y vino a mí la preocupación por hacer algo más con el dinero que ganaba. Me di cuenta que está bien disfrutar esos primeros salarios pero que, si seguía así, nunca iba a tener nada más.

Después del derroche que muchos hacemos en los 20´s, llega el momento de abrir los ojos y comenzar a planificar. Ya tus prioridades no son las salidas y la ropa (¡esperemos!), sino comprar una casa, estudiar una maestría, casarte, tener hijos, etc. ¿Y adiviná qué? Exacto: todas esas cosas implican DINERO.

Éstas son mis recomendaciones de los cinco usos más inteligentes que le podés dar a tu dinero en los 30´s. Claro, si te llega antes (como a mí) bienvenido sea:

  1. Ahorrá para tu retiro

Sí, no me canso de decir eso y si vos ya te aburriste de leerlo en mi blog y aun no has hecho nada para tener tu plan de ahorro, lo seguiré repitiendo. No cedamos a la gratificación instantánea del momento gastándonos todo ahorita, pensemos que ese viejito interior que tardará poco en llegar, va a tener muchas necesidades que suplir.

  1. Comprá los seguros que necesitás

Los seguros en general –de vida, salud, incapacidad, accidentes, etc.- suelen ser puestos en el último estante de nuestras prioridades, pero es importante hacer tiempo para investigar planes, coberturas y precios y comprar aquellos seguros que se adecúen a tus necesidades. Uno que no podés olvidar es el de invalidez, pues te asegurará un ingreso económico en caso de que algo te pase.

  1. Establecé metas de ahorro

No esperés a que llegue algo que querés para pensar en cuánto dinero necesitarás. Por ejemplo, si en tus 20s ya sabés que una maestría es algo que querés hacer, no esperés al año en que querés irte para comenzar a ahorrar. Mejor, comenzá a ahorrar un poquito cada mes durante más tiempo. Lo mismo aplica con cada una de tus metas. A veces es difícil ver hacia delante e imaginarnos en el futuro, pero todos tendremos siempre metas que lograr y casi todas ellas involucrarán algo de plata.

  1. Ahorrá para comprar una casa

Algo en lo que no solemos pensar en los 20s, pero que de repente a los 30s queremos tener YA. Las cosas no llegan así de fáciles y menos cuando involucran grandes sumas de dinero, como la compra de una casa. Idealmente, deberías ahorrar al menos el 20% para la prima y si estás pensando tener una casa de determinado tamaño o en determinado lugar, sabrás que llegar a esa suma puede tomarte algo de tiempo.

  1. Pensá en el futuro de tus hijos

Decía un amigo de la maestría que los hijos son un flujo de caja negativo: solo sale dinero y si ya tenés los tuyos, bien sabrás que suelen salir bastante caros. Si pensás tener hijos o si ya los tenés, comenzá un fondo de ahorro para su educación, especialmente si está en tus planes que estudien en una universidad privada o en otro país

Y ahí lo tenés, las cinco maneras más inteligentes de usar tu dinero cuando tenés 30 o estás cerca de llegar al tercer piso ;). Considerá que no hay una prioridad establecida para todos: si vos no podés guardar dinero para cada una de estas metas, priorizá aquello que en tu vida sea más importante.

Y ya sabés que esto de las finanzas personales es bien personal, por lo que lo que es más importante para mí, puede que no lo sea para vos y viceversa.

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