7 Preguntas antes de hacer compras grandes

Creo que si hay una frase por la que muchos y muchas me conocen es la famosa pregunta de: “¿Lo quiero o lo necesito”?

Curiosamente, esa frase salió de este post que escribí en el 2013, donde la mencionaba como una de las preguntas que nos debíamos hacer antes de comprar LO QUE FUERA. Pero no era la única, en total son 5 preguntas que además he compartido en decenas de charlas o talleres que he dado, pero esta parece ser la que más recuerdan.

Pero, ¿por qué cuestionarnos antes de comprar es tan importante? Pues bien, cada salida de dinero que hacemos implica, de alguna manera, una decisión de compra. Y lo que esto quiere decir es que, literalmente, tenemos la posibilidad de DE-CI-DIR.

Me gusta aclararlo porque como humanos, es muy fácil acostumbrarnos “a lo bueno”, y es ridículamente sencillo convertir cualquier acción en hábito… un hábito que no necesariamente nos conviene.

De esta manera, si vos te acostumbrás a comprar X o Y en el súper cada vez que vas, difícilmente lo cuestionarás aun en momentos de crisis financiera y lo considerarás automáticamente como algo necesario, algo que debés llevar sí o sí.

Si las primeras 3 quincenas que te pagan, lo primero que hacés es ir a comprarte algo como premio por lo trabajado, porque “te lo merecés”, lo más probable es que pasen 20-25 años y vos sigás celebrando (mal gastando) ese pago por hábito. Y, pues, ¿cuántas cosas más pudiste haber hecho con ese dinero?

Ahora, no se trata de irnos al extremo y pasar años decidiendo si compramos o no cada pequeña cosa. Recordemos que la vida se trata de balance y, como te expliqué en este post, aprender a fluir entre las polaridades es parte de sentirnos felices con nuestras decisiones.

De lo que se trata es de aprovechar al máximo cada centavo que ganamos, de controlar nuestros impulsos de compra y de comprar cuando necesitemos algo que realmente mejore nuestra vida, pues aunque es rico disfrutar y vivir el momento, una serie de compras impulsivas durante un periodo prolongado, nos pueden llevar a la ruina financiera.

Así como de pesito en pesito se llena el chanchito, también de comprita en comprita se fullean las tarjetas de crédito. Para que esto no te pase, además de las 5 preguntas básicas que te compartí hace algunos años, por acá van otras siete para que completemos la docena:

1. ¿Estoy reemplazando algo o es nuevo?

Si esta compra es algo enteramente nuevo, quiere decir que has pasado tu vida entera viviendo sin este artículo. Así que muy parecida a la frase por la que soy gratamente conocida: ¿realmente lo necesitás?

¿Qué hay de diferente en tu vida que, después de tantos años sin usar esto, ahora es tan imprescindible?

Ahora, si estás reemplazando algo analizá si quizá valdría la pena comprar algo de mejor calidad, dado que estás reemplazando algo que ya no sirve.

 2. ¿Qué pasó con compras pasadas?

Si tenés un buen historial de haber hecho compras grandes sin remordimientos y sin acarrear la deuda en tu tarjeta de crédito, entonces podrías confiar en tu juicio. Si no es así, antes de comprar, pensá en las 3 últimas compras parecidas que realizaste y lo que sucedió.

Muchas veces somos presas de nuestra propia mente, que nos dice que “esta vez será diferente”, pero si nada a tu alrededor ha cambiado y vos misma no sentís haber realizado un cambio, difícilmente esta compra valdrá la pena. Acá recomiendo pensarlo entre 24 horas y 3 días para decidir. Evita muchas compras por impulso.

3. ¿Es este el mejor momento para comprar?

Algunas cosas cuestan lo que cuestan y ese es el precio TODO el tiempo. Sin embargo, hay otras cuyo precio sí varía según la temporada (como comprar los adornos navideños en Enero-Febrero); y algunas más que comienzan con un precio y suavemente van cayendo. Lo he visto con la compra de ropa y zapatos en USA, por ejemplo.

Entonces, antes de hacer una compra, preguntate: «¿Podría encontrar esto más barato después?”. Como todas estas preguntas, no hay una respuesta correcta. Se trata de considerar tus opciones y tomar la mejor decisión en este momento.

4. ¿Es este el mejor precio?

Muy ligada a la pregunta anterior, ésta es tanto para vos, como para el vendedor. Siempre he recomendado hacer la tarea de cotizar y comparar antes de comprar. Y que no te de pena preguntarle al vendedor si pueden darte un mejor precio.

5. ¿Impactará esta compra a mi familia?

Especialmente cuando se trata de una compra grande, esa salida de dinero sí impactará a quienes viven con nosotros. Pero quizá el impacto sea aun mayor al monetario. ¿Es algo que alguien más va a usar?

De ser así, no está de más involucrarlos en el proceso, pues cada uno tendrá un punto de vista diferente y, al compartir el dinero, es justo que se tome en cuenta la opinión de todos. Entendé por qué esta compra es importante para cada integrante y usá las respuestas para tomar tu decisión.

6. ¿Cuánto tiempo vale?

Sin lugar a dudas, de mis preguntas favoritas, pues nos ayuda a visualizar que el dinero que gastamos no son solo billetes, sino horas de nuestra vida. El año pasado, mientras estuve trabajando con los mineros de HEMCO durante 6 meses, realicé varios ejercicios con ellos para que vieran la cantidad de horas que debían trabajar dentro de una mina, para pagar una sentada a tomar.

En muchos casos, la respuesta era 35 horas. Y ante la siguiente pregunta de: “¿Vale la pena?”, todos decían que no.

Y es que como seguramente habrás notado, es mucho más fácil y rápido gastar dinero que ganarlo. Pensá en esto la próxima vez que estás listo o lista para pasar tu tarjeta o sacar los billetes. Preguntante cuántas horas de tu vida/trabajo te cuesta esa compra. La fórmula es:

Tras realizar el cálculo, preguntate: ¿Vale la pena?

7. ¿Qué más podría hacer con este dinero?

Pregunta súper poderosa y realmente la que yo más uso. Siempre pienso en mis compras/gastos en términos de qué otra cosa importante está sustituyendo.

Y es que, al final, cualquier compra no es más que un intercambio de dinero por un artículo o servicio. Cada vez que usás tu dinero en algo, no lo podés usar en otra cosa, a esto se le conoce como costo de oportunidad.

Cuando estaba por casarme el año pasado, pasamos varios meses ahorrando para que el total de la boda estuviera pagado y no tener que endeudarnos, por lo que cada vez que debía decidir si comprar o gastar en algo, pensaba en términos de la boda.

Específicamente, ¿cuántos platos de comida implica esta compra? ¿Qué es más importante? Cuestionate si no hay algo más en línea con los objetivos de tu vida que podás hacer con ese dinero?

Y ahí lo tenés, las 7 preguntas adicionales que te debés realizar antes de hacer compras grandes. Al hacértelas, estarás en una mejor posición sacarle el jugo a tu dinero, controlar las compras por impulso y usar tus ingresos –que tanto te cuestan- para cosas que realmente te importan.

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