De pesito en pesito se llena el chanchito

pesito-en-pesito

“No me sobra dinero para ahorrar”. Ése es el problema: cuando pensamos en ahorrar, nos mentalizamos para que al final de la quincena o del mes, destinemos lo que nos sobró para el ahorro. Evidentemente, como estoy segura vos mismo o misma habrás podido comprobar, nunca sobra nada. ¿Por qué? Bueno, pues porque al tener el efectivo en tu cartera o el balance disponible en la cuenta, de una manera u otra, le terminás encontrando un uso –que no siempre es el más adecuado- a tu dinero.

Ahorrar implica un hábito, y como con cualquier otro hábito, éste no nace de la noche a la mañana. Muchas personas me escriben y me dicen que se han propuesto destinar una parte de su salario al ahorro, pero que al final, no logran ni siquiera abrir la cuenta y terminan preguntándome –y preguntándose ellos mismos- ¿por qué? La razón casi siempre es la misma: falta de planeación financiera.

La mayoría de los y las nicas no llevamos un presupuesto ni un control de gastos. Por lo tanto, vamos gastando a como van saliendo los compromisos día a día. Saliste de trabajar y tus compañeros decidieron ir por un par de cervezas para relajarse, vos aceptaste y te gastaste C$150.00. Te diste cuenta que viene Juan Luis Guerra en Noviembre y tu novia es súper fanática, entonces vos decidiste sorprenderla y compraste dos boletos que te costaron U$60.00. Y la lista es larga. Puede ser algo tan pequeño como una repostería a media tarde (todas las tardes que trabajás) o algo tan grande como unas sandalias azul celeste que se te atravesaron en la tienda.

La fórmula mágica para ahorrar es que este monto forme parte de tu presupuesto, es decir, que desde antes que te paguen decidás cuánto vas a mandar a tu cuenta de ahorro y lo hagás desde el mismo instante en que tu salario cayó en tu cuenta de nómina. Así, te olvidás de que existe ese dinero y a como sea, lograrás llegar a fin de mes. Además, para tener una verdadera motivación para ahorrar, debés tener una meta clara con nombre y apellido: no es lo mismo ahorrar por ahorrar, que ahorrar para un fin en particular, como una casa, un carro, un negocio, el retiro, los estudios, un viaje, etc.

Si alguna vez has sentido que ahorrar es imposible o que el dinero simplemente se te va de las manos sin darte cuenta, este es el momento de cambiar esa historia. La clave no está en ganar más, sino en saber administrar lo que ya tenés… y para eso, primero hay que trabajar la mentalidad.

Por eso, te invitamos a nuestra conferencia Dinero y Mente, donde vamos a hablar de cómo tus creencias influyen en tus finanzas y qué podés hacer para reprogramar tu relación con el dinero. Aprenderás estrategias prácticas para salir del ciclo de gastar sin control y empezar a construir un futuro financiero sólido.

 

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