Seguros: ¿gastar de más o ahorrar?

El siguiente post es presentado por Seguros LAFISE

Hace unos días estuve hablando con un amigo sobre la ola de “modo ahorro” en la que muchas personas –incluyéndome- andamos por la situación actual. En este sentido, lo ideal siempre es revisar qué gastos de los que tengo actualmente no son estrictamente necesarios, ponerme a dieta financiera y pasar ese monto al ahorro para estar mejor preparados para alguna emergencia.

Hablando de esto y de los diversos rubros donde podemos ir recortando, me preguntó algo que me dejó pensando:

¿Realmente es necesario que siga pagando mis seguros por el contexto actual del país?

Entonces empecé a darle vueltas, intenté enlistar todas la razones y los beneficios a corto y largo plazo de comprar y/o mantener un seguro, ya sea de vida, automóvil o vivienda; y enfocada a esto inicié haciendo un breve recuento para recordar un poco qué es un seguro.

Qué es un seguro

Técnicamente, un seguro no es más que un contrato que se realiza entre dos partes: el tomador, quien será la persona encargada de pagar la prima de la póliza, y la aseguradora, que se obliga a indemnizar si sucede un siniestro (siempre que el siniestro se encuentre dentro de las coberturas contratadas y que vos hayás cumplido con los requisitos establecidos).

Además, el tomador (quien paga) puede ser el mismo asegurado o puede ser alguien más. Por ejemplo, un papá (tomador) que compra un seguro para proteger a sus hijos (asegurados).

Ahora sí procedo a recapitular la importancia que tiene contratar un seguro y por qué, más que un gasto, tener un seguro es un ahorro.

Seguro: un ahorro a largo plazo

En nuestra vida diaria y durante nuestras actividades, desarrollamos una cantidad de acciones que ponen en riesgo nuestro patrimonio (los bienes que con tanto esfuerzo adquirimos) o nuestra salud, e incluso nuestra propia vida y el futuro de nuestra familia.

De cara a esta serie de riesgos, es importante que nos protejamos. Claro, no se trata de andar por ahí con una armadura o dentro de una burbuja, sino de prevenir y anticiparnos a imprevistos que no sólo nos harían pasar un mal rato, sino que afectarían nuestro futuro económico y estabilidad.

Para hacer esto un poco más gráfico veamos algunos ejemplos:

Seguro de auto

En la actualidad, lo primero que solemos adquirir al empezar a trabajar es un carro. Ese que, aunque sepamos que vamos a sufrir en el tráfico camino al trabajo, es absolutamente necesario en nuestras vidas.

La mayoría suele pasar un buen tiempo ahorrando para la prima y luego pagando al banco la diferencia. Es ahí donde el carrito se convierte en tu primer posesión importante. Sin embargo, camino al trabajo, al súper o a alguna salida con los amigos nos exponemos a que nos choquen, demos con alguna propiedad o incluso a que lo roben. En un caso así, ¿sería fácil para nosotros hacerle frente a los gastos que se vienen con estos accidentes?

¿Dejaremos que aquel fruto de nuestro esfuerzo se pierda así de fácil? Lo más probable es que, si no contás con una póliza de daños propios para el carro, veás perdido todo tu sueño de tener un medio de transporte o que debás pasar un buen tiempo ahorrando para poder pagar su reparación. Aquí viene la importancia de invertir en un buen seguro de automóvil.

Seguro de hogar

Al tiempo de comprar el carro y a medida que vamos ahorrando o ganando terreno laboral, ponemos nuestra vista en adquirir una casa propia. Una vez lográs tu propósito, debés cuidarla y tratar de mantenerla en óptimas condiciones. Pero con esta inversión, también vienen los riesgos: un temblor, un incendio, una inundación, un robo… todas son situaciones latentes y que, si se dan, te traen consecuencias fuertes.

¿Y qué pasa? ¿Vas a dejar que el dinero invertido, el bien más importante, el hogar de nuestra familia desaparezca o se pierda de un momento para otro? La mejor manera de protegerte ante esto es contar con una póliza de incendio que proteja nuestra vivienda, con coberturas tanto para el inmueble como para tus bienes. ¡Creeme que esos también cuestan plata!

Seguro de vida

Llegará un momento en que formarás tu propia familia y querrás darle todas las comodidades posibles a tu pareja, hijos y vos mismo. Entenderás entonces que tus ingresos juegan un papel importante para nuestra familia, pero, ¿qué pasa si el día de mañana faltás? ¿Qué pasa si por un accidente me incapacito permanentemente? ¿Y el futuro de mis hijos?

La compra de un seguro de vida garantizará un monto fijo que tu familia recibirá como beneficiaria. Podría servir como un ingreso adicional, dinero para invertir, para trabajar y de cierta manera para garantizar el futuro de esos sueños y la estabilidad de la familia.

Al final de toda esta reflexión llamé a mi amigo y básicamente le dije:

Mirá, es cierto que las condiciones extremas requieren que tomemos medidas extremas. Es cierto que es excelente buscar nuevos y mejores rubros donde recortar… especialmente en momentos de crisis e incertidumbre. PERO, precisamente por la crisis y la incertidumbre,  un seguro se puede convertir en ese factor que, valga la redundancia, “asegura” nuestro futuro, que nos protege y que nos puede dar la tranquilidad de continuar nuestra vida con menos preocupaciones. Creo que aún hay muchos otros rubros donde debemos recortar ANTES de poner nuestro futuro en riesgo.

Así que sí, un seguro más que un gasto innecesario, es un ahorro y un ahorro que a largo plazo se puede convertir en uno de los más importantes para vos y tu familia.

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