Cinco grandes lecciones que aprendí en mi primer trabajo

Lecciones trabajo

Las lecciones que aprendés en tu primer trabajo son más importantes de lo que podrías pensar. Ese primer trabajo no solo te ofrece entrenamiento en un campo específico, sino que también te enseña lecciones de vida y de dinero súper valiosas, que cargarás durante toda tu vida adulta.

Yo tuve mi primer trabajo a los 17 años. Había entrado a estudiar Derecho en la UCA y, después de un cuatrimestre, me di cuenta que no era para mí. Sin saber qué hacer o qué estudiar, decidí irme unos meses donde mi familia en Estados Unidos y ahí tuve mi primer trabajo.

Era una empresa que se dedicaba a fabricar y vender perchas –sí, perchas en las que colgás ropa- personalizadas. Tenían clientes enormes como Calvin Klein y DKNY e, incluso, una vez salieron en un programa de MTV donde “habían salvado la estadía” de J.LO  para un concierto, al llevarle 10,000 perchas de un día para otro.

Ese primer trabajo me dejó muchísimo y fuera de la gratificación y felicidad de recibir tu primer sueldo ganado con el sudor de tu frente, la primera conclusión a la que llegué fue: es más divertido, fácil y menos estresante estudiar que trabajar.

En fin, sin importar si tu primer trabajo fue en la secundaria, la universidad o una vez graduado, hoy te quiero contar las 5 lecciones más importantes que a mí me dejó ese primer “pegue”…y otros que siguieron: 

  1. La puntualidad

Llegar a tiempo es una de muchas lecciones que aprenderás en tu primer trabajo. A pesar de que a todos nos piden llegar a tiempo al colegio, cuando se trata de la oficina, es un cuento diferente.

Puede que si llegaras tarde a clases, el profe no te dejara entrar (en la universidad) o te regañara (en el colegio); pues bien, en tu trabajo sí te van a pedir puntualidad y si no lo hacés, muchas llegadas tarde podrían significar un despido. ¡Ah! También hay que ser puntual en tiempos de entrega y fechas de vencimiento.

  1. Cómo llevarse bien con otros

En el colegio o la Universidad, si alguien no te caía bien podías evitarlos. Pero en el mundo laboral, te tocará trabajar con toda clase de personas. Esto quiere decir que si no hacés click con alguien, tendrán que poner sus diferencias a un lado y trabajar en equipo: y esto podría ser un colega, un proveedor, un cliente o tu mismos jefe.

Yo no tuve problemas con nadie en mi primer trabajo, pero en mi segundo trabajo (recién salida de la Universidad) sí chocaba mucho con una de las líderes de equipo y, ni modo, así tocaba respirar profundo y seguir trabajando. 

  1. El valor del dinero

¡Obvio! Cuando tus padres te mantienen, realmente no entendés ni apreciás totalmente cuánto cuesta un dólar. Pero cuando sos vos quien está trabajando largas horas para ganar unos cuantos centavos (tal vez menos de lo que recibías de mesada), comenzás a comprender cada vez que te decían: “vos no sabés el valor de las cosas”. Y es cierto.

  1. La realidad de los impuestos

Todos estamos acostumbrados al pago del IVA cuando salimos a comer o compramos en una tienda. Pero muchos se llevan una sorpresa cuando el salario que reciben no llega completo y resulta que hay deducciones de por medio. Y entre más ganás, mayor será también el porcentaje a deducir.

¿Qué podés hacer? Nada, los impuestos se deben pagar. Lo único que sí está en tus manos es administrar lo mejor posible ese dinero que entra para sacarle el máximo provecho.

  1. La importancia del ahorro

Esa sensación de estar en la cima del mundo cuando conseguís tu primer trabajo una vez graduado. Pero, ¿qué tal la sensación cuando te dejan ir o renunciás? Nada bonita, sobre todo cuando no tenés ni un peso ahorrado para sobrevivir: créanme, esto le pasa a muchos.

Si lográs acostumbrarte a ahorrar un porcentaje de tus ingresos desde tu primer salario (por más bajo que éste sea), cada vez que recibás un incremento salarial, tus ahorros irán aumentando en automático. Además, es necesario que aprendamos a vivir con el dinero que tenemos, pues es la única manera de lleva una vida libre de deudas.

Conseguir tu primer trabajo es emocionante y es la oportunidad de ejercer tu independencia. Pero vivir por tu cuenta y manteniéndote a vos mismo no es tan glamoroso como puede parecer en la televisión. Debés ser inteligente con tu dinero y tomar decisiones sabias.

Todos tenemos diferentes experiencias en el trabajo: a algunos nos va súper bien y otros terminamos odiando tanto lo que hacemos (o el ambiente, o al jefe) que presentarnos el siguiente día es un sacrificio… pero todos aprendemos algo. Así que contame: 

¿Y vos? ¿Qué aprendiste en tu primer trabajo? ¿Qué otras lecciones podés sacar de esa primera experiencia?

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