Cómo preparar el campo financiero para el matrimonio

Finanzas Matrimonio Plata con Plática

El siguiente post es patrocinado por Banco Lafise

Las finanzas han sido, durante mucho tiempo, un área problemática en el matrimonio e incluso ha llevado a millones de personas al divorcio. Una de las principales razones es que no estamos acostumbrados a hablar de dinero: ni mientras estamos solteros, ni cuando ya estamos casados.

Los expertos están de acuerdo en que la acción preventiva puede salvar los matrimonios, por lo que antes de caminar por el pasillo, es necesario tomarse el tiempo para entender la educación financiera de la pareja, así como sus hábitos de compra, gasto y ahorro, ponerse al día sobre sus posesiones pasadas y presentes, y sentar las bases para un futuro financiero honesto y transparente.

El momento ideal para sentarte a hablar de dinero con tu media naranja es antes de casarte, porque así estás a tiempo de conocer financieramente quién es la persona con quien pasarás el resto de tu vida y podrán tomar decisiones sobre cómo quieren llevar su vida financiera.

A continuación 5 puntos claves para preparar tus finanzas para el matrimonio:

  1. Aprendan sobre el pasado financiero y presente de su pareja.

“Dime cómo gastas y te diré quién eres”. Tener la conversación con tu pareja en la que ambos se sinceran y hacen un recuento de sus hábitos de gastos, lo que deben, lo que tienen ahorrado e invertido es justo y necesario.

Es aconsejable revisar todas las deudas importantes de ambos, desde créditos hipotecarios, automotrices, por negocios, casas comerciales, préstamos personales, así como saldos significativos de tarjetas de crédito. Así mismo, que cada uno solicite su récord crediticio (esto se puede hacer gratuitamente una vez al año), para saber dónde están parados y si no hay ningún error cometido, nunca está de más.

De lo contrario, cuando como pareja estén listos para dar un paso más grande, como la compra de una casa, podrían terminar sorprendidos y con la guardia abajo si uno (o los dos) no tiene la situación financiera que esperaba.

  1. Describan sus patrones de ingresos y gastos.

¿Te has acostumbrado a llevar un presupuesto y control de gastos? ¿O sos más bien de esos compradores compulsivos? ¿Qué tal una de esas personas que suelen tachar de “agarrados”? Y, ¿qué pasa con tu pareja? ¿En cuál de esos extremos se encuentra? ¿Los ingresos de ustedes son fijos o variables? ¿Reciben algún tipo de bonos, comisiones, o viáticos? Todo ingreso y todo gasto cuenta. Siempre.

Éstas son algunas de las preguntas importantes que deben hacerse mutuamente al abordar sus finanzas como una pareja casada. Además, cuando una de las personas gana mucho más o mucho menos en la relación, pueden considerar que cada uno contribuya un porcentaje en base a sus ingresos, en lugar de en cantidades iguales.

Es necesario recordar que si cada uno está ganando y gastando por su lado, muy difícilmente podrán cumplir los sueños y metas que tengan.

  1. Decidan si llevar finanzas conjuntas o separadas.

Una de las preguntas más grandes y prácticas que enfrentan las nuevas parejas es si separar o combinar las finanzas.

Existen varias maneras en que esto se puede hacer y no hay una única respuesta correcta para todos: va a depender de cada pareja, pero sí es necesario tomar la decisión.

Para muchas parejas en las que ambos trabajan, puede tener más sentido mantener presupuestos separados para que cada uno tenga sus propios rubros de ingresos y gastos discrecionales. Otra opción es mantener una sola cuenta conjunta para el gasto del hogar y/o metas de ahorro y, a su vez, dos cuentas para que cada uno mantenga su libertad de gastar.

Finalmente, y ésta es la opción que yo recomiendo, las parejas también podrían elegir llevar sus finanzas 100% compartidas. En este caso, sin importar quién gana más, el dinero ganado se ve como uno solo, el presupuesto se hace en conjunto y es importante que las dos personas permanezcan en la misma página financiera.

  1. Establezcan metas financieras conjuntas.

En un matrimonio, las decisiones y la planificación de los objetivos financieros deben hacerse en conjunto. Metas como la compra de una casa, un carro, viajar a determinados países, el retiro o la educación de los hijos deben planificarse con tiempo y ser compartidos.

Considerá, por ejemplo, que una contribución mensual de sólo $50.00 dólares cada uno a una cuenta de ahorros –sin contar los intereses- llegará a $12,000.00 en 10 años. Por lo que entre más temprano comiencen a pensar y planificar sus metas, mayor tiempo tendrán para cumplirlos y menor será el monto que deban destinar mensualmente.

  1. Dividan los roles financieros.

Al igual que se suele decidir quién sacará la basura y quién lavará los platos, las parejas también deben decidir sobre los roles financieros de cada uno. ¿Quién hará el presupuesto? ¿Quién estará encargado de pagar X o Y factura? ¿Cuál de los dos velará por la situación con los seguros?

Y, mucho ojo, no porque uno de los dos sea mucho mejor que el otro en el tema de las finanzas personales, deberá caer la responsabilidad en uno solo; lo mejor siempre es que cada uno se encargue de una parte.

Como verás, la comunicación es esencial al disponer tus finanzas para el matrimonio y, en este sentido, la honestidad y la planificación pueden ser vitales para que tu matrimonio sea uno exitoso. Finalmente, no olvidés que hablar de dinero con tu pareja no debe ser solo antes de casarte, sino durante toda la vida.

¿Y vos? ¿Ya has hablado de dinero con tu pareja? ¿Cómo prefieren llevar sus finanzas: juntas o separadas

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