La maldición de las tarjetas de crédito

burnout emprendedor

Consciente  de cómo vivimos los nicas y nuestro apego a las tarjetas de crédito, cuando comencé este blog, uno de los temas que más tocaba era éste. Escribí sobre señales de alarma de que tu deuda está fuera de control, sobre la posibilidad de vivir sin una tarjeta de crédito, también hablé de cómo se le puede dar un uso correcto y sacarle provecho, de lo que pasa cuando solo pagás el mínimo –tabla con cálculos incluida- y hasta de promociones que usan los bancos, como la de “compras al 0% de interés”. Luego empecé a escribir sobre otros temas, porque pensé “ya demasiado sobre las tarjetas de crédito… la gente se va a aburrir”.

No voy a decir que me arrepiento, pero me doy cuenta que el uso correcto de las tarjetas de crédito sigue siendo una gran interrogante para muchos. Prueba de esto, es que TODOS los días alguien entra a mi blog buscando información al respecto (lo puedo ver en los términos de búsqueda) y lo más preocupante es que la consulta #1 es: ¿Qué es mejor: pagar el total o sólo el mínimo? Cuando hacemos preguntas tan básicas como ésta, queda claro que no tenemos la mínima idea de lo que es una tarjeta de crédito, para qué sirve y cómo se usa.

Para que vean cómo estamos, me di a la tarea de copiar los términos de búsqueda más repetidos, relacionados a tarjetas de crédito, con los que entran a mi blog:

TC preguntas

Y ahí no acaba, la semana pasada, una lectora me mandó el siguiente correo. Es referente a una conversación que escuchó, mientras esperaba que la atendieran en una oficina:

Hola Ela: te quiero contar una conversación (por celular, por supuesto) escuchada mientras esperaba me atendieran en una oficina:

-Madre: «Si buenos días, mi tarjeta de crédito tiene un techo de seis mil dólares y quiero saber si tengo disponible, ayer gasté mil córdobas, pero sé que también tengo un saldo en dólares… sí, mi número es xxx. Si, ya le dije que también tengo un saldo en dólares… ah, ¿entonces quiere decir que el saldo en córdobas y en dólares se suman y eso resta del disponible?… ah… uhm… entonces, ¿tengo algo disponible?… ya, entonces no tengo nada disponible :(. Bueno, muchas gracias.

Finaliza la conversación y viene a hablar con la hija:

-Madre: «no tengo nada de saldo disponible».

-Hija: «qué frescos que son, te deberían de avisar por lo menos, y ahora, ¿qué vas a hacer?”

-Madre: (después de unos 10 ó 15 segundos) «bueno, ahora ya estamos aquí, toca pagar en efectivo, pero eso sí, ya no vamos a la consulta con el doctor».

Honestamente, pensé en vos a lo inmediato y me dio bronca con la mujer (debidamente enjoyada) y la hija, ambas con botas cortas (esas botitas estilo borceguí) con tacones muy altos, pantalones como aterciopelados en una Managua al mediodía que hoy debe haber estado más o menos a 37 grados a la sombra…

Para mayor ironía, yo escribía en ese momento un cheque para pagar el 100% del saldo en córdoba de las tres tarjetas de crédito que cortan hoy: la credomatic visa (la que menor interés tiene), la de La Colonia (10% de descuento en todas las compras en el supermercado La Colonia y adivina dónde son todas mis compras) y la Gascard (6% de descuento en cualquier gasolinera hasta un consumo de +/- 6000 córdobas en combustible y nuevamente adiviná dónde han sido hechas todas mis compras con esa tarjeta y cuál fue el techo de mi consumo).

Sí, es preocupante. Aclaremos algo: las tarjetas de crédito NO son dinero extra ni dinero que el banco te regala. Es un préstamo, a una tasa de interés altísima, que tenés que pagar cada mes en su fecha de pago. Y sí existe la manera de utilizarlas sin quedar debiéndole hasta el alma al diablo, simplemente tenés que gastar dentro de tus posibilidades –entiéndase no más allá de lo que ganás-, y pagar todo eso que consumiste, en la fecha que te corresponde.

Además, las tarjetas de crédito te pueden traer beneficios si las sabés usar correctamente, pues podés ganar puntos, millas, viajes y demás. Yo conozco a muchas personas que han sabido sacarle el jugo a su tarjeta de crédito, usándola solamente como un medio de financiamiento a corto plazo, conociendo su fecha  de corte y pago exacta y pagando ese día lo que gastaron durante el mes.

¿Y vos? ¿Sabés usar correctamente tu tarjeta de crédito? ¿Cuántas tarjetas de crédito tenés? ¿Qué duda tenés al respecto de su uso?

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