Soy mi peor enemigo en las finanzas personales

¿Cuántas veces has auto-saboteado tu propia vida financiera? Si al pensar en esta pregunta, tu respuesta es “muchas”, es probable que seás tu peor enemigo.

He de confesar que nunca había pensado en esto, pero este tema salió del grupo de mis mimados hace unos meses.

Resulta que en Octubre, cuando estábamos realizando el #DesafíoDelDinero, el reto del 26 de ese mes era identificar quién o quiénes eran tus bullies financieros. Me sorprendió muchísimo ver que al menos la mitad de las respuestas eran “yo soy mi propio bully”, o “yo soy mi peor enemigo en las finanzas personales”. ¡Nunca lo había pensado!

Y me encantó porque esto también quiere decir aceptar nuestras acciones y sus consecuencias. Me he dado cuenta que una de las cosas que más nos cuesta es precisamente tomar responsabilidad de nuestros actos y que terminamos culpando todo y a todos (el país, la moneda, el gobierno, mi trabajo, mi jefe, mi familia, mi pareja, el cliente, etc.) antes de asumir que algo fue nuestra culpa.

Pues aquí estaban mis queridos mimados abriendo sus ojos y mi conciencia de que realmente el mayor bully financiero somos, la mayor parte del tiempo, nosotros mismos. Como lo explicó perfectamente una de ellas:

‪F.P: Yo misma me hago bullying jajaja ‪😂 no puedo culpar a nadie más jajaj “no tengo dinero, uy esos zapatos en promoción. Bueno. Luego repongo lo que gasté. Total la vida es una jaja”

Y éste es tan solo un ejemplo chiquito, pero ¿qué pasa con las grandes decisiones de la vida y el auto-sabotaje que nos hacemos? Literalmente están impidiendo que alcancés lo que tanto deseás. Para ayudarte con este proceso, he escrito este post.

7 Maneras en que sos tu peor enemigo

1.Cedés constantemente a la procrastinación

Sí, nos hemos convertido en expertos procrastinadores y todo lo dejamos para “mañana”, solo que ese mañana nunca llega. Debemos aceptar que nadie manejará nuestra vida financiera por nosotros y hasta que VOS no tomés la decisión de ordenar tu dinero y organizar tu vida financiera, vas a continuar hundiéndote en deudas y tendrás pocos –por no decir cero- recursos en caso de una emergencia.

Hoy y ahora es el momento de tomar el sartén por el mango de tus finanzas. No mañana, no pasado, no el próximo mes, ni el siguiente año. ¡YA!

2. Querés gastar al nivel de tus amigos

O de tu familia, compañeros de trabajo o papás de los hijos amigos de tus hijos. Todos tenemos condiciones, ingresos y gastos diferentes y por lo tanto debés trabajar tu propio presupuesto y decidir tu propia manera de usar tu dinero.

Siempre he pensado que “caras vemos, deudas no sabemos”, por lo que no necesariamente ese estilo de vida que ves a otros llevar está siendo pagado con sus ingresos. No te vayás a la quiebra tratando de aparentar lo que no tenés. Recorré tu propio camino financiero.

3. Gastás según te dicten tus emociones

¿Te sentís molesta? Gastás. ¿Te sentís alegre? Gastás. ¿Te sentís solo? Gastás. ¿Te sentís triste? Gastás. En fin, millones de personas son presas de sus emociones y les permiten dictar cómo y cuánto gastar. En este post te comparto cómo funciona esto es nuestro día y día y cómo salir del problema, sin desquitarte con tu dinero.

4. Culpás a otros por tus deudas

¡Típico! Hace unos años escribí “mi deuda es culpa del banco” (lo que es totalmente falso) porque comencé a notar un patrón en muchas personas endeudadas, que decían que el problema era el banco: porque la letra del contrato era muy pequeño, por las altas tasas de interés, porque no les avisaron el día de cobro, porque les cobraron intereses moratorios, etc.

Otras culpas que nos encanta achacar es a la familia, los hijos, los amigos, la sociedad, el empleador, las tiendas y restaurantes por ser muy caros,…y la lista se hace interminable.

La realidad es que a menos que te hayan robado la(s) tarjeta(s), la única persona responsable de tus deudas sos vos. Aceptar esta responsabilidad es el primer paso para comenzar a pagar y salir de ellas.

5. Te prestás para ser fiador de quien sea

Errores financieros comunes: prestar dinero o prestarte para ser fiador del préstamo de alguien más. Ambos se convierten fácilmente en crónicas de una muerte anunciada y desde ya te puedo decir lo que va a pasar.

En el primer caso no te van a pagar. En el segundo caso te va a tocar pagar dinero que no habías contemplado. Ahorrate la pena –y la deuda- y no prestés lo que no podás regalar. Punto.

6. Ponés excusas al ahorro

Sea para tu fondo de emergencia, tu fondo para el viejito interior, o cualquier meta que tengás, somos expertos en poner mil excusas para no ahorrar. “Es que gano muy poco”, “cuando gane más”, “cuando salga de deudas”, “cuando termine de pagar mi casa”, “cuando mis hijos estén más grandes”, “cuando….” y completá la frase con tu favorita.

Ya sueno a disco rayado con esto, pero acá voy una vez más: el ahorro, más que un tema de monto (de cuánto ganás), es un asunto de hábitos. Gastarte el 100% de tus ingresos cada mes HOY te garantiza que lo harás el resto de tu vida, sin importar a cuánto asciendan tus ingresos.

Es más, yo he conocido muchas personas que cuando ganaban menos, ahorraban más. Y apenas les subieron el salario, comenzaron a gastar más y se olvidaron de ahorrar.

Así que no saboteés tu futuro, tu seguridad y tus metas, comenzá de una vez a ahorrar… así sea el 1% de tus ingresos.

 7. Te rehúsas a aprender de finanzas

Por supuesto, como en todidididitito lo demás en la vida, si queremos ser buenos en algo, pues hay que echarse el clavado y meternos de lleno en la materia. Pero si tus estados de cuenta te dicen que has sido un pésimo administrador de tu dinero y no has hecho nada para aprender a cambiar tus hábitos, ¿en qué quedamos?

¡No hay excusas para no aprender! Solo en este blog hay más de 620 artículos al respecto, pero además existen cientos de blogs sobre el tema a nivel mundial, así como muchísimos libros, tutoriales y videos que podrías consultar. El que quiere aprender, puede.

Y ahí lo tenés, las 7 mayores maneras en que nos portamos mal con nosotros mismos y que están saboteando tus finanzas personales. Evidentemente no son las únicas y estoy segura que vos ya encontraste al menos otras 5 más que aplicás a tu vida constantemente.

¿Y vos? ? ¿Sos tu peor enemigo? ¿En qué acciones y pensamientos te podés identificar?

 ¿Cuáles son tus otras excusas?

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