Cinco maneras REALES de gastar para ahorrar

La semana pasada publiqué este post en el que te contaba cómo a mi hermanito se le había ocurrido la brillante idea de ahorrar parte de su salario, comprándose un juego de play. Su idea era que el famoso juego lo iba a mantener alejado de las calles, ¡brillante!

Como sabrás, son muchísimos los casos en que nos auto-engañamos, nos ponemos excusas y nos convertimos en nuestros peores enemigos financieros. Todo con el fin de gastar en lo que queremos.

Pero también es cierto de que existen maneras de que esta premisa de gastar para ahorrar funcione. De hecho, varios de mis mimados (esas personitas especiales que pertenecen al grupo de #ElAhorroConPlataConPlática) estuvieron compartiendo algunos de los ejemplos que aplican a sus vidas:

L Cantillano Milton: Típico usar la tarjeta de crédito para ganar puntos y luego canjearlos por algo de dinero

Hellen Bonilla: A mi me funcionó comprar bicicleta y caminadora y dejar de pagar el gimnasio, ya que tenía que acoplarme a horarios que no me servían. Intenté al aire libre, pero la verdad el tema de la seguridad para mí es muy importante. No me expongo a asaltos ni a que me levante un carro. Además del clima porque en mi casa llueve, truene, relampaguee o haga un calor extremo no me afecta, hago a la hora que quiero y/o puedo. A veces he hecho a las 9:00 pm después de hacer todo lo que necesito en casa, no gasto tiempo ni gasolina en traslado, me baño directo y me acuesto relajada. A mi si me ha funcionado mucho mejor que pagar el gimnasio.

Así que acá te traigo 5 buenos ejemplos para que los apliqués a tu vida.

Cómo gastar para ahorrar

1. Sacar más dinero para la prima

¿Alguna vez has visto esos anuncios que en ocasiones hacen los concesionarios de autos ofreciendo primas muy muy muy bajas? Sí, sé que son muy tentadoras, sobre todo cuando las emparejan con un “empiece a pagar en X meses” y vos casi sentiste que te estaban regalando el carro.

La realidad es que entre más baja sea la prima y más largo el plazo, MÁS intereses pagarás. Lo mismo aplica para la prima de tu casa.

Esos cientos de dólares que sentís “gastar de más” hoy, son un verdadero ahorro a largo plazo.

2. Invertir en amplia cobertura 

Sin ánimo de sonar como disco rayado (pero es que siento que aun no termina de quedar claro), los seguros NO son un gasto. Son una inversión. Reconozco que hay muchísima desconfianza en esta industria, pero un seguro bien comprado, que cubra lo que vos realmente necesitás puede ahorrarte MILES en caso de un siniestro.

Y para muestra un botón. Recientemente te conté en este post cómo mi maternidad me hizo correr por un seguro de vida. Unos $300.00 al año dejarían a mi bebé asegurado por $250,000.00 en caso que muriera. ¿Ves? Sale dinero para recibir más dinero después. Lo mismo aplica con todos los seguros.

Este es uno de los pocos rubros del presupuesto donde siempre recomiendo dar más, no escatimar.

3. Realizar mantenimientos

En general, los latinos no cuidamos las cosas ni les damos el mantenimiento que necesitan. Pareciera que la mentalidad es “hasta que no se dañe, no lo toquemos”. Incluso lo aplicamos a nuestro cuerpo: ¿cuántos realmente nos hacemos el famoso chequeo médico anual o la recomendada limpieza dental?

Tristemente solemos ir al doctor hasta que algo nos pasa, cuando prevenir es más barato que reparar.

En el caso de tu carro, por más emocionante que sea salir manejando tu auto oliendo a nuevo, no olvidés leer bien el manual de usuario y estar al tanto de todos los mantenimientos que le tocan y cuándo.

En el 2017 que compramos un carro –el primero que compro nuevo-, me ofrecieron un plan de mantenimiento para los primeros 20,000 kilómetros y lo tomé. No solo me salía más barato por el precio combo, sino que los precios no aumentaban en el tiempo y, al tenerlo pagado de una vez, me aseguro el mantenimiento a tiempo del carro sin preocuparme por el pago adicional.

Lo mismo aplica con casas, muebles, equipos y demás.

4. Hacer compras grandes de calidad

Cuando de compras grandes, como un TV o una lavadora se trata, puede ser tentador intentar ahorrar yéndose por una marca más barata. Sin embargo, esos $100.00 que quizá te estás ahorrando te pueden salir carísimos si la calidad no es buena y se daña.

Me ha tocado ver varios casos en los que las personas se empeñan en reparar incansablemente. ¿El resultado? Nunca termina de funcionar al 100 y terminan gastando de más.

En casos así, hace más sentido gastar un poco más en un producto de calidad. No tiene que ser LA marca más reconocida. Simplemente es necesario hacer una buena investigación de mercado para tener seguridad sobre lo que se está comprando.

5. Abastecerse

Recientemente aprendí de mi mamá (una experta en compras de supermercado) a fijarme en las mesas donde tienen descuentos especiales por productos que ya están por terminarse o vencerse.

A raíz de eso, cada vez que veo un artículo que uso cotidianamente, me abastezco. Sobre todo cuando son productos no perecederos. Ahorrar unos cuantos centavos de dólar por un artículo puede no sonar a mucho. Pero cuando lo multiplicás por varios productos, varias veces al año, el monto ya es un ahorro significativo.

Solo asegurate que sean artículos que utiliza mucho tu familia para que el almacenamiento y los desechos no se conviertan en un problema. 

Y en este mismo sentido, invertir en membresías como la de PriceSmart en Nicaragua, o Costco / Sam´s en otros países te puede resultar en un ahorro a mediano plazo. He comprobado, con calculadora en mano, que compran al por mayor sí se logra un ahorro significativo.

Último mensaje

Las finanzas personales son, bueno, personales. Y, por tanto, más allá del consejo como tal, lo importante es que lo apliqués a tu vida y sepás con certeza que será un mecanismo para ahorrar y no para gastar.

Y es que el mismo consejo podría ser bien aplicado por uno y lograr ahorrar; o no aplicado del todo por otra persona que termine solo gastando de más.

Todo este tema del ahorro, el control de gastos y salir de deudas debe ser abordado con objetividad y previsión. Se trata de ahorrar donde se pueda en comestibles, facturas de servicios, combustible y otros gastos mensuales. Pero también tené presente cuándo gastar más puede ahorrarte a largo plazo. Esto puede acortar significativamente tu camino hacia una vida libre de deudas.

 

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