¿Cómo querés que se vean tus finanzas este año?

El comienzo de cada año representa para la mayoría una nueva ventana de oportunidades. Nuevo año, nuevo comienzo, nueva vida piensan y dicen muchos. Y no dudo que genuinamente crean que esta vez será diferente, sin embargo vemos que al pasar los días y las semanas (rara vez llegamos a meses) volvemos a ser los mismos de siempre.

Entonces, ¿qué pasó? ¿Por qué es que cada año estamos desesperados por cerrar Diciembre y empezar Enero con chorrocientasmil resoluciones y cambios… que parecen no durar?

No tengo la respuesta definitiva. Pero a juzgar por lo que me ha pasado a mí –aunque he ido mejorando- y lo que he visto suceder a decenas de clientes con sus finanzas personales, me parece que confiamos demasiado en esa motivación inicial y creemos que nos llevará hasta el HomeRun. No es así.

La motivación no es suficiente

Suena duro, pero hay que aceptarlo. La motivación es un excelente recurso para echarnos a andar, para tener las endorfinas recorriéndonos el cuerpo y listos para dar los primeros pasos, los primeros días. Hasta acá todo muy bien y es hasta donde la mayoría llegamos.

Pero para cumplir metas (físicas, financieras, personales, o del tipo que sean) necesitamos, a mí parecer, dos cosas adicionales:

  • Un plan.
  • Disciplina

El primero servirá para tener claros los pasos que vas a dar, los tiempos que te va a tomar, los procesos que debés seguir y los recursos que vas a necesitar. Lo segundo es lo que RE-AL-MEN-TE te lleva a conseguir eso que querés.

Así es damas y caballeros, es la disciplina y no la motivación. Es la disciplina lo que te hace levantarte a las 5:00am para ir a correr en lugar de quedarte durmiendo, no la motivación. Es la disciplina lo que te hace registrar cada gastito o gastote que hacés día a día, no la motivación. Es la disciplina lo que te hace abonar mensualmente a tus deudas y/o ahorro, no la motivación.

Cómo se verán tus finanzas este año

Dicho esto, sé que las resoluciones financieras (al lado de las físicas) son de las más comunes y muchísimas personas me han estado compartiendo en las últimas semanas sus propósitos e historias de cómo y por qué los otros años no les ha funcionado.

¿Qué tienen en común? ¡Exacto! No hay un plan y falta disciplina. Así que si este año sí querés que tus finanzas se vean diferentes, armá bien tu muñeco con estas preguntas:

  1. ¿Con cuánto comienzo mis deudas y con cuánto voy a cerrar?

    • ¿A quién(es) le debo?
    • ¿Cuánto debo a cada uno?
    • ¿Qué tasa de interés estoy pagando?
    • ¿De cuánto es mi cuota, cada cuánto la doy y en qué fecha?
    • ¿En cuál me voy a enfocar para salir primero?
    • ¿Qué método voy a usar para salir de deudas?
    • ¿Qué estoy dispuesto a hacer para salir más rápido de ellas?
  1. ¿Con cuánto comienzo mis ahorros y con cuánto voy a cerrar?

    • ¿Para qué meta(s) estoy ahorrando?
    • ¿A través de qué vehículo (cuentas de ahorro)?
    • ¿Cada cuánto y qué monto voy a depositar?
    • ¿Qué estoy dispuesta a dejar de hacer para cumplir con ese monto que estaré ahorrando?
  1. ¿Cómo están mi control de gastos y presupuesto?

    • ¿Hago y cumplo con un presupuesto mensual /quincenal?
    • Si no es así, ¿en qué estoy fallando? ¿Qué es lo que más me cuesta?
    • ¿Qué herramienta (Excel, App, cuaderno) utilizaré para conseguirlo?
    • Si me doy cuenta que estoy en rojo, ¿qué estoy dispuesto a hacer para aprender a vivir con lo que gano?
    • Si necesito generar más dinero, ¿qué estoy dispuesta a hacer para lograrlo?

¿Te fijaste que todas las preguntas terminan con un “¿Qué estoy dispuesto o dispuesta a hacer para…?” y es que es así: tus metas financieras no se van a cumplir por obra y gracia del Espíritu Santo, dependen de tu motivación inicial para crearlas, de tu plan para seguirlas y de tu disciplina para realizar lo necesario. Es decir, dependen de vos.

Si este año tenés las mismas metas financieras que has venido tachando y posponiendo años pasados, es momento de hacer un alto y preguntarte si es eso lo que realmente querés lograr (puede ser que se trate solamente de metas prestadas) y si es así, comenzar a armar tu muñeco con las preguntas que te compartí abajo.

¿Y vos? ¿Qué querés lograr este año? ¿Cómo querés que se vean tus finanzas al comenzar el 2020? ¿Qué estás dispuesto o dispuesta a hacer para lograrlo?

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