Tu nivel de vida NO está definido por tu consumo

El siguiente post fue escrito por Nathalie López, una tica que tras llevar un programa de Educación financiera en la empresa que labora, ha ido cambiando sus finanzas personales y la manera en que ve el consumo.

Al pensar en estilo de vida usualmente lo asociaba con el nivel de consumo, por ende asumía que el tener un buen estilo de vida era proporcional a un alto nivel de consumo, o sea, comiendo siempre afuera, ropa nueva, siempre en lugares caros, entre otros. Con el ingreso al PEF (Programa de Educación Financiera), esa idea ha cambiado radicalmente. En este momento, para mí, un estilo de vida saludable es proporcional a la paz y serenidad que puedo sentir, en este momento lo asocio más al ser que al tener.

Y es que al final todo converge en las emociones. Ahora tengo que admitir que el estilo de vida que tenía antes de ingresar al PEF era bastante consumista, principalmente en compañía. No quería estar sola, no quería asumir la responsabilidad y control de mi vida. Todo esto era a raíz de mi problema emocional, la CODA; entonces siempre trataba de buscar la aprobación de otros, buscaba reforzar mi autoestima y mi valor en la opinión que los otros tuvieran de mí.  Mi estilo de vida giraba en satisfacer los deseos de otros, ser la mujer buena, sumisa, la que nunca decía NO y siempre estaba dispuesta a negarse a sí misma con tal de evitar el dolor del rechazo.

Es increíble lo que puede lograr en un ser humano esa falta de amor propio, valía y autoestima. Al menos yo realmente me dañé, me perjudiqué con tal de que los otros estuvieran bien. Pero no había alguien dispuesto a ayudarme a mí sin que yo antes lo hubiera hecho por ellos, de hecho me costaba recibir ayuda porque sentía que ya estaba en deuda con la persona y no podía fallarle.

Un estilo de vida que en realidad es el que nos ha vendido gran parte la sociedad actual e incluso las enseñanzas religiosas dónde nos dicen que hay más alegría en dar que recibir pero no se enfoca en que primero YO debo ayudarme a mí misma y que muchas veces la mejor forma de ayudar a alguien es permitirle que aprenda a solucionar cada una de sus situaciones personales sin que otro intervenga egoístamente a evitarle ese aprendizaje tan necesario.

Al día de hoy, mi estilo de vida está basado en el contentamiento y gratitud, pero muy importante dándole prioridad a mi ser, a mi bienestar integral antes que el de otros. He de confesar que aún debo trabajar mucho con la culpa que a veces me acarrea, pero al menos ya soy consciente de lo que pasa y me es más fácil cuestionarme e incluso controlarme.

Al hacer referencia al contentamiento he notado cómo muchas personas lo asocian con el conformismo, pero no pueden estar más equivocados. He aprendido que para lograr superarme y competir conmigo misma es necesario primero conocerme, agradecer lo que tengo y vivir lo que tengo y quién soy, de esta forma puedo ir encontrando opciones de mejora y así crear un círculo virtuoso para poder evolucionar de una forma integral.

Sé que aún no es el estilo de vida que anhelo tener pero ya logré trazar un plan, tener un norte y soy consciente de que voy caminando y progresando. Esto lo he notado al sentir el contentamiento, al verme controlando y manejando adecuadamente mis emociones al momento de tomar decisiones financieras, ya sea para no endeudarme más, para recuperar liquidez, buscar otras fuentes de ingreso, iniciar ahorros con nombre, con metas por la cuales me esfuerzo ahora aunque sé que el fruto de esas semillas muchos son a largo plazo, como lo es la pensión complementaria.

Día a día voy a ir mejorando en cada uno de los aspectos de mi vida con tal de acercarme al estilo de vida utópico que anhelo y sí, uso la palabra Utopía porque tal y como escribió el gran Eduardo Galeano “La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar.”  De igual forma que lo menciona Galeano, para mí esos son mis mayores ideales, es eso que sé que no lo voy a alcanzar pero aún así me mantengo caminando porque quiero acercarme.

Y así seguiré, a mi ritmo, a mi estilo… Por ahora ya tengo identificada una fuerte opción de mejora, la cual es mi autoestima. Realmente es algo en lo que debo seguir trabajando. Al fin di uno de los pasos más importantes para esto, que consiste en tener a un guía para seguir por ese camino de auto-descubrimiento y amor propio, dejar de estar recriminándome tantos errores para empezar a valorar la gran mujer que soy y seguir mejorando por mi propio bienestar.

Sanar heridas de las cuales aún ni siquiera soy consciente. Pero ya inicié el primer paso, ahora es mantenerme y perseverar en este camino de crecimiento, este proceso para seguir gestando una mejor versión de Nathalie y que cada día me acerque más a un estilo de vida saludable.

Nathalie López.

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