Cómo me ahorré más de C$55,000 en el 1er año de Luka

¿En qué momento pasó el primer año de vida de mi Luka? No lo sé. Sonará muy cliché, pero es verdad que el tiempo se va extremadamente rápido. Y así, en un abrir y cerrar de ojos mi bebito que me cabía en una mano, ya celebró su primer cumple años.

Mi Luka ha venido a revolucionar mi existencia. A cuestionar cada decisión que tomo, preguntándome si es lo mejor o no para él. Nunca antes había sentido tantas dudas -y tantas culpas- por cada cosa que hago.

A esta culpa que llevo conmigo desde hace 365 días le he llamado “la hermana silenciosa de la maternidad”, porque ahí anda siempre conmigo. Callada, oculta. Nadie la ve, ni la siente, más que yo. Pero lo que también he descubierto es que no soy solo yo.

Platicando con otras mujeres, me he dado cuenta que al parecer es algo de ser mamá. Una se vuelve mamá y automáticamente se gana su hermana silenciosa. Tanto así que invitamos a Gabriela Narváez, de CiaoMamma, a un episodio en el podcast (Ajá, contame más) para hablar en detalle sobre esto.

Pero, claro, ser mamá no es solo culpa, duda e indecisión. Es, sobre todo, amor. Un desborde amor incalculable e indescriptible.

Me decía ayer el princeso:

“El amor por un hijo es difícil de describir y solo quien los tiene sabe lo que significa. Es como que vos tengás 6 meses esperando comerte tu helado favorito en el mundo. Y cuando finalmente te lo vas a comer, viene tu hijo y te dice “papá, lo quiero” y vos se lo das con todo el gusto del mundo. Si fuera alguien más, le das un poquito con pesar”. O no le das del todo, pensó la egoísta que vive en mí, jajaja.”

Una de las cosas en las que pongo mayor esfuerzo es en pasar tiempo con Luka. Amo mi trabajo. Amo lo que hago. Y hasta antes de él, probablemente dedicaba el 80% de mi tiempo a Plata con Plática.

Ahora trato de balancear mi tiempo lo mejor posible porque, lo dije en este primer post y lo mantengo: Luka es mi prioridad, pues expertos en finanzas personales hay miles alrededor del mundo, pero mi bebé solo tiene una mamá.

Por eso me ven en charlas, talleres y eventos con él -¡y vaya que él ha aprendido a comportarse al 100 en ellos!-; por eso he rechazado también algunos trabajos y por eso tomo cualquier horita disponible para escaparme a mi casa y verlo un rato.

Lo vuelvo a decir: el tiempo pasa demasiado rápido. No quiero que me tome por sorpresa que ya camina, ya va al kínder o ya se graduó. Y que me toque volver a ver hacia atrás para arrepentirme por haber estado “ocupada trabajando” en la oficina, fuera de la ciudad, en la computadora o en el celular… aun con él ahí.

Es por eso que una de las cosas en las que hago mucho énfasis en estar presente, no solo física, sino también mental y emocionalmente. Y no creás, es difícil. A veces en este mundo tan veloz e híperconectados que llevamos, es fácil caer en la tentación de revisar un mensaje o contestar un correo cuando estoy con él… y de repente volteaste a ver y pasaron minutos enteros.

Así que aquí sigo, aprendiendo en este rol que nunca acaba, pero que amo. Siendo la mamá de Luka… y, ¿quién sabe si pronto mamá de alguien más?

Cómo me ahorré ese dinero

OK, ok, sé que lo que querés es que vaya directo a punto y te cuente esto.

Creo que desde el inicio, con el embarazo y las compras preparatorias para recibir un bebé, el princeso y yo intentamos enfocarnos en comprar lo necesario. Y es algo que hemos tratado de mantener ahora con Luka.

Gracias a una buena cantidad de “herencias” (ropa, artículos del hogar, etc.) de amigos y familiares, no tuvimos que comprar muchas cosas. De hecho, la primera vez que le compramos ropa a Luka fue hace 2 meses y es ropa de 18 y 24 meses. ¿Antes de eso? Usó -y sigue usando- las famosas herencias. De verdad, toda esa ropa queda intacta, así que si vas a tener un bebé y te regalan, no sintás que vos aparte tenés que comprar otras cosas.

Incluso, para este primer cumpleaños, no hicimos una piñata o gran celebración. Compramos un pastel, hicimos vigorón e invitamos a la familia cercana, ¡listo! Ya cuando esté más grande, recuerde y disfrute de verdad su cumpleaños, podremos pensar en piñatas de verdad  :).

Y entrando en materia, una de las maneras en que más hemos ahorrado es dando lactancia materna exclusiva. Parece mentira, pero de poquito en poquito y de tarrito en tarrito se hace un montón de dinero.

Gracias a nuestra súper pediatra, la Dra. Mariale Montealegre, por ayudarme a sacar un cálculo general. Mi petición fue la siguiente:

Si yo de entrada te hubiera dicho que NO quería dar Lactancia Materna, ¿qué leche nos hubieras mandado y cuántas tomas hubiéramos tenido que hacer?

Bajo esa premisa preparé la siguiente tabla:

Algunas aclaraciones que vale la pena hacer:

  1. Se consideró la leche Enfamil.
  2. Se hizo una aproximación a lo que Luka ha tomado a lo largo de los meses.
  3. Por un lado, Luka no ha sido un niño comleón, así que es probable que otros bebés tomen más onzas por toma, incrementando la cantidad de leche.
  4. Por otro lado, hay leches más baratas y también más caras, así que el monto podría variar dependiendo de las necesidades del bebé.

Hago estas aclaraciones porque nunca falta el que me diga: “Pero Ela, es que mi bebé…”. Y por eso al post le puse “lo que yo me ahorré”, jajaja. Obviamente esos montos van a ser distintos con cada bebé, pero es para tener un punto de partida.

Dicho esto, quiero explicar que esto no ha sido un trabajo fácil. De hecho, siempre bromeo con que es un trabajo de tiempo completo. Pues aparte del tiempo en que le doy pecho mientras estoy con él, acarrear todo el día por todos lados la famosa mochila del saca-leches y estar lista para extraerme cada 3 horas, no es sencillo.

Cuando me tuve que ir a dormir a La Libertad, Chontales, para trabajar con B2Gold, era la primera vez que dejaba a Luka y casi-me-MUERO. No solo por la falta, sino también porque la cantidad de leche que me tenía que estar extrayendo era ¡de locos! Ahí me tenían a mí viajando cada semana con 2 litros de leche en bolsitas de 4-5 onzas congeladas, en lonchera especial, rodeada por hielo y cuidando que NADA le pasara: ¡era la comida de mi bebé!

Así mismo he tenido que ir a otras ciudades a dar conferencias y ando pidiendo “un cuarto, un espacio, una sala” privada donde yo pueda estar 10-15 minutos para extraerme la leche para mi bebé. Debo decir que, salvo ocasiones y personas contadas con una mano, en general las personas han sido súper amigables, receptivas y me han ayudado muchísimo en este proceso.

Pero también tengo claro que es, hasta cierto punto, un privilegio. Sí, un privilegio por varias razones:

  1. Lastimosamente, a pesar de que está en la ley, muchas empresas no tienen el espacio o no dan el tiempo a sus colaboradoras para extraerse la leche… y también sé que si lo hacen, no es con la mejor gana y disposición del mundo.
  2. Al trabajar por mi cuenta, puedo disponer de mi horario y ahí me tienen haciendo malabares, poniendo reuniones y charlas con tiempos calculados para que siempre me dé chance de extraerme cuando necesito.
  3. El sacaleches. Sí, hasta eso es un privilegio. Porque no es lo mismo tener una mochila toda armada, eléctrica, con doble extractor que te ahorra tiempo, energía y espacio… a tener que hacerlo manualmente.
  4. Un grupo de apoyo. Yo , de verdad, estoy tan agradecida con la Gaby por su labor, su entrega y su pasión hacia la lactancia materna, que hoy no estaría aquí sin ella. Primero porque me ayudó a entender por qué mi bebé no subió de peso el primer mes con LME -y a enmendar la situación-, segundo porque SIEMPRE está lista para ayudar a través de una llamada, un mensaje o hasta una visita. Y tercero por ese maravilloso grupo de apoyo que tenemos. Podernos reunir una vez al mes nos fortalece y poder escribirnos todo el santo día en Whatsapp hace que cualquier duda o angustia hacia la lactancia sea aclarada.

Como dice la Tamara Rodríguez: ¡pongamos la lactancia de moda! Y quienes me siguen en Instagram, me habrán visto cientos de veces usar el #NormalizeBreastFeeding porque, de verdad, es algo tan natural que lo anti-natural es que pensemos que la fórmula es mejor y lo “normal”, antes que tu propia leche. Esa que vos producís para tu bebé y que tiene TODO lo que tu bebé necesita.

Ahora que Luka tiene un año, sé que con más insistencia me comenzarán a preguntar que “hasta cuándo le voy a dar pecho” (así como me preguntaban hasta cuándo iba a hacer ejercicio estando embarazada) y la respuesta es que no lo sé. Así es, en este momento no lo sé, pero no le veo un final cercano.

Si la OMS manda 2 años MÍNIMO de lactancia (acá lo pueden leer, para quienes dudan), Luka quiere su leche y yo puedo seguir organizándome para dársela, ¿por qué parar? Quizá si llego a los 2 años, en 365 días estemos leyendo un segundo post de cómo me ahorré XXX cantidad de dinero en este segundo año, jajaja.

Un regalo para vos

SÍ, te tengo un regalo. En este año de ser mamá he descubierto la importancia de criar a nuestros hijos e hijas con respeto y amor porque ellos son el futuro. Pero, ¿cómo hacerlo? Me parece que en ocasiones sabemos que es lo mejor, pero el cómo vivirlo día a día se nos complica… especialmente si nosotros fuimos cridados de otra manera.

Pues bien, mi queridísima Gabriela Narváez, de CiaoMamma, estará dando un taller súper poderoso en crianza respetuosa y disciplina positiva. ¿Sentís que no ejercés autoridad en la educación de tus hijos? ¿Perdés el control fácilmente? ¿Te desesperás con facilidad hasta llegar a gritar y pegar? Pues este taller es para vos.

En el taller aprenderás cómo conectar con tus hijos antes de corregir y desarrollarás herramientas de crianza respetuosa que te permitan enseñarle habilidades sociales y de vida a largo plazo con firmeza y afecto.

Se llevará a cabo durante 3 domingos (10, 17 y 24 de noviembre), en el Hard Rock Café Managua de 9:30 a 12:30 del día. La inversión es de $75.00 dólares por persona por los 3 días.

Y hoy tenés la posibilidad de ganarte una entrada. ¿Cómo?

  1. Buscá en Instagram el perfil de Ciaomammanic.
  2. Dale “seguir” al perfil.
  3. En la foto más reciente (donde salgo yo) comentá por qué querés ir al taller.

¡Listo! Mañana miércoles por la tarde rifaremos la entrada.

Yo también estaré asistiendo a este taller, porque estoy convencida que mi trabajo más importante es criar a Luka con amor y respeto.

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