Ahorrando en los gastos del hogar

 

Nos hayamos dado cuenta o no, uno de los rubros donde más gastamos es en el hogar. Entre el pago de la renta –o hipoteca-, el agua, la luz, el cable, internet, gas, Internet, la comida, vigilancia y otros servicios, se nos va entre el 30% y el 35% de los ingresos.

Y esto no lo estoy inventando yo: analizando el presupuesto y los gastos de clientes en diferentes etapas de su vida (solteros, casados, hombres, mujeres, con hijos o sin hijos, de 30 ó de 50) esto es lo que están gastando. ¿El problema? De la misma forma que ocurre con las compras del súper, que piensan que TODO es necesario, solemos pensar que en gastos tan básicos como los relacionados al hogar, no hay manera de ahorrar.

Se equivocan. Siempre se pueden hacer pequeños cambios en la vida diaria que pueden traer grandes resultados en el largo plazo. Por eso, si tanto gastamos en el hogar, ¿por qué no encontrar formas de reducir y ahorrar? A continuación 10 maneras en que vos también podés ahorrar en tu casa:

1. Tus servicios en paquete: Si tenés tus servicios de internet, teléfono y cable con diferentes compañías y a cada una le pagás una mensualidad, es momento de agarrar un paquete que te cubra todo. Está comprobado que te podés ahorrar al menos $10.00 cada mes.

2. Solo lo que necesitás: A veces pagamos extra por servicios que no usamos. ¿Sos de los que paga por tener 300 canales y solo ves uno? Bueno, es momento de cancelarlo y tomar un servicio que sí vas a usar. En estos casos el “por si acaso…” no cuenta.

3. La luz que no se apaga, se paga: No sé si te acordás de este anuncio, pero fue la frase publicitaria de hace varios años de la compañía de luz… y es completamente cierta. ¿Cuántas veces dejás la luz del cuarto encendida y te vas a la sala o al comedor? ¿O te vas al trabajo y dejás tu cargador de celular pegado al enchufe? ¿O tal vez encendés el aire por las noches y lo ponés tan alto que tenés que cobijarte por el frío que hace? Podrá parecer obvio, pero uno de los rubros donde más podés ahorrar es en la electricidad y pasamos por alto pequeños cambios que podrían dar grandes resultados.

4. Las fugas de agua: Cuando se trata de grandes cantidades de agua que se están perdiendo por el lavamanos, lavatrastos o lavandero, es evidente que hay un problema y que hay algo que hacer. Pero ¿cómo darte cuenta si es el inodoro? Sencillo: poné unas gotas de colorante para comidas en el tanque, si después de 5 minutos aparece en la tasa, tenés una fuga y es hora de llamar a un plomero.

5. Y el gas, ¿qué?: Si el tanque de gas normalmente te dura 2 meses, ¿por qué no hacer que dure 3? Para esto, empezá por usar sartenes más anchos que el fogón, así aprovechás al máximo el calor; tapá lo que cocinás y apagalo unos 5 minutos antes de terminar de cocinar los alimentos, de esta manera le sacás provecho al calor residual.

6. De la comida y las compras en el súper: Repito, no todo es necesario. Empezá por llevar una lista con las cosas que SI necesitás y comprá solo lo que ahí aparece. Además, está comprobado que ir a 3-4 lugares diferentes, incrementa el gasto, sobre todo si estás pasando por la pulpería o el súper cada 2 días para comprar una cosa que se te acabó y terminás comprando cinco.

7. El servicio doméstico: Tengo una clienta que se acostumbró a la presencia de una enfermera cuando sus hijos estaban pequeños. Ahora su compañía la reconforta y la paga caro, no solo por el salario (que es del triple de lo que sería un salario normal), sino porque a causa de ella, no ha logrado mantener alguien que le cocine durante más de dos meses. ¿Y vos? ¿Tenés la ayuda que necesitás o estás pagando de más?

8. Sacá a relucir tus habilidades: A pesar de que la mano de obra en Nicaragua no es tan cara como en otros países, si vos o tu pareja aprendieran a hacer ciertas cosas básicas como cambiar una bujía, limpiar aires acondicionados, reparar puertas, etc., podrías ahorrarte el pago que normalmente hacés a alguien más.

9. Pagá a tiempo: Los nicas nos caracterizamos por dejar todo de último momento, y esto incluye el pago de las cuentas. Si constantemente te están cortando un servicio y estás pagando porque te lo vuelvan a conectar, no solo estás viviendo con incomodidades, sino que estás tirando dinero a la basura pagando multas. ¡Es hora de que pongás en tu alarma o calendario el día que te toca pagar… y que no es el último!

10. No te comparés: Quizás sea la más difícil de lograr, pero si constantemente te estás fijando lo que tienen y/o cómo viven tus vecinos, amigos o familiares y te decís: “si ellos pueden, yo también”, nunca vas a aprender a vivir con lo que te alcanza. Recordá que tratar de equiparar el nivel de vida de otros es la fórmula perfecta para vivir con deudas.

Como podés ver, sí se puede ahorrar en aquello que pensamos que por ser importante, es imprescindible. Son esos pequeños cambios en tu vida los que te van a llevar lejos y recordá que si comenzás a ahorrar en los gastos del hogar, tenés que definir qué vas a hacer con ese nuevo dinero.

¿Y vos? ¿Cuánto gastás en tu casa? ¿Cuál es el rubro más grande de gastos? ¿Qué otras maneras se te ocurren para ahorrar?

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