¿Ya protegiste tu casa de la lluvia?

El siguiente post es presentado por Seguros LAFISE

¡Levante la mano el que pasó en cama –probablemente en pijamas y sin bañarse- este domingo! El clima de hace 2 días estuvo DI-VI-NO para hacer precisamente esto, ¿es o no es? Y yo personalmente pasé en posición horizontal todo el día descasando y preparándome para la ardua semana que se venía.

Sin embargo, esa pequeña lluvia me llevó a pensar en las lluvias anteriores que han sido mucho más fuertes y que, incluso, han ocasionado un par de goteras en el apartamento. ¿Qué pasaría si la lluvia del domingo hubiese sido más fuerte y prolongada? ¿Qué posibilidades hay de que este invierno sea, efectivamente, más poderoso que los anteriores y cause estragos? ¿Tenemos nuestras casas seguras?

Es cierto que hay cosas, como las lluvias, que no podemos prevenir y evitar. Pero lo que podemos hacer es prepararnos para ellas lo mejor posible para que cuando vengan, no causen pérdidas monetarias y menos desgracias humanas.

Y es que el cambio climático es un tema latente a nivel mundial y Nicaragua, por supuesto, no es la excepción. Las olas de calor, sequías, tormentas y huracanes cada vez más intensos aumentan los riesgos de inundación y otros desastres. Por eso, hoy te tengo preparado este post con recomendaciones para proteger lo mejor posible tu vivienda.

Para comenzar, siempre es importantísimo estar al tanto de lo que sucede a tu alrededor. Estate pendiente de los pronósticos del clima a través de webs oficiales de las autoridades competentes (como INETER), sus redes sociales o los medios de comunicación masivos. Y un plan de prevención ante desastres naturales nunca está de más.

Así mismo, analizá los riesgos del entorno de tu vivienda y de la comunidad donde está ubicada, para identificar posibles riesgos de inundación, deslave, movimientos de tierra, granizo u otros. Una manera fácil de hacerlo es recordar qué ha sucedido los años anteriores.

A continuación, los parámetros que debés evaluar:

Los exteriores de tu casa

  • Evitá la acumulación de basura en el techo. De esta forma el agua va a fluir libremente por los canales, evitás filtraciones y no corrés el riesgo de que el techo se derrumbe por el peso.
  • Verificá el estado del tejadopara asegurarte de que no existan filtraciones ni goteras, sobre todo si tenés que dejar la casa sola durante largos periodos de tiempo. Así mantenés seguros tus muebles y electrodomésticos.
  • Podá los árboles de tu propiedad y en caso de estar ceca de árboles de propiedad pública, gestioná que se mantengan con la altura correspondiente para evitar situaciones que te pongan en peligro.
  • Revisá los cables de luz que estén expuestos y recubrilos de ser necesario. Las lluvias pueden humedecer los cables sin plástico aislante que se dañan por el sol y esto puede generar cortos-circuitos.
  • Mantené sacos de arena para minimizar la entrada de agua a tu vivienda.

Los interiores de tu casa

  • Sellá o reforzá los puntos por donde puede entrar el agua, como las esquinas de las puertas y ventanas o los respiraderos.
  • Mantenete atento a las fugas subterráneas de aguas grises, negras y pluviales.
  • Detectá aquellas áreas susceptibles a la humedad en las paredes y quitá con un cepillo de alambre o espátula la pintura que esté dañada. Es común que se generen hongos, en ese caso lavá la superficie con agua y cloro.
  • Protegé los muebles de tu terraza o jardín. No solo se puede dañar el mobiliario con el agua, sino que el fuerte viento puede provocar que alguna pieza se suelte y rompa vidrios o tuberías. Los podés tapar con protectores o plásticos.

Además, te recomiendo mantener siempre listo un botiquín de primeros auxilios con las medicinas y material médico mínimo necesario ante una emergencia, así como establecer un plan de comunicación familiar. ¿A quién es la primera persona que vas a llamar y a quién llamará después esta persona y las que siguen?

Finalmente, considerá adquirir un seguro de vivienda, que ampare y se adecúe a los riesgos que identificaste en tu evaluación. Nunca es fácil enfrentar los estragos de un desastre natural solo y sin protección alguna. Eso sí: no lo hagás como una obligación, sino más bien como una medida de protección para vos, los tuyos y aquellos bienes más valiosos.

Y si resulta que ya tenés un seguro de hogar, verificá que tenés la cobertura de contenido o enseres que ampare los daños ocasionados a los efectos personales que están dentro de tu vivienda. Mantené presente que si tu seguro de hogar lo adquiriste al comprar tu vivienda (amparando un crédito hipotecario) puede que no cubra todo lo que pensás. Por ejemplo, los daños por inundación normalmente están incluidos, pero la de daños por agua usualmente es una cobertura adicional que debés pedir.

Si no estás seguro de lo que tenés y te querés cerciorar, ponete en contacto con tu empresa aseguradora o con tu intermediario de seguros para que te hagan una evaluación honesta y detallada y, de esta manera, tu hogar tenga la cobertura que vos necesitás.

No olvidés tu carro

Y, por supuesto, no podemos obviar que otro de los grandes bienes que pueden sufrir terribles daños en época de lluvia son nuestros autos. Además de manejar con precaución, como siempre debemos hacer, tengamos en cuenta que hay una gran disminución de visibilidad, por lo que es recomendable:

  • Disminuir la velocidad sobre todo en vías rápidas.
  • Aumentar la distancia entre tu carro y el de adelante.
  • Evitar maniobras bruscas, tanto de frenado como cambios de dirección.
  • Mantener los parabrisas en excelente estado.
  • Encender las luces y varios auxiliares de ser necesario.
  • Detener tu auto cuando la lluvia esté demasiado fuerte y/o veás que ya no podés pasar.

Que no te vaya a pasar como a estos carros que pensaron que podrían pasar por altos niveles de agua:

 

¿Y vos? ¿Qué medidas de seguridad estás tomando para las lluvias? ¿Ya estás aplicando alguno de estos consejos? ¿Tenés otros tips y consejos para compartir con los demás?

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