Mi primera inversión ¡y mi única estafa!

shutterstock 115174897 | Plata con Plática

¡Hola a todos y todas nuevamente! Espero que el 1er articulo les haya llamado financieramente la atención. Existen multitud de temas que estaremos analizando, todo ello con el objetivo de apuntar y aportar hacia el conocimiento práctico general. Siempre es importante educarse financieramente hablando ya que nos puede ser de gran utilidad en el futuro, con el objetivo de diversificar la colocación de nuestro capital.

Habíamos abordado el tema del interés simple y compuesto. Cuando se trata de bolsa este concepto también se aplica bastante en correspondencia con el perfil del inversionista. De manera muy rápida se pudiera explicar con el siguiente ejemplo:

Interés simple: de antemano ya conocemos que porcentaje de renta podemos obtener de nuestras inversiones, el cual pudiera ser el abono de dividendos que muchas empresas a través de sus acciones nos pudieran proporcionar. Al obtener dicha renta, NO reutilizamos las utilidades para el incremento del volumen de nuestras posiciones. De tal manera que el capital inicial se mantiene estable en el tiempo.

Interés compuesto: las utilidades de renta obtenida se reutilizan para la compra de acciones, esto incrementa el volumen de posición o incluso podemos llegar a posicionar sobre otros instrumentos financieros. De tal manera que el capital inicial va en aumento en el largo plazo.

Lo anterior es una explicación muy generalizada que en el futuro estaremos profundizando mejor a medida que avancemos en materia. Por el momento, seguiré avanzando en lo que corresponde a mi experiencia, aprendizaje y primeros pasos en los mercados.

Quisiera analizar una experiencia con la cual algunos se sentirán identificados. En 2011 con la edad de 23 años, tomé mi primera decisión de entrar directamente en el mercado. Quiero adelantarme diciendo que fue una mala experiencia, pero me sirvió de muchísimo aprendizaje de cara al futuro. 

Con el boom de plataformas como YouTube comencé a indagar un poco más sobre la materia en modalidad práctica, sin embargo, la apertura de tantos canales también provocaba la exposición de material engaños, el cual aumenta todo el tiempo actualmente. Un canal me llamó la atención pues indicaban con un grado de efectividad MUY ALTO que simplemente con un botón llamado CALL podía aprovechar la tendencia alcista de los activos y con un botón llamado PUT podía aprovechar la tendencia bajista o pérdida de precio. Solo con seguir la tendencia mostrada en un gráfico era más que suficiente para generar renta sobre entradas muy cortas de tiempo. 

A manera de ejemplo, si la acción de la empresa Apple tenía una remarcada tendencia alcista entonces el precio de esa acción iba a seguir subiendo de manera regular. Entonces al marcar sobre la opción de compra iba a poder obtener rentabilidad prácticamente de manera segura. Bajo este precepto de ¨facilidad¨, abrí una cuenta de corretaje es una institución argentina llamada Trade Option. La cuenta se podía abrir cargando un mínimo de $100 por medio de tarjeta de crédito/débito. 

Lo extraño de todo esto, es que cada entrada u operación se debía de realizar con un mínimo de $25. Así mismo, las entradas estaban obligadas a gestionarse con una limitación de tiempo de 60s, 5min, 10min, horas, días, incluso semanas. No me era permitido realizar ninguna otra gestión durante el período de inversión, en otras palabras, estaba obligado a la finalización del período para salir de la operación –no podía cerrar anticipadamente la operación. Si mi entrada era efectiva entonces podía ganar un máximo de 80% de renta, pero si perdía, estaba dispuesto a perder el 100% del capital invertido. 

También notaba durante la ejecución de la operación que, aunque la tendencia estuviera a mi favor cualquier cambio de fluctuación en los últimos segundos en el precio provocaba un cambio en contra de mi posición. En conclusión, el control de las operaciones estaba a favor de la institución y muy rara vez sobre mi propio control como inversor. Finalmente perdí el 100% de capital, es decir, los $100 iniciales. Lo que no sabía en ese momento es que estaba operando en un mercado que se le conoce como OPCIONES BINARIAS. Actualmente es considerado un mercado ESTAFA, el cual tienen altas prohibiciones a nivel global. 

Esto para mí fue muy importante vivirlo desde el punto de vista práctico, porque logré comprender que, en este mundo de las inversiones, NO existe el camino fácil. Ante todo, la verdadera educación, con personas con disposición real de enseñar era lo que me iba a permitir entender todo este amplio mundo de los mercados financieros. 

Luego de esa mala experiencia, para el 2017 una academia guatemalteca vino a Nicaragua con el objetivo de enseñar sobre inversiones en la bolsa de Nueva York. Logré entrar tomando en cuenta mis riesgos y decidí invertir finalmente en educación bursátil. Puedo decir que la experiencia fue buena porque si logré aprender lo básico para despegar en materia práctica y teórica, la información entregada fue correcta, aunque matizada. Quiero decir, la educación tiene costos y como tal, termina siendo en muchos casos más un negocio para mantener viva una operación empresarial que las ganas mismas de sus integrantes de facilitar y entregar información. 

A partir de ese momento y sin haber finalizado el curso es que logré realizar mis primeras operaciones con dinero real en la bolsa de valores de Nueva York bajo instituciones debidamente reguladas y fiscalizadas, en otras palabras, ya estaba invirtiendo con instrumentos reales. Mi primera compra fue un instrumento que se le conoce como fondo indexado, destinando el 70% de mi capital, posteriormente el otro 30% fue destinando para operaciones de corto plazo, lo que se conoce como hacer TRADING. 

Cabe mencionar, a manera de reflexión, que mi principal error en esta experiencia fue dejarme llevar por un exceso de publicidad. Actualmente en este mundo de los mercados financieros es muy sencillo tergiversar la información para vender un canal, un «curso académico», montar academias engañosas, entre otros, hablando de GRANDES rentabilidades. Los mercados se clasifican como ¨renta variable¨, no se puede asegurar una renta en el tiempo por lo que es importante comprender previamente los riesgos inherentes a la hora de tomar una decisión de aportar capital. 

Debo decir que esta experiencia me llevó a ser extremadamente cuidadoso, así mismo, a autogestionar mis emociones para evitar caer en nuevas trampas muy imaginativas. Las personas con falta de escrúpulos constantemente tratan de innovar sus engaños, por lo que debemos de ser conscientes de que SIEMPRE debemos de cuestionar la información de cualquier medio. 

«Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos que han sido engañados». Mark Twain.

Eduardo Acevedo 38 | Plata con Plática

Comentarios

Artículos relacionados