Los típicos errores que cometemos al emprender

Blogpost 08 | Plata con Plática

¿Cometer errores al emprender? ¡Qué levante la mano el que esté libre de culpas! No existe. Montar negocios es arriesgado e incierto, por lo que los obstáculos y errores son, simplemente, parte del camino.

Pero lo importante es darte cuenta lo más rápido posible, aprender de esos errores y corregir. Esto es lo que ayuda a mejorar las empresas. Bueno… y si además podés evitar errores propios y aprendés de los errores de los demás, ¡ya es ganancia!

Les aclaro que lo que viene a continuación NO es autoría mía. Nos lo presentaron hace un tiempo, en una de las clases que llevé en la Maestría en India y la idea original viene de John Osher. ¿Y ése quién es? –te podrás estar preguntando.

Este señor fue el creador del “Spin pop”, un aparato eléctrico al que le ponés un bombón y da vuetas solo. Después de vender esa empresa a Hasbro por $120 millones, creó el cepillo de dientes mecánico de bajo costo -sí, ése que estás pensando que también da vueltas solo y hace un sonidito chistoso-  cuya empresa terminó vendiendo a P&G por la pequeña suma de $475 millones…. además de una que otra empresilla más.

 

John Osher

Sin mayor preámbulo, nuestro amigo John escribió un día en la parte de atrás de una servilleta los errores que él mismo había cometido al emprender diferentes negocios y que quería evitar para que su próxima empresa fuera perfecta. La lista original contiene 17 errores, yo acá les 12 resumidos, traducidos y desmenuzados:

1. No dedicar el tiempo suficiente a tu idea de negocio para ver si realmente es viable. 9 de cada 10 personas que fracasan, lo hacen porque su concepto de negocio nunca fue viable.

2. Calcular mal el tamaño del mercado, el momento y la facilidad para entrar. Hay que ser realistas, aunque es bueno estar motivado y apasionado por el negocio, no se debe perder la perspectiva y pensar que TODO el mundo va a amar lo que ofrecés.

3. Subestimar las necesidades financieras. Basados en el falso posible mercado, te emocionás tanto que alquilás la oficina más grande –y por tanto cara-, comprás las mejores computadoras y contratás personal que no necesitás. Cuando menos te das cuenta, los costos te están comiendo.

4. Malas proyecciones. Creés que vas a vender más allá de lo posible y que tus costos van a ser más bajos de lo que realmente son.

Errores al emprender

5. Contratar más gente de la que necesitás y traer al negocio socios innecesarios. Si necesitás $$, está bien traer socios capitalistas; pero invitar a tus conocidos a formar parte del negocio no siempre te va a traer ventajas estratégicas.

6. Carecer de un plan de contingencia en el caso de que te fallen las expectativas y proyecciones. Así mismo, en caso de que las cosas vayan realmente mal, debés tener una estrategia de salida.

7. Contratar a tu personal por conveniencia en lugar de las aptitudes requeridas para el puesto. Puede ser fácil contratar a tus familiares y [email protected], pero éstos no siempre tienen lo que se requiere para un determinado puesto. Necesitás personal que sepa lo que está haciendo.

8. Pasar el 50% de tu tiempo resolviendo algo que solo corresponde al 5% de tu negocio.

9. Aceptar que “no se puede” demasiado rápido, en lugar de encontrar la manera de hacerlo funcionar.

10. Enfocarte en ventas y tamaño de la empresa, en lugar de las ganancias. Todos sabemos que para ganar, hay que vender; pero también hay que saber reconocer qué tipo de clientes le convienen a tu empresa. Creer que entre más vendás, más ganas, es un error.

11. Buscar constantemente la aprobación de los que te rodean en lugar de buscar la opinión real del público y los clientes. Sí, es bueno saber lo que tus empleados y conocidos piensan de “x” producto, pero la única manera de saber si funciona, es lanzándolo al mercado.

12. Falta de sencillez en tu visión. Una empresa debe centrarse en lo que es y en lo que ofrece, en lugar de querer atacar todos los mercados. Recordá que “el que mucho abarca, poco aprieta”.

Si está pensando formar tu empresa próximamente, asegurate de no cometer estos errores. Y si los cometés, pues está claro que hasta los más brillantes lo hacen, no te desanimés, buscá una solución y salí adelante.

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