Emprender desde la pasión y no desde la profesión

El siguiente post fue escrito por Victoria Pérez. Una amiga española muy querida que tuve el placer de conocer en India, mientras su esposo y yo estudiábamos juntos la maestría. Victoria es el vivo ejemplo de que no necesariamente es lo que estudiamos en lo que nos enfocaremos, sino que podría ser la pasión lo que nos lleve a emprender. Esta es su historia.

Antes de nada, quiero dar las gracias a Elaine por darme la oportunidad de escribir en este maravilloso blog. Estoy muy agradecida por ello.

En 2009, tras estar trabajando varios años como jefe de obra para una empresa constructora, empezó la crisis en España y mi empresa decidió prescindir de mis servicios. Si te digo la verdad, en ese momento me sentía perdida, no sabía qué hacer con mi vida porque había estado muchos años trabajando en obra civil y no sabía qué rumbo iba a coger mi vida a partir del día siguiente de firmar el finiquito.

Después de llorar y llorar unos cuantos días y de irme a Londres a perfeccionar mi inglés (tenía que hacer algo para sentirme útil, ya que estaba bastante tocada anímicamente), volví a mi ciudad y no me di más tiempo para lamentaciones. Así que buscando qué hacer con mi vida, vi que se había publicado una oferta de trabajo en el Instituto de mi ciudad para dar Técnicas de estudio, así que apliqué y me escogieron.

Nunca había enseñado en un colegio pero estaba encantada. Me di cuenta que me encantaba enseñar porque ver las caras de los estudiantes viendo cómo lo que les estás enseñando les ayuda, no se paga sólo con dinero. Todos los veranos de mi juventud había enseñado matemáticas, me encantaba pero era de tú a tú, nunca más de dos estudiantes.

Pero dejé de trabajar en el colegio ya que, tras muchos años queriendo ir a vivir al extranjero, surgió la oportunidad y nos mudamos en 2012 a la India. Y fue allí, al no estar trabajando, que empezó a surgir la idea de crear algo en internet para poder trabajar desde cualquier parte del mundo (nos gusta nuestra vida como expatriados) y no tener que empezar desde cero cada vez que nos mudamos.

En India fue cuando conocí a Elaine, y recuerdo cuando cenando en casa nos contaba su proyecto Plata con Plática y me decía a mi misma que eso que ella estaba creando era una pasada. Me quedé con todo lo que nos contaba y aún hoy lo recuerdo muchísimo.

Pero tenía que ser realista, ese no era mi momento para emprender. Algo dentro de mí me decía que no era el momento. Mi primer hijo tenía sólo 5 meses, así que dejé la idea un tanto aparcada. Tenía que formarme como profesora de matemáticas, si quería que las cosas empezaran bien.

Al llegar a España andaba un tanto perdida, así que decidí hacer un curso que me ayudara centrarme y encontrar el rumbo que quería en mi vida. Realicé el curso de El Ideatorio de Oye Deb y descubrí que mi verdadera pasión es enseñar matemáticas. Algo dentro de mí me lo decía ya que en mi época joven siempre daba clases de refuerzo de matemáticas, pero algo dentro de mí bloqueaba esa idea ya que era un poco frustrante no dedicarme para lo que había estado estudiado en la Universidad. Pero fue ahí cuando tuve que hacer un trabajo interior muy grande y darme cuenta que uno debe vivir de lo que realmente le apasiona, ya que si no es así, no puedes transmitir.

Me daba cierta pena que mis padres hubiesen invertido dinero en mi formación y que no me dedicara a eso. Pero tras hablar con ellos, me dijeron que lo importante es ser feliz con aquello que te guste y te apasione.

Así que, decidí hacer un Máster para especializarme como profesora de matemáticas, ya que yo soy ingeniera geóloga, y mientras lo estaba cursando, me salió la oportunidad de trabajar. ¿Te imaginas de qué? Siiii, de profesora de matemáticas en un colegio. Estaba que no cabía de lo feliz que estaba. Realmente me encantaba enseñar, y concretamente enseñar matemáticas (también enseñaba tecnología e inglés).

Pero dos años más tarde, volvió a surgir la oportunidad de mudarnos al extranjero. Durante un tiempo decidiendo, dijimos que sí y nos mudamos a Arabia Saudí. Mientras resolvíamos todo el tema del papeleo, mi idea de crear algo en internet que había dejado aparcada durante un tiempo, me volvió a surgir. Y me dije que ahora sí que estaba preparada para ello.

Recuerdo un día de abril con los nervios corriendo por todo mi cuerpo (como el día que di el sí quiero a mi marido… qué precioso todo y ¡qué nervios a la vez!), que compré mi dominio y contraté el hosting y ya no había vuelta atrás. Había tomado la decisión de emprender y tener mi propia empresa en internet. Sí o sí mi idea iba a ver la luz.

En Octubre de 2016 y coincidiendo con nuestra mudanza a Riyadh, lancé mi primer post y mis primeros vídeos en Youtube. Madre mía qué nervios tenía, parecía que me estaba lanzando al vacío. Pero todo estaba en mi cabeza, ya que al largo de este año y medio, me he dado cuenta que el mundo 2.0 no es tan diferente del mundo 1.0.

Lo que pasa es que tenemos miedo a lo desconocido y por naturaleza tenemos tendencia a pensar en negativo. Pero te digo que todo está en el poder de nuestra mente, que muchas veces nos hace pasar malos momentos y debemos ser más fuerte que ese mal pensamiento.

Si estás pensando en emprender, creo importante nombrarte los aspectos positivos y menos positivos (lo siento, no me gusta decir negativo porque en realidad no lo es del todo) del emprendimiento. Vamos a verlos:

POSITIVOS

  • Eres dueño y señor de tu tiempo. Eres quien dispone de tu tiempo y te organizas tú mismo. Si un día tus hijos están malitos, te coges el día libre y ya trabajarás más otro día para compensar esas horas. O bien, si te encuentras mal, no debes ir a la oficina y puedes estar tranquilo trabajando desde casa.
  • Cada día es un reto. Sí, como lo lees. Al ser dueño de tu propio tiempo, cada día tienes el reto de ponerte a trabajar aún y no teniendo ganas, no tienes a nadie que te diga lo que tienes que hacer no tampoco el trabajo que debes terminar para ese día. Para mi esto es positivo ya que te permite ser creativo e ir modificando tú camino según vas andando.
  • No tienes una hoja de ruta marcada por nadie, te la debes marcar tú mismo y eso tiene riesgo, ya que si no eres constante y perseverante, no conseguirás nada.
  • Me permite conciliar trabajo y maternidad. Si has llegado hasta aquí ya sabrás mi trayectoria, pero quiero contarte que mi idea de maternidad no casaba con mi trabajo como Jefa de obra. Muchas horas y no podía estar con mis hijos, así que ese giro inesperado que dio mi vida sin yo quererlo me puso en bandeja lo que yo tanto deseaba, poder estar con mis hijos el día que los tuviera. Ahora disfruto trabajando por las mañanas y las tardes las dedico por entero a mis hijos. Evidentemente todo va más lento porque no puedo dedicarle más horas al trabajo que las que tengo, pero todo compensa.

MENOS POSITIVOS

  • Al igual que te decía que para mí que cada día sea un reto nuevo es algo que me encanta, habrá alguien que me diga que eso no es muy bueno ya que estar siempre con la sensación de tener que mejorarte día tras día es algo pesado. Y no le voy a quitar razón, ya que es súper desafiante tener que estar al pie del cañón cada día, pero ¿el gustazo que da cuando has logrado alcanzar el reto que te habías marcado? Sí lo reconozco, puede sonar un poco pesado pero me van los retos difíciles. Y estoy segura que si tu reto es emprender, también serás de la misma idea que yo.
  • Habrá quién no entienda que trabajar por tu cuenta sea un trabajo propiamente dicho. A día de hoy, un año y medio más tarde hay quien me dice que si yo trabajo desde casa, me puedo tomar todos los días libres que quiero. Debes ser muy fuerte y tener muy claro lo que quieres conseguir porque es muy fácil desviarte de tu camino. Así que te deseo mucha fuerza seguir avanzando con tu idea de negocio.
  • Recoger resultados no es tan rápido como te puedes imaginar antes de empezar. Yo pensaba que conseguir seguidores en Youtube o en mi web era algo sencillo, que se suscribiría casi todos los que dieran con mi canal o con mi web, y madre mía ¡qué ilusa era! Me ha costado todo este tiempo en conseguir poco más de 1,000 seguidores en Youtube y 100 en mi lista de suscriptores. Debes ser muy fuerte mentalmente para no desanimarte porque habrá días que quieras dejarlo pensando que no te compensa. Pero sí, sí que compensa porque esto es una carrera de resistencia, así que sólo los fuertes mentalmente y que trabajan duro, consiguen lo que se han propuesto en la vida.
  • Muchas veces tendrás la sensación que estás en todas partes pero no te centras en ninguna. Tendrás muchas cosas que hacer pero al final todo pasa por planificarse y estar muy bien organizado para llegar a todo. Por ejemplo, los viernes por la tarde me dedico a planificar el menú semanal, para hacer así la compra de manera más rápida y el sábado me dedico dejar ciertos platos cocinados. O bien, la ropa de la semana de los niños ya lista para no tener que pensar mucho e ir directa al grano. Éstas son algunas ideas de planificación que te solucionan tus días.

A modo de resumen y siempre siendo mi opinión basada en mi experiencia, emprender es algo maravilloso que no precisa más que de una idea, pasión para transmitirla de manera que llegue a tu cliente ideal y esfuerzo y constancia para saber esperar a recoger lo que has sembrado durante tiempo.

Muchas veces dicen que los emprendedores somos un tanto soñadores y razón no les quito, pero soy de la idea que sin sueños por cumplir en la vida, no tendríamos propósitos ni metas que lograr.

Te animo a que si estás pensando en hacerlo, te lances ya que no pierdes nada intentándolo. De todo se aprende si uno quiere, tanto de lo que ha salido bien como de lo que no ha salido como esperábamos.

Comentarios