El costo de morirse en Nicaragua ¿Tenés presupuestada tu muerte?

Seamos honestos: no nos gusta hablar de la muerte. No nos gusta pensar en ella. A la mayoría nos suena lejano, pero no deja de ser una realidad y deberíamos afrontarla de la mejor forma, incluso en el ámbito financiero. 

Según datos del sitio de investigación Our World in Data, en el mundo murieron en 2017, 56 millones de personas, la mayoría con enfermedades cardiovasculares. En este año 2020,  más de 760,000 personas a nivel mundial  han muerto a causa del COVID-19, de acuerdo a estadísticas del mapa de la Universidad Johns Hopkins.

Como bien decimos popularmente «si algo tenemos seguro, es la muerte»; entonces ¿por qué no prepararnos financieramente? A esto se le conoce como previsión funeraria: es decir,  dejar los trámites funerarios cubiertos monetariamente y establecidos conforme a tus últimos deseos. No solo es un ahorro de dinero y tiempo para tus seres queridos, sino también un alivio el no tener que preocuparse por esos detalles en un momento de tanto dolores.

Para darles una idea de cuánto cuestan los servicios funerarios en Nicaragua, nos dimos a la tarea de consultar con varias funerarias de Managua y de algunos departamentos, los precios de sus servicios, que van desde los más cómodo hasta lo más alto. 

Muerte por COVID-19

La pandemia  nos quitó la posibilidad de despedir a nuestros seres queridos de la manera tradicional. En este caso, un servicio fúnebre que solo incluye féretro y traslado en vehículo cerrado, puede llegar a costar desde U$550.00  hasta U$1,700.00. 

Los féretros cuestan los más baratos $400.00 y los más caros $1,050.00. Los traslados en vehículos cerrados valen  alrededor de U$150.00, dependiendo del peso de la persona y la distancia a recorrer. 

Importante destacar que con este tipo de servicios,  no existe planificación y tampoco financiamiento, los pagos se hacen al momento de requerir el servicio. En Nicaragua las muertes por COVID-19 suman  “128” según fuentes oficiales y más de 9,000 muertes de acuerdo a estadísticas del Observatorio Ciudadano.

En caso de planificar

Sabemos que la muerte es un tema del que poco se habla y por el que nadie quiere pasar, solemos planear todo lo que representa celebración, pero muy pocas personas se dan la tarea de planificar su muerte. 

Hay servicios funerarios en los que te planifican todo, literalmente todo. Desde los lotes (3 espacios), el traslado del fallecido al cementerio,  preparación química,  féretro, sillas, refrigerio, un libro de condolencias y hasta  tarjetas de agradecimiento.  

Los lotes pueden llegar a costar: US$ 2,950.00,  a esto se le suma el costo de féretro que dentro del combo de servicios cuesta  US$ 1,270.00, para un total de US$ 4,220.00 

Esto se puede pagar con cuotas mensuales de uno a 12 años. 

Una previsión funeraria sin lote

En caso de buscar algo más sencillo, que no incluya un lote de terreno, podés encontrar funerarias que incorporen servicios básicos como sillas, recordatorios, capilla portátil, libro de condolencias, féretro y traslado del cuerpo. 

Los precios varían desde U$680.00 hasta U$1,900.00, según el paquete que decidás contratar, con cuotas de primas que pueden rondar entre los $65.00 y $24.00 dólares. 

En los departamentos

En los departamentos del país hay opciones mucho más cómodas si solo buscás  un espacio y un ataúd, sobre todo ahora, cuando las sepulturas en la mayoría de las ocasiones, se dan rápido y sin la presencia de mucha gente.  

En el norte del país, podés encontrar precios de hasta $220.00 dólares en un féretro. En occidente, en León, hay ataúdes hasta en $130.00 dólares,  así que incluso en el caso de la muerte, en el mercado hay tanta variedad de precios como en cualquier otro servicio. 

Con esta pluralidad  de precios que hay en el país, no hay excusas para no prepararse para este momento, sobre todo porque aunque pareciera que la muerte es una situación inesperada, en Nicaragua no lo es tanto. 

Según información oficial, en el país las principales causas de muertes durante los últimos seis años,  han sido infarto agudo de miocardio, tumores malignos y diabetes mellitus, dos de estas enfermedades son progresivas y diagnosticables, por lo tanto es muy posible que en estos casos la muerte no sea un imprevisto. 

Sin embargo, en Nicaragua ya sea por la poca educación financiera o la cultura tabú que rodea la muerte, las personas no tenemos el hábito de prepararnos financieramente. Las consecuencias pueden ser una deuda gigante para la familia, que quizás no podrá garantizar el servicio funerario que a ellos -o a vos mismo- les gustaría.

Ser una persona financieramente responsable también aplica para la vida después de la muerte. Si logramos ir dejando atrás el miedo a pensar, hablar y prepararnos,  podemos no solo ahorrar en el camino, sino dar mayor paz y tranquilidad a nuestros seres queridos en esos momentos de tanto dolor.

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