Testimonio: Un millenial y el seguro de auto

Por El millenial

Esta historia es parte de un correo electrónico enviado a Ela. Ha sido editado para mantener el anonimato.

 

Hola Elaine, acabo de ver un tweet tuyo y me animé a escribirte, porque ya de plano tengo siglos que no lo hago, y la verdad es que no quiero perder comunicación.

Bueno, te tengo que contar algo que me pasó, porque fijo me vas a decir ¨te lo dije¨

No sé si recordarás que en mi primer mensaje te decía que a mí no me gustaban los seguros, que tenía tantas razones del porqué no me gustaban, y ahora cambió totalmente mi postura luego de haber chocado mi carro. Te adelanto que compré el seguro a regañadientes. En los carros anteriores, eran mis padres quienes se encargaban de eso, pero este carro lo compré yo con mi propia plata, así que ni modo, tocaba comprar el seguro también yo, en fin…

Hace 2 semanas iba manejando la carretera que conduce a El Crucero, la que está en reparación. Resulta que algún material con los que están trabajando dañó alguna parte del carro, perdí el control del timón y me salí del carril. Mi carro fue a chocar contra unos retenedores que detuvieron y me dañaran el frente del mismo.

No me pasó absolutamente nada, pero nada nada, ni siquiera un mareo. Me bajé del carro para ver el frente con un pesar -esto me va salir carísimo- y la gente va que llegaba para saber si estaba vivo. Yo iba solo.

Bueno, llamé al seguro, luego llamé a la policía, llame a mis familiares y llamé a un amigo. Todos llegaron. Creerás que hay personas que tienen que esperar hasta 2 horas para que llegue la policía. Yo no esperé mucho, si acaso 15 minutos.

El seguro se encargó de llevar una grúa que ellos pagaron como parte de la cobertura, porque mi carro no rodaba. Dato interesante: si se ocupa sacar el carro de algún precipicio, o con sólo que la grúa emplee el brazo y gancho de pestillo, eso si tenés que pagarlo vos, y es ¨caritzimo por cierto¨, pero para mí, ya era un alivio que ellos se encargaran de llamar a la grúa y llevarse el carro. Bueno, yo no tengo el número de un servicio de grúa en mi celular.

No te imaginás cómo me sentía en ese momento. Me sentía como shit, horrible, sentía que todo mi cuerpo pesaba el triple. Yo quería llorar, pero no me salían las lágrimas, me sentí Ariana Grande ¨no tears left to cry¨, pero mantuve la compostura, ya son 24 años.

Cuando hacen bromas sobre lo tardado de los tramites de gobierno, no las hacen sólo porque sí… vieras lo que costó que la policía me diera la resolución del caso. Tuve que ir al día siguiente a la dichosa estación y nada, y como cayó sábado, hasta el lunes atendían y jamás estaban los encargados.

Y ni hablar para lo de la licencia, que la mandaron a Correos de Nicaragua. Ahí sí iba a llorar. No te imaginás el filón de gente en correos y lo peor nunca hay sistema. Eso es una falta de respeto, ¿a quién se le ocurrió mandar un documento tan importante, como la licencia de conducir, a una organización tan ineficiente como esa? ¡Qué alguien me explique! Aunque pensándolo con cuidado, ¿qué institución gubernamental es eficiente en estos azules y blancos tiempos?

Luego de contratar el seguro FULL COVER cuando compré el carro, estaba algo inconforme porque pagué $400 y algo de dólares, y en una ocasión que fui a meter un reclamo por un golpecito que le di al carro, resultó que lo iban a mandar a un taller carooooo, y yo tenía que poner el 20% del costo (porque ellos ponen el 80%). Por otra parte, si yo iba a un taller particular del amigo de un brother de un amigo de un amigo, me salía super más económico. Esa fue de las razones por las que no me gustó el seguro.

Luego de ir a dejar todos los papeles al seguro con mi papá, que es un financiero de primera, nos pusimos a hacer cálculos y predicciones, con póliza y las cláusulas en mano, de cómo iba a resultar mi caso y qué me convenía más, qué cantidad de dinero me iban a dar, y adelantándonos a la repuesta del seguro, el cómo íbamos a reaccionar ante eso. Hasta de demanda hablamos, como dice Donald Trump ¨todas las opciones están sobre la mesa¨.

Para que te hagás una idea, mi carro es un Nissan Kicks año 2017, comprado semi-nuevo y en ganga, siguiendo tus consejos de compra para carro obviamente.

Valor del vehículo en ganga: $14,000.00

Monto asegurado: $19,297.00

Costo de la póliza: $490.00

Costo de reparaciones: $14,750.00 // más del 75% del monto asegurado.

Yo estaba preocupadísimo, porque si el seguro decidía dar a reparar el carro, no tenía tanto dinero para cubrir el 20% de la reparación, pues el seguro se encargaba del resto. Y es que había empleado mi fondo de emergencias para la reparación anterior y para otras tonteras, clásico de un millenial.

Yo tenía que poner $2,930. Mis padres se ofrecieron a darme el dinero a manera de préstamo. Si los cálculos de mi papá y míos eran correctos me convenía más la pérdida total y podría comprar otro carro.

Mi cuñado dice que estafé al seguro.

En estos momentos estoy terminando de enviarte este correo para irme en mi Nissan Kicks año 2017 al trabajo. Compré el mismo carro, mismo año, mismo color, sólo que más barato, me quedó algo de dinero que lo metí para fondo de emergencias. Los cálculos que hice con mi papá fueron correctos.

Monto asegurado: $19,297.00

COAseguro:  20% (esto se le resta al monto asegurado)

Depreciación mensual desde el día que compraste el seguro (1 por mes): 7.8%

Monto del cheque con el que compré otro carro: $14,233.46

Ela, hay más detalles, más cosas, pero tampoco quiero abrumarte con un texto tan grandote. Me informé bien sobre seguros, ya puedo dar asesoría sobre esto, creo, por lo menos para carros. Contraté nuevamente el full cover.

Ya me despido porque llego tarde. Por otra parte, nos confundimos con los millennials, por lo menos referente a la política. Pero con lo económico parece que no, aunque nos podrían sorprender, ya lo hicieron desde abril.

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