Cuando el banco no deja de llamar….

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¿Quién no ha estado endeudado o endeudada alguna vez? Y ¿cuántas veces te llamaba el banco por teléfono para cobrarte lo que debías y, a veces, para amenazarte con quitarte hasta el alma? Como aceptamos créditos personales y tarjetas de crédito sin saber cómo funcionan y cuánto vamos a pagar, y somos malos administradores de nuestro dinero, es común que gastemos de más, no tengamos con qué pagar y el banco esté encima de nosotros cobrándonos día y noche.

 ¿Por qué llama el banco?

El banco te empieza a llamar desde el momento que llega tu fecha de pago y vos no has realizado ni siquiera el pago mínimo. Para ellos esto es una señal de alerta de que no vas a pagar, y hay que recordarte lo que debés cuantas veces sea necesario.

Es cierto que el banco gana cuando vos no pagás a tiempo, pues te toca pagar intereses. Sin embargo, como he dicho en múltiples ocasiones: la deuda NO es culpa del banco, es tuya. Aún con todas las ganas que la institución tiene de recibir intereses de tu parte, al final le interesa que pagués el monto total y cuando ni siquiera pagás el mínimo, están claros que las posibilidades de que no pagués nada, son altas. Por eso, el banco te empieza a hostigar llamar.

¿Y qué hago?

Al toro por los cuernos: tenés que dejar de usar esa tarjeta de crédito que tan enjaranado o enjaranada te tiene, pues si seguís gastando, tu problema se va a convertir en una bola de nieve que no vas a poder parar.

Es importante reconocer que la deuda no es el problema como tal, sino solamente un síntoma. ¿De qué? De que tu manera de gastar y el estilo de vida que te estás dando no están acorde a tus posibilidades. Si no sos capaz de darte cuenta de que estás endeudado o endeudada porque usaste la(s) tarjeta(s) más allá de lo que debías, aunque logrés salir de ésta, inevitablemente te verás envuelto o envuelta en deudas en el futuro.

Así, como con cualquier otra deuda, si lo que querés es saldarla, tendrás que amarrarte el cinturón y dejar de gastar en cosas innecesarias. Está claro que gastos siempre vas a tener, pero es imprescindible que reconozcamos la diferencia entre necesidades reales y simples deseos, apartando el monto máximo posible para el pago de la deuda.

El secreto mejor guardado

Resulta que al banco le URGE que le pagués, pues tiene que rendir cuentas ante el Banco Central y su calificación puede verse afectada. Por esto, ante la preocupación de tener a un cliente moroso por 1, 3 ó 6 meses, ellos están dispuestos a negociar con vos.

Cuando el banco te llama para cobrarte, el primer impulso es colgarles el teléfono o ni siquiera contestar. (Nota: sean amables con quien les llama, sólo están haciendo su trabajo). Detenete y escuchá lo que tienen que decir, pues muchas veces la llamada es para negociar con vos términos de pago diferentes que realmente te pueden beneficiar.

Ahí está el secreto: cuando tus deudas te estén ahogando y las llamadas del banco no paren, acercate a ellos y pediles un mejor trato. En definitiva tendrás que detener el uso de tu tarjeta de crédito para que la deuda no siga subiendo, pero podés conseguir que te bajen la tasa de interés –pedí que te la congelen a una tasa fija por el tiempo que vayás a pagar-, un descuento sobre los intereses acumulados o hasta una rebaja en el monto principal.

Finalmente, estar ahogado en deudas no es un sentimiento que nadie disfrute. Debemos aprender a manejar nuestro dinero y a utilizar los créditos sabiamente. Si ya tenés a los cobradores del banco encima tuyo, platicá con ellos, negociá y conseguí un plan de pago que te permita salir de la jarana. 

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