Buscando el ansiado balance vida-trabajo

Balance vida trabajo

Finanzas para Emprendedores es una columna patrocinada por Movistar, con el objetivo de darte herramientas que ayuden a llevar adelante tus proyectos de emprendimiento.

Cuando conocí a Ricardo, me contó su historia de emprendimiento que, al final, no llegó a ser. Me relató cómo durante 6 meses se dedicó a estudiar y trabajar sin parar en su modelo de negocio: comiendo de pie, al lado de la computadora, pasando días sin dormir…hasta que llegó el momento en que su cuerpo y su mente no dieron más.

Todos hemos estado ahí: trabajando de más, deteriorados y cansados por nuestra lista interminable de tareas por hacer, preguntándonos si aquello del famoso balance entre la vida y el trabajo es solo un mito. Pasa cuando sos empleado… pasa todavía más cuando decidís emprender.

Y es que en la cultura pop-empresarial es fácil aceptar e incluso admirar relaciones extremas con el trabajo. Agregale a esa mezcla un hábito humano molesto de sentirnos culpables por eludir las tareas pendientes en nuestra lista de responsabilidades auto-infligidas y ¡voilà! Hemos logrado la receta perfecta para una irresoluble angustia por la vida laboral.

Y el resto de nuestra vida, ¿qué? Como diría David Whyte, todos tenemos tres compromisos de vida, o “matrimonios”: con el trabajo, con la pareja y con nosotros mismos.

Así, descuidar cualquiera de esos tres matrimonios es empobrecerlos todos, porque no son en realidad compromisos separados, sino expresiones complementarias de lo que nos hace pertenecer a este mundo. Y cuando decidimos emprender, es muy tentador velar solamente por esa relación que tenemos con el trabajo. ¿El problema? A largo plazo no es funcional, ni vale la pena.

Por eso, aunque no son los únicos y ciertamente cada quien puede agregarle un poco de sal y pimienta a esta mezcla, a continuación te presento 3 estrategias básicas que, como emprendedores entusiastas, debemos tomar en cuenta para intentar conseguir ese tan ansiado balance vida-trabajo:

Dejá ir el perfeccionismo:

Sí, entiendo perfectamente que como emprendedor y responsable –quizá único- de tu empresa, sentís una gran necesidad y responsabilidad de asegurarte que todo se haga al 100 y que no queden hilos sueltos.

Pero esa obligación se puede convertir fácilmente en una obsesión. He conocido emprendedores que en su afán de que todo salga bien dejan de dormir, de comer y hasta de bañarse. ¡No se puede ni se debe hacer!

La clave para evitar quemarte es dejar de lado el perfeccionismo. A medida que la vida se expande más, se hace más difícil, tanto neurológicamente, como psicológicamente y físicamente, mantener ese hábito de la perfección. La opción más saludable es esforzarse no por la perfección, sino por la excelencia.

Desconectate:

De muchas maneras diferentes, la tecnología ha venido a hacer nuestra vida más fácil… pero también ha creado expectativas de accesibilidad constante y así, el día parece nunca tener final.

En los emprendimientos actuales, se considera que tener un Smartphone y un acceso casi ilimitado al Internet una necesidad. Y en la mayoría de los casos es así. A mí, por ejemplo, realmente se me dificultaría mucho hacer mi trabajo sin estas dos herramientas.

Mi negocio está prácticamente online. El blog, las redes sociales y el correo son la base de Plata con Plática y, por ello, debo estar constantemente en línea revisando y respondiendo.

Sin embargo, con el tiempo he aprendido que llega un momento del día en el que simplemente es mejor apagar el teléfono o, al menos, desactivar las notificaciones. De hecho, está comprobado que estas famosas notificaciones (de Whatsapp, correos, Facebook, Twitter, Instagram, etc.) interrumpen tu tiempo libre y te inyectan una corriente subterránea de tensión en el sistema.

¿Qué tenés que estar pendiente de tu empresa? Sí. Pero también tenés que vivir el resto de tu vida, disfrutar tu tiempo a solas y con tu familia, sin tener que preocuparte por lo que dice tu teléfono. Hacé de tu tiempo de calidad, realmente de calidad.

Ejercitate:

Sí, tal vez ésta sea muy personal. Pero es que yo de verdad me siento tan bien cuando me ejercito en las mañanas y siento tanta diferencia en mi cuerpo y en mi mente cuando no lo hago, que es un consejo que no puedo dejar de dar.

Dejá ir la excusa de que “no tenés tiempo para hacer ejercicio” y dedícate a vos mismo o misma 1 hora para hacer algo que te guste, te mantenga sano, despeje tu mente y te llene de la energía que vas a necesitar para el resto del día. No tiene por qué implicar un gasto tampoco: para ir a correr, no necesitás más que un par de tennis ;).

¿Qué dicen otros emprendedores nicas?

Me di a la tarea de preguntar en el grupo de Facebook “Nicapreneurs” cómo lograban este ansiado balance entre su vida y el trabajo y éstas fueron algunas de sus respuestas:

  • Gerardo Gutiérrez: Entusiasmo, paciencia y mucho café J
  • Sara Lilia Cordero: Hacerle caso a la alarma del despertador.
  • Miztle Mejía: No perder la misión principal de tu emprendimiento, que es ser FELIZ.
  • Albert Fernández Navas: Al inicio no hay balance, ya que muchos trabajamos de día y trabajamos de noche (en lo nuestro).

Si ya tenés la empresa corriendo pues lo mejor es mantenerse con un horario normal para que el estrés no te gane. Pero si de vez en cuando hacer un All Nighter.

Como verás, cada uno tiene una idea de lo que significar tener balance y diferentes estrategias para lograrlo.

Si se celebra el emprendimiento como un medio para dar a las personas la oportunidad de definir el tipo de vida que quieren tener, qué trágico es que tenga que venir a expensas de otras cosas que valen la pena tener en la vida.

Quizás una mejor manera de aquí en adelante es dejar de lado la lucha por el ansiado balance vida-trabajo y redefinir el éxito empresarial con algo más que medidas monetarias. Tal vez tu objetivo de entrada sea ser rentable y tener la libertad de hacer una pausa en las reuniones y priorizar un almuerzo con un miembro de la familia. O tal vez tu plan de negocios incluya una manera para que en una empresa multimillonaria, los empleados puedan irse a surfear cuando las olas estén buenas.

¿Y vos? ¿Cómo lográs el balance entre tu vida y tu trabjo/emprendimiento? ¿Qué tips les podés dar a otros?

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