10 señales de que tu deuda está fuera de control

 

Hace un año estaba trabajando en mi tesis del MBA. Básicamente es una investigación sobre la cultura financiera en Nicaragua y cómo incrementarla en nuestro país, para que las personas manejen de una manera sana su dinero. Uno de los hallazgos más importantes fue que el 66% de los encuestados tenía algún tipo de deuda. El 50% de éstos era con una (o varias) tarjeta de crédito.

Un año después y ahora con la oportunidad de haber visto y estar trabajando mano a mano con los y las nicaragüenses, me doy cuenta que es el pegón #1 y la primera causa de estrés en sus vidas. Salir, comprar y gastar es bonito, yo no les digo que no, pero hacerlo al costo de recibir 25 llamadas al día para cobrarte y tener problemas matrimoniales, simplemente no vale la pena.

Como sé que vos, o alguien cercano a vos tiene deudas que lo están ahogando, he escrito este post… para que identifiqués señales de alarmas de que tu deuda está realmente fuera de control y ha descontrolado tu bienestar psico-social.

No sabés cuánto debés: Esconder o no hablar de tu deuda, no va a hacer que desaparezca. De hecho, si ni siquiera has sido capaz de sacar todos tus estados de cuenta y sumar cuánto debés, puede ser una señal que en el fondo sabés que tenés más deudas de las que podés manejar.

Tu deuda ha incrementado considerablemente el último año: Dejando de un lado la hipoteca, ¿debés más este año de lo que debías el año pasado? Es probable que te hayás dedicado a pagar ese monto tentador que es el pago mínimo y hayás continuado gastando, incrementando tu deuda mes a mes, en lugar de salir de ella.

Ya no contestás el teléfono: Tu celular suena y si no es un número que conocés, mejor no contestás porque puede ser el banco o alguien cobrándote. Podrás escaparte de las llamadas, pero la deuda la vas a tener que pagar.

Tu salario no te pertenece: Si llega el día de pago y en lugar de emocionarte, te estresás porque prácticamente destinás todos tus ingresos a abonar a tus deudas, estás fuera de control. Es hora de buscar ayuda y crear un plan para salir de deudas lo más rápido posible.

Estás sacando nuevos préstamos: Ya has llegado al punto de pedir préstamos para salir de deudas y el problema solo se hace más grande: estás cavando un hoyo para tapar otro. Recordá que la deuda no es la enfermedad, es solo el síntoma.

Te cuesta conciliar el sueño: Y/o no te podés concentrar en tu trabajo porque encontrar la manera de pagar tus deudas se ha convertido en tu preocupación #1.

Te han negado crédito: En un país donde el banco te llama día y noche para ofrecerte crédito, que llegue el momento en que vos lo solicités y te digan que no, es una señal de que hasta ellos saben que no podrías ni pagarles el mínimo.

Solo pagás algunas cuotas: Tus ingresos no son suficientes para hacer cada uno de los pagos mensuales que te tocan, así que los turnás: un mes pagás unos, al otro mes pagás otros.

Solamente podés pagar el monto mínimo de tu tarjeta de crédito: Esta es una clásica. Algunos lo hacen por confusión, otros por desconocimiento, pero si vos estás pagando el mínimo mes a mes porque eso es lo único que tu cartera te permite, has sobrepasado el monto saludable de deuda.

Problemas en la casa: ésta última tiene que ver con cómo las deudas te alteran, de tal manera que es común perder el control de las mociones y el entorno familiar, social y laboral se ven afectados. La gente se vuelve más intolerable y sensible, esa sensación de paz y tranquilidad simplemente no existe. Estás fuera de control.

¿Y vos? ¿Tenés deudas? ¿Están dentro o fuera de control? ¿Cuántas de estas señales te aplican?

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