Me chocaron y no me quiero atender en esa aseguradora: ¿qué hacer?

subrogacion

El siguiente post es patrocinado por Seguros Lafise

¿Alguna vez te han chocado? ¿Qué pasaría si cuando te chocaran y fueras el perjudicado, quedaras totalmente inconforme con la compañía aseguradora de la persona responsable? Ya sea por cómo te trataron en el pasado, por el taller al que te enviaron o porque fueron muy lentos con los trámites, vos tenés la opción de  atenderte con tu aseguradora. ¿No sabías? Hasta muy recientemente, yo tampoco.

En el blogpost de hoy, te cuento qué podemos hacer para ser atendidos por la compañía aseguradora de nuestra preferencia, conocé qué es la subrogación. ¿Es difícil?¿Cómo me beneficio?

De qué se trata

Expliquémoslo de esta manera. La subrogación es el cambio que hacés cuando tenés tu póliza con la compañía A pero una persona asegurada en la compañía B te choca. En teoría (y es lo que normalmente hacemos), deberías atenderte con la compañía de la persona que te chocó, pero lo interesante de esto es que tenés la oportunidad de atenderte en tu propia compañía de seguros, ya sea porque lo preferís, porque has tenido malas experiencias con otras aseguradoras, porque te tratan bien, porque es más rápido, etc.

¿Cuál es el proceso?

Aunque no es algo que todas las personas hacen, no es un proceso tan complicado tampoco. Básicamente, después del choque te toca ir a tu compañía aseguradora (en esta caso, la empresa A) y presentar los documentos del choque y de tu póliza, igual que harías si no fueras el perjudicado.

La compañía aseguradora, luego, se encarga de hacer todo el papeleo y proceso para la reparación de tu vehículo, vos pagás tu deducible –ese mismo que aparece en tu póliza- y la empresa se encarga del resto. Básicamente, ocurre el mismo proceso descrito en tu póliza, en cuanto a pagos de deducibles y coaseguros se refiere.

Después de esto, viene la subrogación, en el que la compañía A va a la compañía B a darles las facturas, pero también el asegurado tiene la posibilidad de hacer la gestión por él mismo directamente con la compañía. Muchas veces esto agiliza el proceso.

Una parte importante a mencionar es que las compañías aseguradoras tienen un registro de los perjudicados con cualquier otra compañía de antelación, pues ellos reciben un correo con toda la información para el sistema, así se evitan confusiones o fraude de parte de los clientes. Es por esto que el proceso de subrogación es más largo, porque hay que validar legalmente desde los gastos que se pagaron hasta el buen funcionamiento del carro reparado, y después de eso es que viene todo el proceso de pago de las compañías.

¿Cuánto tiempo dura?

El proceso de pago, completar la documentación, las órdenes, que el taller te repare y que estés conforme, sacar las facturas para mandárselas a la otra compañía, etc., dura entre uno a dos meses, dependiendo del taller, porque muchas veces eso es lo que más retrasa el proceso. El trámite de pago una vez vos completás la documentación, puede ser de 5 a 10 días hábiles.

Cosas que NO debés hacer

No podés confundir el término subrogar, con tratar de obtener un beneficio doble. Es decir, no se vale intentar conseguir que ambas empresas aseguradoras te paguen por un mismo choque. De nuevo, recordá que hay mucha comunicación entre las compañías aseguradoras, así que tras cualquier choque y eventual inicio de proceso para reparar, todas las empresas están enteradas y los fraudes se detactan fácilmente ;).

¿Qué quiero decir con esto? Bueno, hace poco un conocido me contó del caso de una persona que fue la perjudicada en un choque. El responsable estaba asegurado con la compañía B y ella estaba asegurada con la compañía A. Esta persona decidió atenderse con la compañía del responsable, la compañía B le pagó en efectivo –y se gastó el dinero en otras cosas- y después ella se presenta a su compañía A a presentar su reclamo desde cero… como si no hubiera recibido ni un solo peso.

La compañía A hace averiguaciones a través de su registro y descubre que esta persona ya había sido indemnizada. Al ser cuestionada por el dinero recibido, simplemente dijo: “eso es aparte, ese dinero ya no lo tengo”. No es de esto que se trata un seguro.

Al final, mantené presente que el objetivo del seguro es resarcir los daños ocasionados, no lucrarse… especialmente cuando ya sabés que hay comunicación directa entre las aseguradoras y detectar fraudes es muy fácil. Así que ya sabés, si decidís tomar la opción de subrogar en tu próximo choque, tomá en cuenta todos los factores y condiciones o beneficios de las aseguradoras, hacé una evaluación y elegí lo que más te convenga.

¿Y vos? ¿Ya habías optado por usar la subrogación antes? ¿Cuál fue tu experiencia? ¡Contame!

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