La importancia del fondo de emergencia en una crisis

Ahorrar varios meses en gastos de manutención para un fondo de emergencia puede ser intimidante, especialmente cuando parece que todo tu efectivo disponible ya se va en otros gastos cada mes.

A pesar de tener 6 años escribiendo y recordando la importancia de este fondo, sé que aun son muy pocas las personas que cuentan con él…  o siquiera con algo de ahorro. Y es que es comportamiento normal humano: no nos preocupamos por lo que podría pasar, hasta que pasa.

Dada la situación que hemos estado viviendo en Nicaragua las últimas 3 semanas, incontables mensajes me han llegado preguntado “qué hacer”. Preguntas que van desde el manejo de las pequeñas empresas y las ventas bajas, hasta qué pasaría si, empeoradas las cosas con toda la crisis política del país, no se pudieran pagar los créditos que tienen con diversas instituciones financieras.

Estamos viviendo momentos difíciles y de gran incertidumbre, y como bien escribió una de mis mimadas hace unos días:

Solo para reforzar esto: las emergencias pueden llegar en cualquier momento y tener diversas formas. Seguramente muy pocas personas imaginaron que estaríamos viviendo algo así hoy. Pero éstas pueden tener la cara de una enfermedad seria, un accidente, la muerte de un proveedor o ser cercano, choque, pérdida de trabajo, daños cuantiosos al hogar, etc. En fin, si hay algo que debemos tener claro y seguro es que aun sin saber cómo y cuándo llegarán, eventualmente lo harán.

Ahorita, para muchos, estamos viviendo una emergencia. Y sé que una de las cosas que más quisiéramos es tener ese colchón que llevamos meses (o quizá hasta años) postergando, porque sentimos que habría tiempo para eso y hay gastos u otras metas de ahorro que apremian.

Querer rellenar completamente tu paraguas YA es prácticamente imposible. Eso no te lo voy a negar. Y lo digo porque he recibido muchos mensajes de personas preocupadas que me dicen “ahora sí, ¿cómo lleno el chanchito?”. Lastimosamente, el fondo de emergencia no sale de la noche a la mañana, ahí no te voy a engañar, pero sí hay algunas medidas que podemos tomar para echarle la vaca al chancho (¿se entendió?) y tratar de estar preparados lo mejor posible.

Cómo armar tu fondo de emergencia en crisis

Seguí estos cinco sencillos pasos puede ayudarte a empezar a construir una reserva de dinero en efectivo con mayor seguridad financiera que, sobre todo, te traerá más tranquilidad.

1. Es al suave, día a día.

Al igual que cuando hablamos de bajar de peso, esto no sucede de la noche a la mañana, ni con dietas milagrosas… si no me creen, pregúntenle a la gran Nidia Báez. Igualito es el ahorro y más el fondo de emergencia. Ahorrar no es solo una acción un día, en un momento, es todo un cambio de hábito y cultura: es convertirte en una persona ahorradora.

De nada sirve intentar ahorrar el 50% de tus ingresos hoy (que muy pocos pueden hacer), si el siguiente no vas a ahorrar nada. Es importante comenzar HOY, pero hacerlo constante y  con montos realistas. Ojo también con pecar del positivo ahorrador, separar dinero de más, darte cuenta que no podés vivir con el restante y, luego, al suave, terminar por vaciar tu chanchito.

2. Elegí algo… y cortalo

En circunstancias más normales siempre recomiendo no hacer cambios bruscos y más bien buscar cómo recortar de a poquito en muchos rubros diferentes, pues estamos hablando de cambios de hábitos. Pero si querés un fondo de emergencia en un 2×3, ya, en época de crisis, necesitamos medidas más extremas.

Así que elegí al menos un rubro y volatelo. Por ejemplo: si todos los días pedís una comida de C$100.00 a tu trabajo, proponete llevarla desde tu casa. Para algunos (cuando ya se cocina en sus casa) eso es un ahorro inmediato de C$100.00 diarios que pueden ir a tu fondo, para otros implicará un ahorro menor, por el costo de los ingredientes… pero siempre es un ahorro. ¿Otros ejemplos? Dejar el taxi y proponerse la ruta, dejar ir membresías a clubes/gimnasios, suscripciones a diversas Apps, etc.

Si no te urge tannnnto rellenar ya tu fondo de emergencia y querés tomar la alternativa de irlo haciendo al suave, en este post podés leer 18 maneras de recortar gastos del día a día. Y en este otro 55 maneras de ahorrar al menos $1.00 dólar al día.

3. Hacete la tarea fácil

Todos queremos ahorrar y por más que planifiqués ahorrar la siguiente quincena, cuando llega el pago, “algo te sale” y lo dejás para la que sigue. Una manera de evitar esta tentación y cumplir con tu meta de ahorro es a través de ahorros en automático.

¿Cómo funciona esto? Sencillo. Hablás con tu banco (donde te pagan) y le decís que a partir de X fecha, te va debitar X monto, durante X tiempo. PUM: estás ahorrando en automático y no tenés opción.

4. Que la deuda no te interrumpa

Sí, tengo claro que muchos, la mayoría de hecho, vive con cierto nivel de deudas. Pero si continuás esperando hasta salir de deudas para armar tu colchón, la crisis te va a alcanzar sin un peso en la bolsa.

Acá te toca analizar el tipo de deuda y la tasa de interés que estás pagando. Si estás pegado con un prestamista (acá podés leer sobre esta cereza del pastel), a quien le pagás 20%-30% mensual, definitivamente URGE salir de esta deuda y el ahorro no te servirá de mucho. Pero si hablás de deudas con tasas más bajas, como las que pagás por una casa, o un carro, se pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo.

En este post te doy detalles y consejos de otros financieros, de cómo y por qué ahorrar aun cuando tenés deudas.

5. Ahora… a echarle más

Una vez hayás llegado a tu meta inicial, no te detengás ahí. Quizá calculés que para sobrevivir un mes, dadas las circunstancias, necesitás X monto. Pero no parés ahí.

Hacé el esfuerzo de continuar ahorrando hasta que tengás cubiertos de 3 a 6 meses de gastos de subsistencia.

¿Cómo se calcula eso? En este link podés ver un ejemplo real de cómo se calcula el fondo de una persona, viendo su vida bajo “modo normal” y bajo “modo crisis”. Si tenés tu #PlatAgenda18, el ejercicio de Octubre es precisamente sobre esto y solo debés llenarlo con tus datos.

En suma, el colchón de emergencia se infla cuando vos recortás gastos menos necesarios y los enviás a tu cuenta de ahorro. ¿Cómo se hace eso? Cada caso es diferente, porque cada personas es diferente y, por tanto, lo que es necesario para uno puede no serlo para otro… pero en los pasos de arriba traté de darte una ayuda general.

¡Ah! Y que no se te olvide que éste, en particular, debe ser dinero que tengás líquido. Es decir, que te sea accesible cualquier día, a cualquier hora, en cualquier lugar. El fondo de emergencia no es para tenerse en un Certificado de Depósito ganando intereses. NO. Tu colchón debe estar a la distancia de un ATM y/o una tarjeta de débito, listo para ser usado.

Y el dinero en el banco, ¿qué?

También quiero retomar algunas preguntas que en las últimas semanas me han hecho sobre su dinero. Específicamente, decenas de personas han tenido la incertidumbre de si retirar todo su dinero del banco.

Mi respuesta sigue siendo no. El sistema financiero sigue portándose como uno sólido y si TODOS fuéramos al mismo tiempo a retirar TODO nuestro dinero quebraríamos a la banca y desestabilizaríamos aun más la economía.

Recordemos que el dinero que nosotros depositamos en nuestras cuentas de ahorro es usado por la banca para otorgarnos a nosotros mismos los créditos.

En todo caso, si las cosas de plano se pusieran muy muy muy mal y uno (o algunos) de los bancos quebrara, para eso existe el FOGADE, que se encargaría de devolverte tus ahorros hasta por $10,000.00 dólares por institución financiera.

En estos momentos, como recomendación:

  1. Mantengamos la calma. No solo con respecto a nuestro dinero y el banco. También con lo que leemos y compartimos en redes sociales. Así mismo, ojo con salir corriendo al súper y vaciar los anaqueles con productos que después no podrás consumir y terminarás por gastar de más.
  2. Usá dinero electrónico en la medida de lo posible. Sé que en Nicaragua no estamos acostumbrados a esto, pues más del 90% de la población sigue usando el efectivo, pero es más seguro, fácil y rápido el electrónico.
  3. Asegurate de tener acceso a tu banca en línea… sí, por cada banco donde tengás tus cuentas. Si de plano nos fuéramos a paro y no pudieras ir a los comercios, hacer tus pagos o usar POS, siempre podrías hacerlo a través de tu banca el línea. Usá la tecnología a tu favor.
  4. Mantené suficiente efectivo con vos para unos días, pero SIN dejar tus cuentas en 0, ni muchos menor ir a cerrarlas, pues eso solo desestabilizaría más el país.
  5. Hacé lo posible por seguir pagando tus créditos en tiempo y forma. Ya he recibido un par de llamadas y más de una docena de consultas sobre el pago de deudas. Sé que con ingresos disminuidos y/o gastos más grandes, se puede dificultar hacer frente a los compromisos de crédito, pero hay que intentar pagar lo más que se pueda. Si sentís que la próxima cuota no la podrás pagar, es mejor que te acerqués a tu banco, les expongás tu situación, e interés llegar a un arreglo de pago, antes de caer en mora. En este link podés encontrar 6 ejemplos de arreglos de pago que podrías hacer.

¿Y si soy emprendedor?

Sé, porque muchos me han escrito con preguntas, que de los más afectados desde hace semanas son los pequeños negocios. Lamentablemente ya he visto empresitas cerrar definitivamente y otras hacerlo temporalmente.

Mi amiga Sara Lila, de La Fábrica, y experta en emprendimiento, escribió este artículo buenísimo sobre 5 consejos para emprendedores durante una crisis.

Yo también hice mis aportes en cuanto a la parte financiera y cómo y en qué podemos recortar para tratar de que las pocas ventas que se tienen, al menos cubran los costos/gastos y no tengamos que cerrar. ¡Espero sea útil!

Otros enlaces de ayuda

Antes de cerrar, y si realmente te preocupa esta situación y cómo puede afectar tus finanzas, por acá te comparto otros enlaces que te pueden servir:

  1. Cuánto tiempo podrías sobrevivir sin ingresos. Sacá tus cálculos (la fórmula ya está ahí) para saber dónde estás parado.
  2. Medidas financieras en tiempos de crisis. Fue escrito para época de terremoto, pero crisis es crisis, así que acá podés leer qué comprar en el súper y de qué cosas abastecerte, así como indicaciones sobre manejo de efectivo, seguros y testamentos.
  3. Fondo de emergencia. Aunque este post ya es sobre este tema, ahí podés leer parámetros para decidir si vos necesitás 3-6-12 meses de gastos de subsistencia en tu fondo, y dando clic acá podés encontrar dos tablas de cómo hacer el tuyo.

Finalmente, sé que han sido semanas duras para todos y no sabemos cuánto tiempo más seguiremos así. Por un tema de salud (que ya les contaré) he tratado de mantenerme un poco alejada de todo esto, sin embargo, ¿quién podría? Ya no se trata de si estamos o no de acuerdo con las políticas del gobierno, se trata de estar en contra o no de la represión, la violencia, el irrespeto a los derechos humanos y las libertades. ¿Cuánto más durará esta crisis? No podría decirlo pero si de algo estoy clara es que la mayor responsabilidad para buscar soluciones a largo plazo recae en el gobierno.

Mientras tanto, tratemos de hacer el mejor uso posible del dinero, sin derrochar, abasteciéndonos de lo necesario, honrando nuestras deudas y mandando lo más que podamos al fondo de emergencia porque quizá pronto lo tengamos que usar. Y si están al igual que muchos de nosotros a favor de un cambio profundo, manifiéstense, reclamen, hagan valer sus derechos. Podemos hacer mucho, si queremos.

Comentarios