Las trampas psicológicas del endeudamiento: por qué una cuota pequeña puede convertirse en tu peor enemigo.

Imaginá esto: ves una cuota mensual diminuta, casi insignificante. “Bueno, si es chiquita, no pasa nada. Seguro la pago sin drama.” Pero ahí está el truco: lo pequeño es engañosamente cómodo. Y esa “comodidad” tiene un precio: más intereses, más tiempo para que la vida se atraviese… y al final, esa deuda chiquita termina siendo […]