Cómo usar el factoraje según tu tipo de empresa

La liquidez de tu empresa es como la sangre que recorre tu cuerpo: sin ésta morís. Así de simple. Y es que si alguna vez has tenido un problema de flujo de caja, sabés lo frustrante que puede ser.

Es por esta razón que muchísimas empresas de variedad de industrias, hacen uso y confían en el factoraje para conseguir el financiamiento que necesitan en el momento que lo necesitan.

Aún así, y tras escribir este post sobre factoraje el mes pasado, me he dado cuenta que existen muchas empresas y empresarios a quienes les da miedo probar con el factoraje porque no saben para qué o en qué tiempo hacerlo. Teniendo muchas responsabilidades y pagos por hacer, ¿a qué se le debería dar prioridad? Y al final hacen préstamos muy grandes para pagar cosas que podrían esperar.

Para hacerte la vida más fácil y darte los insumos necesarios para que vos tomés tu mejor decisión, a continuación te presento los tipos de empresas que pueden beneficiarse del factoraje y cómo sacarle el jugo:

Si tenés una empresa de servicio

Si brindás servicios intangibles, como las empresas de contabilidad, una agencia de publicidad, empresas contratistas o Plata con Plática –sí, a mi también me pasa-, lo más importante para vos es poder hacer tus pagos de planilla, impuestos y seguros a tiempo.

Todos sabemos que sin motivación no hay resultados efectivos, así que enfocate siempre en tener contento a tu personal pagándoles los 15 y 30 de cada mes, al final, ellos son el motor para que la plata regrese a tu negocio.

Además, algo que suele pasar en las empresas de servicio, es que sienten por malas experiencias pasadas que no pueden brindar un servicio al crédito. Pero la realidad es que casi todo lo que es servicio se paga como crédito, una vez entregado o hecho el servicio, tenés que esperar hasta el siguiente mes para que te lo paguen, a diferencia de vender por ejemplo comida todos los días, en el que la compra y pago de tu producto se hace casi el mismo día.

A mí una vez, hace un tiempo, me pasó que una empresa me contrató y terminó de pagarme casi 6 meses después, literal ¡casi me muero! La liquidez me estaba matando y hablando con varios dueños de negocios de servicio, sé que es pan nuestro de cada día de muchos. Normalmente la operación de factoraje se hace unos días antes del 15, que es cuando se viene doble pago grande: la quincena y los impuestos.

Si tenés una empresa de comercio o distribuidora

Si sos un comercio que compra y vende, es clave que mantengás tu inventario en un buen nivel de rotación, para no perder ventas. Sería una lástima que por falta de liquidez te quedés corto y te perdás la oportunidad de una buena venta en alguna ocasión imprevista.

El ciclo para una distribuidora de este tipo es más o menos así: descontás las cuentas por cobrar en cierto tiempo, le pagás a tus proveedores, éstos te surten de productos y así podás seguir vendiendo.

Acá la operación de factoraje puede ser cualquier día del mes, cuando el empresario esté interesado porque sepa, por ejemplo, que sus ventas se van a subir. Imaginá que tenés una librería, en ese caso, Enero es un mes crucial en que tu inventario NO debe faltar y si estás corto de las ventas de Diciembre, entonces te convendría hacer un factoraje para resurtirte.

Si tenés una empresa de industria

Se puede confundir con una distribuidora porque al igual que la otra necesitás de proveedores, pero acá la variedad de productos es mayor (si sos una industria que produce no solamente una cosa) y el tiempo de producción, distribución y venta varía según lo que hagás.

Por eso lo principal en este tipo de empresas es que tengás con qué producir y por ende vender. Tampoco hay una fecha específica para hacerlo, porque depende de tu producción y la demanda; no es lo mismo producir 1,000 pantalones que producir 100 en un mes, te toma mucho más tiempo y material si tenés una demanda mayor.

Por ejemplo, si tenés una empresa que hace camisas o uniformes, tenés que comprar la tela, el hilo, los botones, luego pasás un par de días en confeccionar y tallar, para finalmente ponerlos a la venta, pero no podés venderla sin tela y tampoco podes comprar la tela, sin dinero. ¿Cómo conseguís el dinero para una producción grande sin vender antes? A través del factoraje.

Otro ejemplo clásico es la construcción. En este giro de negocio hay subcontratistas que debés pagar y al empresario le suelen dar un avance y esto quiere decir que se va gastando su capital.  En este caso, podés descontar las facturas para poder seguir construyendo y tener el músculo necesario para seguir avanzando. Este músculo es materiales y también mano de obra. En fin, un proyecto sin flujo no puede seguir adelante.

Si tenés una empresa de transporte

Y es cierto que el transporte también es un servicio, pero éste en particular no depende de tu planilla o de los impuestos que tengás que pagar sino de tu activo, es decir: el camión, el bus, o la moto con la que prestás el servicio. Y éste debe estar en óptimas condiciones, pues si cada vez que te pagan ocupás las ganancias solamente para reparaciones del mismo, no es negocio ;).

Si vos tenés una empresa de transporte que, por cierto, he escuchado que es un muy buen negocio, es importante que al hacer uso del factoraje, usés el descuento de facturas para re-invertirle a tu activo. Es decir, para aquello que te permitirá seguir funcionando: para gasolina, aceite, pago de conductor, etc.

Normalmente, los días en que más se usa el factoraje son los viernes, que es cuando hay que pagarle al conductor, o llenar el tanque el fin de semana y trabajar durante la semana.

Dónde NO meter el flujo de tus facturas

Y, por supuesto, como todo en esta vida, siempre hay NO´s que debemos evitar. Y éstos son los usos que NO le debés dar el factoraje:

  • En activo fijo: porque para recibir el retorno de la inversión es demasiado tiempo.
  • Para pagar otras deudas: porque se hace deuda por otro lado y no sos productivo.
  • Inversiones a largo plazo: porque, al igual que en el primer caso, tardarías mucho en ver el retorno.
  • Gastos personales: Consejo, sobretodo, para los pequeños empresarios que están comenzando y tienden a confundir el gasto personal con empresarial.

Y recordemos que todas las operaciones de factoraje son con recurso, o sea que el cliente siempre va a ser parte responsable del crédito, en caso que su propio cliente no le pagara. Para esto te pedirán tu fianza solidaria. Básicamente esto quiere decir que firmás un pagaré respaldando tu operación.

El factoraje es, pues, una manera de poder recibir el dinero que te pertenece –después de todo es un producto o servicio que ya brindaste y tu cliente aun no te paga-, pagando un impuesto por recibirlo más temprano. Si te conviene o no, y cuándo te conviene más es una decisión que cada empresario y emprendedor deberá tomar.

¿Y vos? ¿Has hecho uso del factoraje? ¿En qué condiciones? ¿Para qué tipo de empresas? ¿Cómo fue tu experiencia?

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