Cómo simplificar tu economía para ser más libre

El siguiente post es una colaboración de Ramón Camero, autor del blog Camino Contracorriente. Si tenés una historia de finanzas que compartir, lo podés hacer enviando un correo a elaine@plataconplatica.com.

A los 35 años, con un hijo de 2 y viviendo en un país que no es el mío. En esas circunstancias renuncié a un buen sueldo y a una carrera de 12 años en el mundo corporativo para dedicarme a mis propios proyectos.

La verdad, me habría resultado imposible hacerlo si antes no hubiera adoptado en mi vida la combinación de minimalismo y finanzas personales.

Un círculo vicioso que debemos evitar:

  1. Trabajamos para ganar dinero y sentirnos realizados.
  2. Creemos que ese dinero nos permitirá hacer las cosas que nos importan.
  3. Dedicamos muy poco tiempo a hacer las cosas que nos importan porque estamos demasiado ocupados trabajando.
  4. Nos frustramos. Seguimos trabajando porque vivimos al tope de nuestras posibilidades económicas y necesitamos el dinero para pagar las cuentas.
  5. ¿Te suena conocido?

¿Qué es la libertad?  

Mi definición de libertad es tener la capacidad de decidir qué hago con mi vida y cómo distribuyo el 100% de mi tiempo. De acuerdo a mis valores personales, tengo libertad si:

  • Puedo dedicar tiempo suficiente a mi familia.
  • Disfruto mi trabajo.
  • Éste me permite aportar valor a la sociedad y generar ingresos acordes a ello.
  • No estoy atado a un lugar físico y puedo moverme constantemente.
  • Las distintas áreas de mi vida están equilibradas: Salud, economía, desarrollo mental y espiritual, condición física, social.

En esa línea, trabajar en una gran corporación -donde los objetivos de la compañía suelen estar por encima de los de las personas- me impedía tener libertad. Es por eso que opté por un modelo de negocio online, que me permitiera trabajar desde cualquier lugar.

La gran encrucijada

Muchísimas personas tienen la idea de dejar sus empleos para dedicarse a proyectos propios. No lo hacen porque no saben cómo podrían mantener sus estilos de vida.

Y es ahí donde está el error. Pasar de empleado a emprendedor implica un cambio profundo de mentalidad y, por tanto, de estilo de vida. Hacer andar un negocio no es tan sencillo ni tan rápido como quisiéramos. Por eso, es necesario que le demos una mano al nuevo proyecto desde la manera en que gestionamos nuestro dinero.

Es aquí donde entra a tallar el minimalismo. Ésta filosofía de vida nos enseña, entre otras cosas, a:

  • Identificar lo importante y priorizarlo.
  • Simplificar. Eliminar lo que no necesitamos.
  • Ordenar, planificar y organizar.
  • Vivir con propósito y consciencia.
  • Dejar de lado el consumismo.
  • Cambiar nuestra relación con el dinero y las posesiones materiales.
  • Reducir a lo esencial: tener menos para vivir más.

Mi vida mejoró enormemente cuando adopté el minimalismo. Tanto así que fui capaz de dejar mi empleo cuando, además, lo apliqué a mi economía personal.

A continuación, voy a contarte algunos de los de los cambios fundamentales que me impactaron positivamente al combinar minimalismo y finanzas personales. Estoy seguro de que harán lo mismo por ti. 

Menos gasto

Cuando te vuelves consciente de que muchas de tus compras son innecesarias, simplemente dejas de hacerlas.

Ropa que se quedaba en el armario por años, membresías y suscripciones que nunca utilizábamos, compras por impulso, posesiones materiales que no eran más que símbolos de estatus. Todo eso lo eliminamos de nuestro presupuesto. ¡Y no lo extrañamos en absoluto!

Somos 3 en mi familia: Jennifer, Santiago y yo. Actualmente gastamos, aproximadamente, el 55% de lo que gastábamos cuando sólo éramos 2. Con esa diferencia eliminamos todas nuestras deudas, creamos un pozo para emergencias, abrimos una cuenta para compras grandes a futuro y establecimos un fondo para inversiones.

A propósito, si quieres que te muestre la manera en la que tú también podrías hacer lo mismo, te invito a descargar gratis, mi guía “Tres Estrategias para Ahorrar Más y Escapar del Trabajo que está Matando tus Sueños”

Productividad y enfoque

Procuramos desprendernos de todo aquello que no necesitamos, no valoramos o no nos trae alegría (digo “procuramos” porque aún nos encontramos en ese proceso). Esto aplica a posesiones materiales, compromisos, pensamientos y, por supuesto, gastos.

Esta limpieza intencional de aquello que ocupa nuestra vida, nos ha abierto mucho espacio para concentrarnos justamente en lo que nos importa: familia, amigos, trabajo con propósito, aficiones.

Capacidad de adaptación

Mencioné que la principal razón por la cual decidí iniciar un proyecto online fue tener la posibilidad de moverme constantemente y trabajar desde cualquier lugar. Al reducir nuestras posesiones materiales y nuestros gastos fijos,  nos hemos podido adaptar sin problema a muchos cambios.

En los últimos meses:

  • Mi esposa renunció a su empleo (nos quedamos con un solo sueldo fijo).
  • Vendimos nuestro departamento y nos olvidamos de los 13 años de crédito hipotecario que nos quedaban.
  • Nos mudamos de país.
  • Renuncié a mi empleo (nos quedamos sin ingresos “seguros”).
  • Empezamos a depender exclusivamente de nuestros emprendimientos personales (y de la buena planificación económica que hicimos).

En los próximos meses nos estableceremos por un tiempo en una nueva ciudad, y a finales de año empezaremos un viaje de 6 meses por varios países. Todo junto a Santiago, nuestro hijo de 2 años y medio.

 Riqueza

En en sentido más pleno de la palabra. La primera vez que oí el término minimalismo y finanzas personales, lo asocié a escasez o tacañería. Estaba totalmente equivocado. Como proyecto de familia minimalista, hoy nos sentimos más ricos que nunca antes en nuestras vidas.

No por la cantidad de dinero que gastamos, sino porque tenemos grandes reservas de todo aquello que hemos definido que es importante para nosotros. Lógicamente, esta riqueza -que no es otra cosa que libertad– está soportada por una gestión ordenada y consciente de nuestra economía.

¿Qué se necesita para ser más libre?

Aunque la respuesta a esa pregunta es muy personal, sí hay algunas pautas generales que todos podríamos seguir:

  • Identifica qué es lo que te hace feliz. Y haz de eso una prioridad en tu vida.
  • Simplifica. Organízate de tal forma que puedas dedicar tiempo a estas prioridades.
  • Entiende que el dinero es un medio que está a tu servicio. Tú lo manejas, no al revés.

Teniendo esto en cuenta, estoy seguro de que estarás en una mejor posición para tomar las decisiones que te harán una persona más libre y más feliz.

Ramón Camero es el fundador del blog Camino Contracorriente. Él ayuda a personas a dejar trabajos que no las llenan para emprender proyectos acordes a sus propios valores. Les enseña a organizar su economía y a eliminar la dependencia al sueldo “seguro”. Si querés conocer más de él, podés visitar su Facebook, Twitter, Instagram y Linkedin.

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