Me fui a Cuba y… ¡me comprometí! (Parte2)

plata con plática Cuba-2Ésta es la segunda parte de este post sobre mi viaje a Cuba. Si llegaste desde el primer post: ¡qué lindo saber que seguís conmigo en esta plática! Si no sabés de qué hablo, da clic acá para leer el comienzo de esta historia.

Cuba y su gente

Me imagino que, al igual que yo, habrás escuchado incontables historias sobre la realidad de Cuba. Que si viven bien o mal, que si no tienen nada, que si te piden de  todo, que si les pagan el equivalente a $20.00 dólares mensuales como salario, que si tienen que comprar sus alimentos con cartillas como sucedía en Nicaragua en los 80´s, que si el neurocirujano termina manejando un taxi porque no tiene de otra, que si el cubano no puede entrar a los mismos lugares que los turistas, casi casi como sucedía con los judíos en la Alemania Nazi antes de que estallara la 2da Guerra Mundial, etc.

Sí, yo también escuché todos esos comentarios de amigos y conocidos que habían estado en esta hermosa isla antes y la verdad es que todo me parecía increíble. No en el buen sentido, no lo veía maravilloso, sino in-creíble, en el sentido de difícil de creer. Antes de llegar Ricardo Zambrana me dijo: “en Cuba todo mundo exagera para ambos lados” y después de casi una semana aquí, creo que tenía razón.

A mí, la verdad, no me parecía molesto que las personas –TODAS las personas- me intentaran hablar, me preguntaran de dónde era y, erróneamente con toda la seguridad en su voz me dijeran que de México. Claro, seguido de esta breve introducción, el 90% de las veces venía la oferta de algo: un taxi, un hotel, un restaurante, un habano, etc., de lo que ellos, por supuesto, llevaban su tajada.

De hecho, una de mis intenciones era llevar mi micrófono y hacer un par de entrevistas a cubanos para conocer a mayor profundidad cómo vivían, cuánto ganaban, en qué gastaban, etc. Sin embargo, tanto Aníbal como Ricardo me sugirieron que era mejor no llevar nada: no fuera a ser que creyeran que iba yo a hacer “inteligencia” o trabajo periodístico. Esto me llevó a conformarme con breves pláticas por aquí y por allá con personas que fui conociendo en el camino.

Como este post se está haciendo un testamento, haré referencia a una en particular.

El taxista que nos llevó de La Habana a Varadero. Un muchacho de 26 años, soltero –bueno, con una recién encontrada novia de New York que se lo quiere llevar-, sin hijos y que dice que él se enfoca en hacer $50.00 CUC – $60.00 CUC al día para vivir y, además, le entrega $40.00 CUC diario por la renta al dueño del taxi.

Haciendo mis cuentas rápidamente, calculé que este tipo ganaba unos $1,000.00 – $1,800.00 CUC por mes, dependiendo de cuánto hacía al día y cuántos días trabajara. Si recordamos que por cada dólar te dan 0.87 CUC, estamos hablando que es un taxista con ingresos superiores a los $1,200.00 dólares. ¿Cuántos taxistas podrán ganar eso en Nicaragua?

Pero eso no es lo más importante, recordemos que aunque los ingresos cuentan, lo más importante es lo que decidimos hacer con ese dinero. Este chavalo andaba en su taxi un celular de último modelo, se conectaba todos los días para hablar con su novia (a $1.50 CUC la hora de Internet) y, cuando nos detuvimos en un mirador camino a Varadero, fue el ÚNICO que se tomó una piña colada de $5.00 CUC. ¿Y nosotros, los pasajeros? Pensamos que era un precio muy alto, nos abstuvimos y seguimos nuestro camino. Además, nos dijo, “yo no gano mucho, pero sí lo suficiente para tomarme mis cervezas los fines de semana”.

El mirador camino a Varadero, en el que el taxista se tomó una piña colada de $5.00 CUC

El mirador camino a Varadero, en el que el taxista se tomó una piña colada de $5.00 CUC

Evidentemente no puedo generalizar y no me atrevería a decir que es el comportamiento de todos los cubanos, pero sí quiero hacer notar que en Cuba, como en Nicaragua, como en Estados Unidos, muchos hacemos mal manejo del dinero. Nos quejamos de lo que ganamos sin percatarnos que muchos otros viven en peores condiciones, pero seguimos gastando poco a poco y sin medida. No digo que lo haga, pero si nuestro amigo se toma una piña colada al día, se gasta unos $150.00 CUC mensuales. ¿Qué podrías hacer vos o él con ese ahorro?

Algunas cosas que me parecieron curiosas:

  • Jamás me imaginé que los cubanos comieran tanta PIZZA… y que fuera tan rica y tan barata. Además, te la entregan en un pedazo de papel y te la comés en la calle como taco. Podés ver la foto en el post anterior.
  • Fue una grata sorpresa ver la tremenda seguridad que hay. Podés caminar por cualquier calle, a cualquier hora y no pasa nada. Lejos de esa sensación de “quién viene detrás de mí” o “tengo que agarrar duro mi bolso” que uno tiene en Nicaragua al caminar.
  • Aquí todos quieren sacar algo y todo te termina costando algo. Aunque esto no es anormal en los otros países, sí creo que acá es exagerado. Una simple pregunta de “¿dónde queda tal calle?” termina en que la persona te llevó (a pie) y vos le das una propina.
  • Los trabajadores de las empresas del Estado se preocupan por darte recomendaciones de locales (casas con habitaciones en renta, paladares, etc.,). Nos dio la impresión que más allá de la tajada que probablemente se llevan, tienen empatía con los otros cubanos que tienen negocio. Ejemplos: el busero que nos recomendó el taxi para irnos a Varadero; el cuidador del hotel en Varadero que nos llevó a buscar casas para rentar cuarto; o la que atendía en un restaurante y nos recomendó el lugar dónde comprar buena pizza.
  • Hay muchas limitaciones en el servicio. Quizá no sea por una mala educación, sino porque realmente no hay más. Las veces que nos sentamos en un café o en un restaurante y tomamos café, teníamos que pedir el azúcar y el potecito duraba unos minutos en la mesa, te pedían que compartieras la cuchara jajaja y luego lo retiraban para pasarlo a otra mesa. Cero servilletas, de hecho nos dimos cuenta que en varios lugares era un cuadrito de papel higiénico lo que lo simulaba.

Cuánto gastamos

Siempre he pensado que hay mil maneras de viajar y que cada quien lo hace (o debería hacerlo) en la medida de sus posibilidades y bajo sus propios ingresos. Cuba, ciertamente, no es la excepción pero sí me atrevería a decir que es el viaje y el país en que más claro me ha quedado que podés gastar un montón o un poquito: todo depende de vos.

Algo que debe quedar claro sobre Cuba es que hay dos monedas y esto complica un poco las cosas, sobretodo si, como yo, estás constantemente haciendo conversiones de córdobas a dólares, de dólares a CUC, de CUC a Moneda Nacional para saber cuánto te está costando algo. Entonces, ok, primero está el CUC, que se supone es la moneda de los extranjeros (aunque ahora también la usan los cubanos) y está casi a la par del euro. Por cada $100.00 dólares te dan entre 87.00 y 100.00 CUC, dependiendo de donde cambiés y esto encarece tu viaje. La segunda moneda, que es la nacional, equivale a 25.00 pesos por cada CUC, aunque cuando comprás directamente en tiendas y restaurantes te dan entre 21.00 y 23.00 pesos, dependiendo del humor de la persona. Esta explicación para que cuando te mencione precios, sepás más o menos de cuánto hablamos.

Ok, continuemos. Como mencioné en el primer post, por los boletos no pagamos nada. Bueno, no es que hayan sido 100% gratis, ¿verdad? Pero digamos que no hubo un desembolso tal cual de dinero. Así que nuestros gastos se limitaron a los $30.00 dólares que pagamos por ambas visas y lo que fuimos gastando en el día a día durante el viaje.

Una de las cosas más importantes que uno debe hacer cuando viaja –bueno, y también cuando está en su país- es llevar un control de sus gastos. Vacaciones para tu vida no significa vacaciones para tus finanzas. Y no me refiero a ser pinche y a fijarse hasta en el último centavo, sino a ir anotando cada gasto para saber cómo vas. Creeme que si no lo hacés, es sumamente fácil gastar hasta el doble de lo que vos habías considerado en un comienzo.

Así que ahí me tenían a mí anotando desde $1.00 CUC que se gastaba hasta los $40.00 que podía costar la noche en el Hotel. ¿Cómo lo hacía? Sencillo: iba anotando a lo largo del día en mi celular y, al llegar a la casa u hotel en la noche, sacaba mi computadora, abría el archivo de mi presupuesto anual y anotaba exactamente lo que habíamos gastado.

Esa tabla te la enseño aquí:

PrintComo verás los famosos gastos hormiga salen hasta en la sopa. Y Cuba, los viajes, o las vacaciones NO son la excepción. El gasto hormiga más grande que tuvimos fue el agua y es que yo, particularmente, estoy acostumbrada a tomar muchísima agua todos los días (más o menos 3.5 – 4.0 litros) y eso, sumado a las caminatas, el sol y el calor, hacía que quisiera comprar agua en cada esquina.

Pero lo que realmente quiero que veás son los precios de las comidas. Hay almuerzos y cenas en los que nos gastamos hasta $23.00 CUC y otros en los que comimos los dos con $2.00 CUC, pasando por un promedio de $7.00 –  $8.00 CUC por tiempo de comida para dos personas.

Sin embargo, si nuestro presupuesto hubiera sido más reducido, perfectamente nos podríamos haber limitado a que todos los tiempos de comida fueran de $2.00  CUC – $3.00 CUC, podríamos no haber comprado algunos suvenires y adornos, y haber cortado algunos gastos hormiga de helados, churros, cafés, etc., y fácilmente habríamos gastado $200.00 dólares menos. Acá te lo muestro:

plata con platica Presupuesto cuba

Y, por supuesto, del otro lado de la balanza y si nuestros ingresos fueron mucho mayores y nos pudiéramos –y quisiéramos- dar el lujo de gastar más, siempre se puede ;). Podríamos haber optado por hoteles de $350.00 dólares la noche y restaurantes de $30.00 por persona, como muchos turistas pueden hacer.

También indagué cómo habían presupuestado nuestros acompañantes y esto fue lo me dijeron:

  • Miguel y Paola: Calcularon gastar $600.00 entre los dos para una semana, sin incluir el hospedaje. Paola me contó que los primeros días (que nosotros no estábamos) sí gastaron un poco más porque ellos estaban de aniversario, entonces los últimos días comenzaron a restringirse porque tenían cuentas que venir a pagar a Nicaragua. ¿El resultado? Al contar el dinero de regreso, aun les quedaban $150.00. ¡Nada mal!
  • Carolina (la salvadoreña): se fue de viaje con un presupuesto de $700.00, esperando gastar mucho menos. El día que nos fuimos, a ella todavía le hacían falta 2 días más en La Habana y se había gastado $300.00 dólares. Me confesó que es un poco compulsiva con las compras y si algo le gusta, pues se lo compra y ya.
  • Ricardo: con la ventaja de tener familia acá y de pasar una sola noche en Varadero, sus gastos de hospedaje iban a ser muy bajos. Antes de venirnos, me dijo que se pensaba gastar unos $200.00 dólares en 9 días. ¡Nada mal!
  • Aníbal: es cubano y con familia acá, así que en definitiva era el que sabía iba a gastar menos. Antes de salir de viaje me dijo que se pensaba gastar unos $150.00

A lo que voy es que siempre hay opciones y está en nosotros decidir cuánto queremos y podemos gastar. No vengo a decir que viajar sea baratísimo, porque ciertamente hay que pagar un precio, pero no es imposible. Hay de viajes a viajes, de lugares a lugares y de presupuestos a presupuestos, pero si es algo que vos REALMENTE querés hacer, si sentís que te llena como nada más y morís por recorrer el mundo –o al menos una buena parte de él- comenzá a planificar.

Esa planificación comienza por ver cómo y en qué estás gastando ahorita. Si todos los días te rehusás a llevar la comida de tu casa al trabajo y comprás por fuera, por más barato que sea, estás dejando ir una buena porción de tu salario que podrías invertir en viajar. Porque sí, para mí viajar es una inversión en experiencias.

En nuestro caso, al igual que hicimos el año pasado para esta misma fecha, cuando decidimos no salir en Semana Santa para poder ir a Corn Island después, planificar este viaje implicó sus buenas restricciones. Yo te aseguro que hay muchísimas cosas que Yass y yo hubiéramos querido hacer, o lugares a los que hubiéramos querido ir en estos primeros 4 meses del 2017, pero dejamos de ir porque sabíamos que esta gratificación retardada de venir a Cuba iba a valer la pena.

Después de esto, sospecho que institucionalizaremos las vacaciones en Mayo, en lugar de Marzo o Abril cuando todos salen ;).

Ah sí… ¡También me comprometí!

Qué tanto querrás leer de esta parte no estoy muy segura. Mi blog es de finanzas personales y casi siempre hago lo posible por limitarme a hablar de dinero, es solo que hay ocasiones, como ésta, cuando es Elaine y no Plata con Plática quien quiere escribir y apoderarse del blog ;). Así que trataré de hacer esto breve.

Yassir y yo nos conocimos en marzo del 2014 por una amiga en común. Dice él que, ese primer día, yo no le caí bien. Él cuenta que veía a una persona amistosa y muy elocuente en la TV y se topó con alguien antipática, seria y que pidió la cuenta 3 minutos después de haber terminado de comer. Sí, eso hice yo. Pero permítanme explicarme: a mí me cuesta un montón entrar con la gente, soy tímida y callada en un comienzo y me toma un par de veces poder entrar en confianza.

Aún así, dice él, decidió “darme una segunda oportunidad” (que nadie le estaba pidiendo) y llegó a mi casa a la celebración del 2do aniversario del Blog. Para que te des una idea de cómo era eso, en mi casa habían unas 15 personas, todos mis amigos de toda la vida y mi familia… y él :).

Después de esto y de su oferta de ayudarme a monetizar el blog porque era una reina de la primavera que a todo mundo conocía y podía encontrar potenciales patrocinadores, nos hicimos amigos. Dos meses después, el 4 de mayo, comenzamos una relación.

Así han pasado 3 años, en lo que yo llamo la mejor relación y la más sana que he tenido. Ahora, esto no significa en ningún momento que todo sea color de rosa todo el tiempo o que nunca nos hayamos peleado. No, por supuesto que no. Lo que quiere decir es que hay 1000 momentos buenos por cada malo y que, aunque no siempre estemos de acuerdo, sí tenemos el amor y el respeto suficiente para solucionarlo, dejarlo ir o darle la razón al otro. Y así como para él era importante estar con alguien que no tomara licor y no le gustara salir mucho a fiestas, bares y discos (¡hello! ahí estoy yo), para mí era vital que mi pareja tuviera cierto orden financiero o, al menos, estuviera dispuesto a aprender y dejarse guiar.

Nos fuimos a vivir juntos el 1 de octubre del 2015 y eso que dicen de que hay que vivir con alguien para conocerlo es cierto. En el caso de nosotros, a pesar de que ya compartíamos el espacio de oficina, convivir en una misma casa es otro cuento. Conocés todas sus manías y sus peores caras, reconocés cuando amanece del lado izquierdo de la cama (en mi caso le pido que por favor se vuelva a levantar, pero esta vez del lado derecho, jajaja) y aprendés que amar no es un acto de magia, sino una decisión del día a día que requiere mucho compromiso, detalles y voluntad de compartir.

El caso es que aquí estamos 3 años después y el 5 de mayo, en el atardecer de Varadero, este hombre al que llamo mi princeso –me va a matar cuando lea esto- me pidió que fuera su esposa.

¿Que cómo fue? Pues bueno, fue una hermosa sorpresa. Ese día llegó Ricardo Zambrana al hotel (nosotros habíamos llegado el día anterior) y me metió el súper cuento de que sería bonito grabar uno de nuestros segmentos de finanzas personales para el canal en la playa justo al atardecer. Que habláramos de los viajes, el costo de vida, cómo gastar menos, etc., y yo accedí.

Ahí estaba yo muy concentrada haciendo el segmento con él, mientras otra amiga filmaba (Lianet, quien nos tomó una foto linda) y Yassir al lado dizque ayudando, cuando de repente Ricardo dice: “pero sobre eso es mejor que nos cuente más Yassir, a quien invitamos a seguir conversando”. Aunque me pareció un poco extraño, no lo vi del todo raro porque, considerando que era un mini video y estábamos de vacaciones, todo se valía, ¿no? Sale Ricardo de cámara, entra Yassir, saca su celular y comienza a leer unas palabras que había escrito… el resto es historia.

Y como una foto vale más que mil palabras, por acá dejo esto:

La foto de la foto :). Ricardo tomando la foto oficial de "estamos comprometidos"

La foto de la foto :). Ricardo tomando la foto oficial de “estamos comprometidos”

No, no tenemos fecha de boda aún, pero se viene un reto interesante para nosotros ahora: planificar y pagar una boda frugal. Así es que si en los próximos meses de repente me da por escribir algunas cosas sobre planificación de bodas, teneme un poco de paciencia, ya pasará ;).

Como este post se convirtió en dos posts larguísimos, yo me voy a ir despidiendo, no sin antes compartirte varias fotos de lo que vimos, comimos y vivimos en estos días. Como verás, fue un viaje bien disfrutado. No nos limitamos e hicimos lo que quisimos hacer respetando nuestro presupuesto. ¿Cómo lo hicimos? Bueno, restringiéndonos antes para disfrutar ahora. Todos tenemos recursos limitados y, por tanto, no se puede hacer todo lo que queremos en el momento que queremos y, en ese sentido, este viaje significó saber esperar. Limitarnos al comienzo, para disfrutar con gusto después :).

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