Invertir a corto plazo para ahorrar a largo plazo

FotoUna de las preguntas inteligentes que nos debemos hacer antes de comprar es “¿Me va a traer un ahorro a largo plazo? y, cuando estoy dando una charla o taller sobre cómo hacer un presupuesto y controlar tus gastos, siempre me gusta hacer pensar a los asistentes preguntándoles: “¿Qué ejemplos de esto me podrían dar?”

Esta pregunta es sumamente importante porque puede hacer la diferencia entre una compra que podría parecer barata, pero que al final podría resultar ser más cara y una que realmente vale la pena. ¿Querés saber cuáles son las otras preguntas?

  1. ¿Lo quiero o lo necesito?
  2. ¿Lo voy a usar?
  3. ¿Lo puedo pagar?
  4. ¿Me va a traer más dinero?
  5. Si de plano no me va a traer más dinero, ¿al menos me va a traer un ahorro a largo plazo?

Como verás, quizá por sí sola esta pregunta no tenga mucho impacto, pero cuando la leés –y sobretodo te la hacés- en conjunto con las demás, es sumamente poderosa. Volviendo a mis charlas, por lo general, a las personas les cuesta pensar en un ejemplo que aplique a esta pregunta y, en ocasiones, lo que me dicen se escucha algo así:

“Cuando comprás una camisa barata pero no de tan buena calidad y al poco tiempo la debés reponer VS comprar una de mejor calidad, un poco más cara, pero que te va a durar más tiempo”.

Y es cierto, como bien dice el dicho “lo barato, sale caro”, y si nos preocupamos por ahorrar en compras pequeñas, ¿no deberíamos hacerlo también en las compras grandes, que es donde más gasto y ahorro puede haber? 

Compras grandes: ¿Como cuáles?

Algunas de las compras más grandes que hacemos en la vida son aquellas relacionadas a nuestro hogar y el día a día: la refrigeradora, la cocina, la lavadora, el aire acondicionado, etc. Incluso, son compras que vamos a hacer más de una vez a lo largo de los años porque, bueno, los artículos se dañan o hay mejores y nuevas tecnologías con los que reemplazarlos.

Cuando yo me mudé hace unos meses a un apartamento, ir a diferentes comercios y cotizar todo lo que necesitaba comprar fue un paso primordial. Como explico en este artículo, mudarse no es solo pagar la renta y los servicios, sino que hay toda una inversión inicial que debemos hacer y para la que debemos ahorrar y prepararnos con tiempo.

Muchas veces, por querer siempre la gratificación instantánea, no planificamos verdaderamente este paso y, en lugar de ahorro, decidimos pedir un préstamo o pagar con la tarjeta de crédito y, como te imaginarás, esto termina saliendo mucho más caro.

De esta manera, en este proceso de mudanza me di cuenta que básicamente tenía dos opciones para comprar:

  • Comprar un artículo por un precio más bajo, pero que iba a consumir bastante energía eléctrica.
  • Comprar un artículo por un precio más alto, pero que significaría una reducción en mi tarifa eléctrica.

Me lancé, pues, a hacer un análisis comparativo (como sabiamente me enseñó mi mamá hace un buen tiempo) y concluí que la opción 2 era una inversión: iba a salir dinero, sí, pero con la posibilidad de generarme más dinero –o un ahorro, en este caso- a largo plazo.

De cuánto estamos hablando

Obviamente aquí va a depender mucho de varios factores:

  • De la zona donde vivís, pues en base a ésta se calcula tu tarifa eléctrica.
  • De cuántos aparatos inverter comprés.
  • Del ahorro que cada artículo traiga, pues hay toda una gama para escoger y no todos ahorran exactamente lo mismo.
  • De qué tanto uso les des en el día a día.

Lo que sí te puedo decir es que de que hay ahorro o, mejor dicho, un gasto menor, en definitiva lo hay.

A mí, por ejemplo, la cuenta de la luz me sale en C$300.00 – C$350.00. Claro, casi nunca estamos en el apartamento porque trabajamos todo el día y, como la zona está calificada como comarca, pues la tarifa es mucho menor ;).

Antes se creía que los únicos productos inverter que habían en el mercado eran los aires acondicionados que, francamente vale la pena comprarlos así; pero nosotros compramos además la refrigeradora y la lavadora con esta tecnología.

Para que vos valorés si ésta es una compra que vale la pena, te hice la tarea más fácil y realicé una comparación de precio + ahorro en energía, basándome en unos nuevos productos LG que tienen en SINSA: refrigeradora y lavadora.

RefrigeradoraImagen inverterComo verás, ciertamente el precio inicial es bastante más caro, pero el ahorro en energía es tan significativo que al pasar el tiempo es mejor negocio comprar los productos inverter. Claro, esto no es inmediato y si tu idea de recuperar una inversión es en 6 meses, entonces esta inversión no es para vos. Si, en cambio, tenés la claridad para saber que el retorno de cualquier inversión toma su tiempo, tarde o temprano agradecerás haber elegido pagar más en un comienzo para tener un ahorro a largo plazo.

Y, bueno, si el ahorro no es suficiente razón de convencimiento (ciertamente el ahorro es algo que a mí SIEMPRE me llama la atención), estos productos en particular tienen su toque tecnológico.

Resulta que integran sistemas Wi-Fi  que, al descargar un app en tu celular, podés conectarte a tus electrodomésticos y controlarlos desde donde estés. Para alguien que trabaja todo el día como yo y no tiene asistencia en el hogar, es una súper ventaja.

Con esto me doy cuenta que la tecnología va avanzando a pasos agigantados, tanto para hacernos la vida más fácil, como para ayudarnos en nuestras finanzas. No todo lo que compremos tiene que ser lo más novedoso del mercado y, de hecho, hay que tener mucho cuidado con no caer presas del consumismo; pero sí es importante que sepamos diferenciar una buena compra de una mala compra, y un gasto de una inversión.

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