Finanzas para no-financieros: lo que debés saber

Creo que más de alguna vez he contado cuál fue mi trabajo favorito en mi no-tan-extensa experiencia ejerciendo mi carrera en finanzas corporativas: el segundo, en México, para KODAK y haciendo análisis financiero para América Latina.

En palabras sencillas, lo que hacía era analizar cada mes, cuánto y en qué se había gastado en las áreas de Logística, Cadena de Suministros y Servicio a Clientes para 7 países en América Latina. Una vez terminado el mes y realizado el análisis (que era VS presupuesto, el mes anterior y el mismo mes del año anterior), me correspondía, en conjunto con el respectivo gerente de área y país, tomar medidas que nos ayudaran a gastar menos y alinearnos al presupuesto.

Esta experiencia la estuve compartiendo la semana pasada en la conferencia que di en la UAM: Finanzas para no Financieros: lo que debés saber para manejar decisiones inteligentes”, a un grupo de unas 250 personas que llegaron con todo el deseo de saber más de lo poco –o nada- que sabían de Finanzas Empresariales.

¡Me encantó ver a un grupo tan diverso! Dueños y dueñas de pequeños negocios, jóvenes con ganas de emprender y también chavalos y chavalas en puestos de logística, mercadeo, servicio al cliente, IT, etc., dentro de otras empresas. Porque, ¿sabés qué? Las finanzas son para TODOS.

Y debo confesar que pasé varias semanas nerviosa por esa conferencia. No por el público, no, a tener cientos de –y hasta más de mil-  personas conmigo no le huyo. Lo que me tenía nerviosa era el tema y es que hay tanto que saber sobre las finanzas de una empresa que pasé días debatiendo internamente qué era lo más importante que debía compartir y que de plano le iba a servir a quien llegara, fuera quien fuera y viniera de donde viniera.

Aun después de una semana, esa famosa charla me ha andado rondando la cabeza y por eso escribo hoy este post. En definitiva, 2 horas están lejos de ser suficientes para ahondar en este tema tan importante y es que cada vez más personas se dan cuenta que tanto para manejar un negocio propio como para continuar subiendo en la escalera laboral, es necesario manejar lo básico de las finanzas: saber leer y analizar estados financieros –incluyendo razones financieras y análisis horizontal y vertical- y tomar decisiones acertadas e inteligentes en base a esto.

Así pues, todos sabemos que la mayoría de empresas tienen un gerente financiero –quien suele manejar el área de Contabilidad- que se encarga de que toda la función financiera esté operando bien. Los gerentes “no-financieros”, entonces, son cualquier otro gerente (como el de ventas, mercadeo, operaciones, recursos humanos, cuentas, logística, IT, planta, etc.) y cada uno de éstos también necesita manejar el mundo financiero.

En el día a día, estos gerentes toman decisiones importantes que tienen un gran impacto en la situación financiera de la empresa, por lo que si estos administradores “no-financieros” no comprenden estos impactos, las consecuencias para su departamento o unidad de negocios podrían ser desastrosas.

Cada gerente debe aspirar a ser un gerente financiero, alguien que tiene una sólida comprensión de la contabilidad y conceptos financieros con el fin de tomar mejores decisiones de negocio en nombre de la empresa. Esto es justamente lo que yo viví en esa primera experiencia laboral que te conté: aunque mi trabajo como financiera era identificar esos rubros donde habíamos gastado de más y proponer soluciones, cada uno de los gerentes de área y país –que NO eran financieros por naturaleza- con los que me reunía, ya tenían conocimientos básicos de finanzas y podían leer y entender perfectamente un flujo de efectivo y un estado de resultados. Esto facilitaba la vida de todos en la empresa y nos permitía trabajar mucho más rápida y eficientemente.

Cuando lo analizamos, la contabilidad y las finanzas son la sangre de vida de cualquier organización. Para que los profesionales de operaciones tengan éxito en su trabajo y sean factores de influencia clave, necesitan comprender y aplicar los conceptos básicos de finanzas y contabilidad, incluyendo informes y análisis financieros, presupuestos, planificación y proyecciones.

Así, es necesario que cualquier empresario, emprendedor o gerente medio tenga habilidades de contabilidad, presupuesto, ser experto en el análisis de la proporción financiera, la interpretación de los estados financieros y luego ser capaz de combinar todas esas habilidades para tomar decisiones empresariales sensatas y bien informadas. En esencia, los gerentes no financieros necesitan adquirir las habilidades financieras que les capacitan para exhibir una mejor visión de negocios en todos los aspectos.

Todo esto te serviría para:

  1. Entender cómo cada transacción que ocurre afecta al negocio desde un punto de vista financiero.
  2. Analizar los estados financieros con el fin de identificar tendencias que sobresalen como un dedo pulgar adolorido e inflamado, así como su posterior investigación de las causas y toma de decisión para corregir.
  3. Planificar (presupuestar) para el futuro y asegurar que los errores del pasado no se vuelvan a cometer.
  4. Evaluar si una decisión de negocios realmente incrementará las utilidades de la empresa

La alfabetización financiera en estos casos es ser capaz de leer y entender lo que está escrito en los estados financieros, no se trata de hacer los datos o presentarlos de una manera contable formal.

Entonces, si estás pensando que aprender un poco de estos números te convierte en contador, dejame decirte que eso está tan lejos como pensar que un lector es un novelista. El contador tiene que mantener registros, ejecutar sistemas, interpretar y aplicar normas, balancear libros de contabilidad y preparar las cuentas finales.

El lector financieramente astuto tiene un papel muy diferente: forma sus propias conclusiones a partir de lo que ha sido escrito en las cuentas. Para que tengás una idea, ni yo, que soy financiera de profesión, estoy capacidad para elaborar las cuentas y hacer los estados financieros: eso es trabajo del contador.

El conocimiento de la contabilidad necesario para ser financieramente alfabetizado es, en realidad, básico y muy fácil. Si tenés un tiempo siguiendo el blog, sabrás que soy amante de la Regla de Pareto y, en este caso, me atrevería a decir que el 80% de la contabilidad es fácil y vos, que no buscás convertirte en un contador o financiero, no necesitás conocer el difícil 20% que resta para leer cuentas.

Yo animaría, pues, a todos los emprendedores, empresarios y colaboradores de empresas de nivel medio que aspiran llegar a una gerencia, a pensar financieramente y aprender este maravilloso lenguaje. Pues usar el idioma de la gerencia contable-financiera mejorará el rendimiento de las empresas, ayudándolas a pensar y operar en forma funcional. Si esto es algo que te interesa, el programa de “Finanzas para no Financieros” que está impartiendo la UAM podría ayudarte.

El punto, entonces, es que si bien es importante mantenerte fiel a tu base de conocimiento, competencias y habilidades, expandirte más allá de tus raíces y ramificarte en otras áreas es necesario para que vos y tu organización florezcan y tengan un crecimiento sostenible.

La complejidad del entorno empresarial que estamos viviendo, junto con las altas expectativas de todas las partes interesadas –dentro y fuera- de la organización, exigen que los profesionales de las finanzas y las operaciones trabajen en conjunto para obtener los mejores resultados posibles. Y la mejor manera de hacer esto es ser introspectivo, salir de tu zona de confort y aprender aquello que no sabés pero reconocés es importante.

¿Y vos? ¿Tenés conocimientos financieros aun sin ser financiero? ¿Para que te podría servir tomar un curso de finanzas? ¿Qué usos le podrías dar en tu organización o empresa?

 

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