El presupuesto que cambió mi vida hace 2 años

Éste es un post invitado de un lector: José Leonel Méndez. Si te interesa escribir un post en Plata con Plática, escribime a info@plataconplatica.com y con gusto lo publicamos, el único requisito es que sea relacionado a finanzas personales y no hayan errores ortográficos.

Hola Elaine, un gusto saludarte. Soy de Costa Rica.

Hace unos días te escribí para felicitarte por tu compromiso, es que leo tu blog desde hace más de 2 años y tus consejos me han ayudado mucho y también me han gustado muchas de las historias que publicas, te deseo muchos éxitos.

Te escribo porque desde el 15 de enero del 2015 ingresé en un programa de educación financiera, el mismo es patrocinado por la empresa donde yo trabajo como parte de su obra social. Fue precisamente en este programa donde nos hablaron del Blog Plata con Plática, y desde entonces soy fiel seguidor.

En uno de los talleres me pidieron hacer un ensayo sobre el cambio que tuve gracias al presupuesto, y dado que dentro de este grupo de finanzas eres muy leída (tienes muchos seguidores aquí en Costa Rica), sería un honor para nuestro programa que lo publicaras. De antemano muchas gracias y que Dios te llene de bendiciones. Acá va:

La verdad con esto del presupuesto no puedo decir cómo me ha ido con los cambios sin mencionar  lo que me costó iniciar con uno. Nunca en mi vida había hecho un presupuesto de nada, y mucho menos el mío, así que el inicio fue difícil. Gracias al formato que me enviaron en Excel los compañeros del Programa de Educación Financiera lo fui cuadrando, igual algunas cosas fue difícil calcularlas, sobretodo cuando no guardaba recibos o constancia de los gastos que hacía.

Creo que el primer ejercicio o tarea con respecto a anotar absolutamente todos los gastos que hacía fue fundamental. Posteriormente y con el paso de las semanas y luego los meses me fui afinando más. Poco a poco logré hacer un presupuesto aplicado a mi realidad (la verdad es que antes de esto gastaba más de lo que ganaba y lo peor es que no lo sabía), con el tiempo me fui ajustando a él, porque yo creo que es más difícil ajustarse al presupuesto que  hacer dicho presupuesto.

Al final puedes hacer el presupuesto más realista y detallado posible, pero si luego te sales de él por darte un gusto o por satisfacer un capricho tuyo o de un miembro de tu familia, eso es de lo que realmente debes cuidar y ser vigilante: tener la disciplina para poder mantenerte dentro de los límites que tú mismo te pusiste.

En mi caso creo que he dado grandes pasos en esto, porque en estos 2 años de estar regido por un presupuesto solo me he salido 3 veces de él (que yo recuerde). La primera fue por una mala situación de un familiar cercano (omito los detalles por razones obvias), y me sentí obligado por mi conciencia a ayudar con un aporte económico, esto me hizo gastar ahorros y minar mi estabilidad por un tiempo.

Luego vino el daño en el motor de un vehículo. Esto me llevó a gastar todo el ahorro de imprevistos más gran parte del quinquenio de FCL (Fondo de Capitalización Laboral, es un ahorro que en Costa Rica se devuelve cada 5 años al trabajador). Posteriormente para inscribir un terreno a nombre de mi esposa, hubo que gastar dinero en topógrafos y abogados, además de maquinaria en nivelación y cercar. ¡Gracias a Dios el terreno está muy bonito ahora ya a nuestro nombre! Pero el gasto no estaba previsto y debía realizarse para que no hubiera problemas futuros.

Puedo decir con certeza que lo que más me ha gustado de hacer un presupuesto y regirme por él es el hecho de saber en qué gasto mi dinero, cuánto puedo gastar, en dónde lo puedo gastar, cuánto puedo ahorrar sin sentir que estoy limitando a mi familia, en fin, ese orden y tener el control es lo que más me gusta. Este control o esta forma de llevar mis finanzas me llevó a otras cosas que jamás pensé que podría hacer, por ejemplo viajar.

El viaje de 10 días en abril del 2016 a México junto con mi esposa fue maravilloso. Este viaje solo pude permitírmelo gracias a los ahorros de ambos, dichos ahorros jamás los hubiéramos iniciado si no fuera por un buen manejo del presupuesto. Luego del  viaje a México decidimos que si se quiere se puede, así que fuimos más allá y decidimos que era hora de ahorrar un poquito más fuerte para las compras de diciembre de los hijos y así lo hicimos.

En noviembre nos fuimos a Panamá, gastamos solo U$270.00 dólares en total por los 2 en pasajes de ida y vuelta con los impuestos incluidos, nos quedamos donde una amiga que previamente nos había ofrecido el hospedaje, duramos dos días paseando y 3 días comprando. Yo jamás me habría imaginado 2 años atrás que yo pudiera hacer eso.

Yo, el hombre con 8 hijos que solo en la zapatería debía más de U$1,100.00 dólares, ahora haciendo compras en el extranjero y sin deudas, realmente no creo que deba describir la alegría que siento al respecto, supongo que es fácil adivinar cuál es la parte que más me ha gustado de manejar un presupuesto.

Todo esto lo digo con gran alegría pero no puedo ser mezquino y hablar en singular. Detrás de todo el esfuerzo y trabajo han estado mi esposa y mis hijos, ellos levantaron la bandera del compromiso junto conmigo, no puedo decir que no hubo resistencia en algunos, pero con diálogo todos fueron cambiando ciertos malos hábitos financieros y   logramos estabilizar nuestra situación. Los gastos hormiga es una de las cosas que más nos estaban perjudicando, yo ni siquiera sabía que así se denominaban, pero revisando fuimos poniendo orden y logramos disminuirlos mucho.

Creo que hay momentos en que hasta de psicólogo hay que hacer con los hijos, porque Dios me dio 8 hijos y cuando tienes esa cantidad con edades que van desde los 8 hasta los 24 no los puedes tratar a todos igual. Son reglas distintas y conversaciones distintas, pero al día de hoy veo cómo con una hija casada ya (Ana Isabel), que fue a la universidad y ya tiene su casa, con otro graduado que ya tiene trabajo, miro hacia atrás y siento que vamos bien.

Y digo vamos porque aun quedamos varios en el mismo barco. Mi esposa Cinthya, compañera en las buenas y en las malas, ella es la que más se esfuerza, la que más trabaja, realmente no creo que exista fórmula financiera que pueda explicar cómo esta mujer hace para vestir y calzar a 5 varones que aún quedan en casa (Isaac, Leonardo, Rubén, Samuel y Sebastián), mas Bárbara la niña de 8 años,  ella y yo, y lo más importante, lo hace sin tarjetas de crédito, sin deudas, sin apartados en tiendas, solo con mucho orden y su toque “mágico” para buscar ofertas.

A pesar de tener camino andado, seguimos tratando de mejorar. Hacemos planes y esperamos lograrlos, en diciembre cumplimos 25 años de casados, es un reto hacer una actividad para compartir con familia y amigos sin hacer un gran derroche de dinero.

Lo que espero lograr es simple de pensar, espero que simple de hacer también, sin embargo otros factores entran en juego. Hay que tener los pies bien puestos sobre la tierra para no dejarse llevar, porque cuando uno cree que todo va viento en popa, en algún momento Dios me puede recordar que es EL quien lleva los hilos de mi vida (como ya lo experimenté una vez y ahora lo tengo claro).

Por lo tanto creo que todo paso que doy debe ser bien pensado, porque todo en nuestra vida se relaciona, o está interconectado, como la teoría del caos: una mariposa mueve sus alas en Australia y llueve en Perú, así también con una mala decisión en mi vida, puedo dar al traste con todo lo que he logrado (en materia familiar y financiera), una inclinación a la bebida, un adulterio, un hecho ilícito con su repercusión carcelaria, todas son cosas a las que estamos expuestos y de las que debemos cuidarnos con la ayuda de Dios.

Yo quiero construir otra casa, tengo el terreno y quiero que sea mi casa de retiro, pero tengo claro que primero debo estar libre de deudas. A mi edad ya no quiero iniciar deudas nuevas, creo que la edad para trabajar duro y endeudarse va de los 20 a los 50 años, después de los 50 es momento de estar libre de deudas. Ésta es una teoría totalmente personal y respeto las opiniones de los demás, yo mismo no sé si podré lograrla, pero estoy trabajando en eso. Me faltan solo 4 años y esa es mi meta.

Después de estar libre de deudas quiero empezar a construir mi casa poco a poco con fondos propios, tendría aun 10 años para hacerlo, ya que la pensión es después de los 60, bueno eso es lo que espero si Dios no dicta otra cosa, pero con un buen manejo de mis finanzas espero lograrlo.

Nada de esto lo habría podido lograr sin un presupuesto. Acá una foto de mi familia:

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