De estafas piramidales, redes de mercadeo y otros negocios de ensueño

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Dicen que si algo parece muy bueno para ser cierto, probablemente lo sea. Y es que a la mayoría parece gustarle las cosas fáciles, como diría mi mamá, “la ley del menor esfuerzo”. No importa si se trata de una pildorita mágica que te va a hacer bajar de peso sin dejar de comer, o un negocio al estilo la búsqueda del dorado, los seres humanos queremos lograr grandes cosas, pero saltándonos el esfuerzo que implican.

En los últimos dos meses me han contactado 7 personas diferentes, algunas conocidas, otras amigas y otros totalmente desconocidos, para proponerme el negocio de mis sueños: la venta de unos productos mágicos, respaldados por millonarios en Estados Unidos y gurús en India, con los que yo no solo voy a mejorar mi salud, sino que además voy a ganar cantidades estrafalarias de dinero sin mucho esfuerzo. Mi respuesta siempre ha sido la misma: no, gracias.

¿Cómo se come?

Muchos recordarán la famosa estafa del agave azul, a esto se le conoce como una estafa piramidal –o esquema Ponzi, quien hizo famosos estos negocios- y básicamente quiere decir que no existe una actividad, negocio, producto o inversión real, sino que el dinero que recibís viene directamente de lo que invierten otras personas. ¿Cuál es el problema? Que siempre que seás de los primero en entrar, vas a recibir tus ganancias, pero a medida que la pirámide va creciendo, no hay suficiente gente abajo que sustente a los que están arriba, y los últimos en entrar no reciben ni un peso.

Si sos fanático o fanática de Two and a Half men, recordarás el episodio en que Alan dice que está invirtiendo en su clínica, lo que le trae más clientes y lo hace ganar mucho dinero. Así consigue que Charlie, Bertha y todo el mundo invierta en él, básicamente les pagaba a unos con lo que el resto invertía…. Hasta que el negociazo se le vino abajo. Si no lo has visto, lo podés ver aquí.

Y para que quede aún más claro cómo es que funcionan los negocios piramidales, te dejo este dibujito:

Y en Nicaragua, ¿hay o no hay fraude?

Así como a mí me han invitado varias personas a participar en negocios parecidos, a muchos otros también. Unos le han entrado, otros no. La cuestión es que de una u otra manera, en los últimos días ya han estado saliendo noticias diciendo que es un fraude al estilo Agave Azul. Pueden leer esta noticia del Nuevo diario al respecto (que podés leer aquí) y esta de 100% Noticias (que podés leer aquí).

Antes que nada, quiero aclarar que hay una diferencia entre un negocio piramidal y una red de mercadeo. El primero es que el acabo de explicar que, básicamente, es una estafa. El segundo se trata de una modalidad en la que las personas afiliadas, además de reclutar a otros, venden ellos mismos los productos, por lo que las ganancias provienen de ahí.

Ésta es la clave: En la pirámide no hay clientes. En el multinivel muchos ingresos vienen de las comisiones de la red, siempre y cuando el producto se venda.

Así, si la pirámide es una estafa y el multinivel no, aquí te dejo unas cuantas pistas para que vos identifiqués, ya sea que estés metido ahí o lo estés considerando, de cuál de los dos se trata:

• El multinivel se enfoca en que vendás productos; las estafas se enfocan en que metás más y más gente al negocio.

• Los productos de las pirámides suelen ser carísimos (a veces te piden una inversión inicial de $500 dólares o más); los precios de productos un multinivel son muy accesibles, como los de Avon.

• Mientras en el multinivel no hay costo de entrada –o son muy bajos-, en las pirámides te van a pedir una membresía o una inversión inicial alta y/o que comprés muchos productos.

La empresa a la que a mí me ofrecieron entrarle tiene productos caros, en los que tengo que hacer una inversión inicial muy alta y en la que quienes reclutan te dicen “no los tenés que vender, te los podés tomar vos”.

¿Por qué no le entro?

La primera razón es que desde el momento en que alguien me cita para proponerme un negocio (eso me dijeron 2 personas) o para hablarme de una empresa de educación financiera (me dijo otra) y, en cambio, me salen con la famosa presentación de los productos y redes de mercadeo, vamos mal porque no están siendo honestos para decirme de qué quieren hablar y me siento engañada y estafada.

En segundo lugar, invertir $500.00 o $1,000.00 dólares en productos milagrosos no es precisamente lo mío. Y digo milagrosos porque alguien me dijo que le quitó la colitis, otra que la hizo bajar de peso, un tercero que a su hijo le quitó el asma y uno más que sentía una energía nunca antes vista. Tal vez soy muy incrédula, pero me cuesta creer en productos mágicos.

En tercer lugar, asumiendo que sea un multinivel o red de mercadeo, y no una pirámide, de todos modos no le entraría por la simple razón que no puedo vender. Como me decía un amigo “no podrías vender un helado a un grupo de niños en el desierto si quisieras”… y tiene toda la razón. Entonces, si no tengo el tiempo ni la habilidad para vender, no hay manera en que podría ganar dinero.

Me preocupa que muchas personas al no tener el dinero que necesitan para la inversión inicial, pasan el tarjetazo. Esto no lo inventé yo, me lo dijo una buena fuente de un banco grande, que tenían a casi 200 personas con este caso. Si luego no consiguen vender el producto o meter a otros ¿cómo van a hacer para pagar?

Al final, la decisión es tuya. Como con cualquier otra inversión, debés estar informado o informada antes de qué se trata el negocio. Si descubrís que es una red de mercadeo y no una pirámide, analizá qué tipo de persona sos y si tenés el tiempo, los contactos y la capacidad de vender los productos. Si no los tenés, te podés ver comprando producto y nunca viendo un peso, porque al final, vos recibís dinero por la red de mercadeo: entre más grande, más recibís… pero si no lográs reclutar a mucha gente, solo recuperar el dinero de la inversión inicial puede volverse imposible.

¿Y vos? ¿Qué pensás? ¿Has invertido en pirámides? ¿Y en redes de mercadeo? ¿Cómo te ha ido? ¿Lo que hay en Nicaragua es pirámide o una red?

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