Consejos prácticos para tus primeros salarios

Estoy más que fascinada con este correo que recibí hace unos días de Daniel Prado. Siempre disfruto leer las historias de mis lectores, darme cuenta de los cambios que han hecho y hasta se me aguadan los ojos cuando me dicen que lograron salir de deudas.

Pero es todavía más especial cuando viene de un chavalo de 27 años. ¿Sabés por qué? Porque normalmente a esta edad todavía estamos pensando en el gasto y no en el ahorro o la planificación. Entonces, para mí, tener a alguien que desde sus 22 comenzó a darse cuenta de por dónde iba la cosa es ¡sumamente gratificante! Aquí te comparto si historia:

Hola Elaine, te escribo este inmenso correo por que siento que debo compartir mi experiencia con los demás lectores de Plata con Plática, ya que si sos un chavalo entre 20 y 27 años te seguro te sentirás súper identificado con lo que te cuento a continuación.

Todos pasamos por esa etapa en la vida en la que conseguimos nuestro primer empleo y, mejor aún, nuestro primer salario. Que, dicho sea de paso, en la mayoría de los casos seguramente no estará por encima de los $400.00 dólares.. triste, créanme que lo comprendo, pero lamentablemente es la realidad.

El primer mes, probablemente antes de que sea fecha de pago, ya tendrás comprometido más del 70% de tu salario porque como pasaste tanto tiempo esperándolo tuviste tiempo de sobra para planificar qué hacer con él, irte a celebrar, comprarte algo que necesitás o deseás desde hace tiempo, ayudar por primera vez en tu casa económicamente hablando -lo cual te hará sentir muy útil-, o simplemente pagar una que otra deuda pendiente.

Al segundo mes la cantidad de dinero de la que dispondrás será un poco menor, debido a que  desde que se te acabó el primer salario ya estabas planificando cómo gastar el segundo.

Al tercer mes de recibir tus ingresos te darás cuenta que realmente ganás muy poco y el dinero nunca es suficiente cuando los gastos aumentan. Poco a poco este modelo de consumismo irá incrementando día tras día, hasta que llegará un punto en que rondará por tu mente la siguiente interrogante “¿estoy invirtiendo sabiamente mi salario?”

Créanme que a mí en lo particular me torturó por un buen rato esta pregunta, hasta que un día de tantos me di cuenta que mientras no analizara bien mis hábitos de consumo y lograra planificar mis gastos de una forma ordenada, financieramente hablando, iba a seguir derrochando mi raquítico salario constantemente.

Por lo cual les contaré algo que a mí en particular me ha funcionado de una manera sorprendente. Primero que nada, investigué en tu blog técnicas para administrar mi dinero sabiamente y lo primero que hice fue crear una lista sencilla en la cual enumeré los gastos considerados “importantes” que estaba teniendo y los gastos que eran totalmente “innecesarios”. Asombrosamente eran muchos más el número de gastos innecesarios en la lista.

Otra cosa que me ayudó mucho fue aprender a establecer  metas a corto, mediano y largo plazo. Inicialmente creo que la más importante era dejar de depender completamente del apoyo de mis padres y asumir mis gastos de manutención por completo. Sé que en este momento debés de estar pensando “¿Cómo con tan poco dinero?”

Por eso la siguiente meta a mediano plazo fue conseguir un empleo que me permitiera tener mayores ingresos. Era una meta difícil, obviamente, porque en ese momento era un chavalo recién graduado de 22 años y no tenía mucho que ofrecer como profesional. Fue ahí cuando me realicé la siguiente pregunta “¿Cómo puedo convertirme en un profesional que valga más?” Sencillo: con mayor educación. Y fue ahí donde me planteé la tercera meta, que fue poder financiarme estudios complementarios que enriquecieran mi perfil profesional.

Inicialmente las metas me parecían abrumadoras y demasiado ambiciosas. Sin embargo, poco a poco descubrí que el límite solamente está en nuestra mente. Tuve que realizar muchos sacrificios, dejar de darme ciertos gustos, tratar de economizar al máximo mi dinero, empezar a darme cuenta lo difícil que es mantener una casa y, créanme, no les miento: incluso hubo un momento en que en la quincena solamente me quedaban C$470.00 disponibles para mis pasajes, salidas y cualquier placer culposo que quisiera darme.

Era muy difícil. En muchas ocasiones me decía a mí mismo: “realmente estás limitándote demasiado, estás siendo demasiado extremista”. Pero había algo dentro de mí que me decía “seguí haciéndolo, valdrá la pena”.

En cuestión de meses logré iniciar a estudiar el primer posgrado, sufriendo mes a mes cuando me tocaba pagar la mensualidad. Poco a poco logré darme cuenta que había aprendido a vivir así y empecé a saber organizarme mejor. En el primer año trabajando logré estudiar los primeros 2 postgrados, con esto, con mucha paciencia y dedicación, conseguí un mejor trabajo en el que los ingresos se incrementaron un poco más del doble del primer salario.

Con esta bendición, inicié a estudiar la maestría que curso actualmente. Solventé mucho mejor mis gastos y logré recoger la prima de mi carro, lamentablemente el banco no me dio el crédito por que no tenía historial crediticio, y es que la verdad es que nunca le había debido dinero ni a la señora de la venta.

A pesar de que no logré todo lo que me propuse en ese momento, seguí ahorrando para mi carro varios meses más, hasta que con mucho esfuerzo, arduo trabajo y también mucha insistencia en el banco, consideraron que era viable darme el crédito y pude comprar mi primer carro nuevecito de paquete, el que hoy por hoy voy pagando poco a poco.

Con esto solamente pretendo invitar a los jóvenes a utilizar sus primero salarios sabiamente, invirtamos en nuestra educación, en nuestros sueños y en nuestra familia: es muy gratificante y la recompensa es inmensa.

Muchas gracias Elaine por tus consejos y por lo que hacés por los nicaragüenses. ¡Realmente nos falta muchísima educación financiera y es importantísimo que existan plataformas como “Plata con Plática” donde podamos ir aprendiendo poco a poco!

Es hermoso, ¿no? Si cada uno de nosotros hiciera lo que Daniel hizo desde su primer salario, nuestra posición financiera sería muy diferente. Invertir en él mismo, aun con todo el esfuerzo y sacrificio que le significó, fue una sabia decision que le ha sabido pagar con creces.

¿Conocés a chavalos y chavalas con sus primeros puestos y salarios? ¡Compartí este post con ellos! Les va a ayudar mucho a ver su situación de una manera diferente ;).

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