Cómo enseñar a tus hijos a presupuestar

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La administración del dinero es una habilidad importante que todos debemos aprender. Por desgracia, muchos de nosotros no nos damos cuenta de cuán importante es hasta que nos enfrentamos a la edad adulta y empezamos a tener nuestros propios ingresos, gastos y… sí, deudas.

Aunque quizá para vos sea un poco tarde y ya te tocó aprender a la mala: a prueba y error y pagando caros por esos errores; todavía estás a tiempo de dar a tus hijos una ventaja en el mundo. ¿Cómo? Enseñándoles desde una edad temprana cómo presupuestar y manejar su dinero.

Por eso y a propósito de que en estas fechas tendrás un poco más de tiempo para estar y compartir con ellos, a continuación te presento tres maneras en que podés comenzar, desde YA, a enseñarles a tener unas finanzas sanas.

Asignación Mensual

Básico: Los niños y niñas no pueden aprender a presupuestar su dinero hasta que tengan algo en sus manos para decidir. A partir de los 7 años, ya podés comenzar a dar a tus hijos e hijas una asignación semanal y a medida que vaya creciendo, esta asignación puede ir cambiando a quincenal y luego mensual. De esta manera, cuando tu retoño sea mayor y reciba sus primeros salarios, no tendrá problemas para hacer que le dure hasta el siguiente pago.

Podés calcular cuánto darle a tu niño o niña, tomando como referencia lo que vos ya gastás en ellos en: caramelos, juguetes, entretenimiento, lonchera, etc., y darles ese monto.

Otros padres podrían preferir darles solo lo que se gastarán en el colegio –y eso también está bien-. Lo importante es hacerlo dentro de tu presupuesto familiar y que se ajuste al resto de gastos de la familia. A medida que vaya teniendo sus propios ingresos, la mesada también debe parar.

Presupuesto en tiendas (para comprar)

¿Cuántas veces te ha pasado que has ido de compras acompañado por tus hijos y terminás gastando mucho más de lo que habías pensado? Para que esto no te vuelva a pasar y, en miras también de enseñarles cómo funciona el dinero, cada vez que te toque ir de compras –al súper, o a una tienda-, dales un presupuesto de antemano para gastar.

Por ejemplo, si vas a ir a hacer las compras de la quincena y dentro de tu lista ya tenés galletas y/o cereales para ellos, permitiles ser ellos quienes escojan en base a un presupuesto. “Tenemos que comprar “x” o “y” y solo podemos gastar C$150.00. Es tu tarea elegir para que nos alcance”.

Este poder decidir no solo los hace más seguros en la toma de decisiones futuras, sino que también les enseña que los recursos son limitados y no podemos comprar todo lo que queremos: hay que hacerlo en base a una lista, un presupuesto y las posibilidades de la familia.

Pláticas constantes de dinero, el costo de las cosas y el presupuesto

No te imaginás lo común que es darles mensajes mixtos a los niños sobre el dinero. ¿Cuántas veces te han escuchado con tu pareja discutir y decir “no hay dinero”? Y luego, a los días, estás planificando un viaje familiar o la compra de determinado artículo. Aunque estas pláticas puedan hacer sentido para vos, puede ser difícil para ellos entender lo que está pasando.

Son precisamente este tipo de hábitos los que hacen que desde pequeños vayamos teniendo una pésima relación con el dinero y, que ya grandes, tomemos malas decisiones financieras: como gastar, salir o comprar, cuando no hay plata o deudas que pagar.

Incluir a tus hijos en la planificación financiera familiar los premia con herramientas importantes que van a necesitar a lo largo de su vida. Y no digo que los debás incluir en TODA plática o decisión financiera. La decisión de hasta dónde decirles e incluirlos depende de cada familia… pero ciertamente podés eliminar muchos de los misterios y miedos en temas financieros futuros, al explicarles cómo funcionan las reglas del juego.

Sé que hablar de dinero con tus hijos puede ser un poco difícil para vos, porque probablemente tus padres nunca tuvieron esta conversación con vos. Sin embargo, enseñar a tus hijos buenos hábitos financieros y de presupuesto, les pude ahorrar muchos dolores de cabeza (y deudas) en el futuro.

Comenzá con lo básico y a medida que vayan creciendo, aumentá la complejidad, buscando siempre momentos apropiados para enseñarles. Cuando llegue la cuenta de la luz, mostrale cómo se lee. Hablá con ellos sobre compras grandes y cómo hacés comparaciones entre productos para llegar a una decisión. Dejalos formar parte de la conversación cuando estás decidiendo si irse de vacaciones o ahorrar para el fondo de emergencia. 

¿Y vos? ¿Qué le estás enseñando a tus hijos de dinero? ¿Creés que es importante que aprendan a presupuestar desde una temprana edad? ¿Qué otros tips podés compartir con el resto de mamás y papás?

PD: El guapo de la foto es mi sobrino.

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