Por qué ahorrar aun cuando hay deudas

Ahorrar deudasEl siguiente post es patrocinado por Banco Lafise

Una de las mayores inquietudes que suelen tener las personas es si es necesario y recomendable ahorrar cuando hay deudas y, ciertamente, es una duda válida.

De primera instancia, uno podría estar tentado a recomendar salir de deudas lo antes posible con toda la razón: al final, no hay una cuenta de ahorro (y probablemente tampoco inversión alguna) que te genere la misma tasa de retorno por tu dinero, que la que vos ya le estás pagando a las instituciones financieras por los créditos. Todo claro hasta aquí.

Entonces, como expliqué en este post hace algunos años, sobre si es mejor ahorrar o pagar deudas, al estar recibiendo tan solo 1% anual por tus ahorros y estar pagando 50% por tu tarjeta de crédito –por ejemplo-, la matemática es sencilla y nos dice que mejor paguemos.

¿Cuál es el problema?

El detalles está en que todos tenemos metas por cumplir. Para algunos será comprar una casa (o mudarse de la casa de sus papás, en el caso de los más jóvenes), para otros pagar la prima de su carro, estudiar una maestría, irse de viaje o tener un bebé. Y cada una de estas metas de vida requiere planificación y dinero.

Cuando nos dedicamos únicamente a pagar, básicamente estamos descuidando el resto de áreas de nuestras vidas y estamos posponiendo, a veces por un largo periodo de tiempo, el cumplimiento de estas metas.

Y no solo esto, sino que al dedicarnos solamente a pagar y no ahorramos nada, estamos desprotegidos ante cualquier eventualidad. Imaginá que llevás 6 meses solo pagando tus deudas y, de repente, te enfermaste y tuviste que ingresar al hospital y comprar medicamentos, ¿de dónde sale este dinero? Cuando no hay ahorros de por medio, este dinero saldrá de las deudas: vía tarjeta de crédito, préstamo personal, etc. Y, como resultado, los pasos andados saliendo de deudas, los desandás con esta emergencia.

La deuda es un ahorro a la inversa

Esto es algo que no me canso de decir, sobretodo cuando las personas están bloqueadas creyendo que “la única forma de hacerte de tus cosas es al crédito”. A ver, ¿cómo es que tenés C$500.00 para pagar mensualmente tu tarjeta después de haber comprado algo, o a la casa comercial, pero no tenés el mismo monto para ahorrarlo y pagar de contado?

Sí lo tenés, la diferencia es que a través de la deuda, podés disfrutar del bien primero. A la larga, sin embargo, cuando ahorramos y luego compramos, pagamos un precio mucho menor y en menos tiempo, lo que  nos hace disfrutar todavía más dicho producto.

Entonces, ¿cómo le hago?

Paso #1, tu mejor amigo, el presupuesto, entra con voz triunfante. De verdad, no hay cosa que vos querrás lograr que no necesite de un plan. Así que si tu meta dentro del próximo año es mudarte de la casa de tus papás, pero estás pagando una que otra deuda, es momento de hacer un alto y organizarte:

  1. Sacá cuentas de a cuánto ascienden tus gastos en este momento. Incluílo todo: gastos en comida, transporte, entretenimiento, educación, servicios, ropa, comidas fuera, etc.
  2. Sumá cada uno de los pagos que debés hacer a tus deudas mensualmente: ¿Cuánto suman?
  3. Investigá la posibilidad de pagar menos, sea a través de un extra-financiamiento, una consolidación de deudas o un arreglo de pago.
  4. Cotizá y presupuestá cuánto necesitarás para mudarte. Ojo: aquí no solo se trata de las cosas grandes (cama, cocina, refrigeradora, etc.), pensá también en todo lo pequeño que también suma dinero, como los botes de basura, los utensilios para cocinar, la cortina de baño, etc. Así como tampoco se trata solo de la renta mensual, sino también del mes de depósito y el último que te piden.
  5. Con ese monto total, calculá cuánto deberías estar ahorrando mensualmente para poder mudarte dentro de un año e incluilo en tu presupuesto.
  6. ¿No te da? Entonces tenés varias opciones:
    1. Recortá al máximo tus gastos innecesarios, como salidas, compra de ropa, gastos hormiga, etc.
    2. Buscá ingresos extra. Creeme no es tan difícil como parece, solo necesitás ingenio y creatividad. Quien quita y de ahí mismo luego sale un negocio formal.
    3. Quizá entonces tu meta te tome más tiempo de lo esperado, porque tu capacidad de ahorro es menor de la que pensabas. Y, de verdad, es mejor esperar que mudarte aun con más deudas.
  7. Organizá tu presupuesto con todos estos gastos hasta que la diferencia entre ingresos y gastos sea CERO. Sí, cero. ¿Por qué? Porque ya ahí estarás metiendo el monto destinado al ahorro.

Lo que dicen otros expertos

Me di a la tarea de preguntar en Twitter a otros expertos en finanzas personales de otros países latinos qué recomendaban y esto fue lo que me dijeron:

  • @blogylana: ahorrar siempre primero.
  • @josiasortizg: Ahorrar y pagar. Fortalecer la cultura del ahorro.
  • @argentarium: Dependerá de las #deudas pero si son tóxicas, las pagaría aceleradamente luego de crear fondo de emergencia pequeño.
  • ‏‪@sofimaciasl: Ahorrar un poco y pagar con el resto y ella nos dio el link a un post.
  • @AxlVlax: al menos tener tu fondo mínimo de emergencias para que tu plan de pago no desbarranque por un imprevisto.
  • @accendofinanzas: Siempre depende, PERO: pagar más del pago mínimo; ahorrar (aunque sea mínimo).

Así que, como verás, lo mejor siempre va a ser combinar las deudas y el ahorro. Aunque hayan un montón de pagos que hacer y todo el mundo te esté cobrando, es súper importante mantener una parte del dinero con vos, ahorrándolo, aunque sea para una emergencia. De otra manera, vivir una vida de deudas se convertirá en crónicas de una muerte anunciada.

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