A 5 años: los secretos, lo difícil y un regalo para vos

plataconpláticaquintoaniversario-01¿Alguna vez has escuchado la historia de cómo comencé Plata con Plática? La he contado muchas veces en charlas, talleres y algunos eventos, pero por si no la has oído, por acá te cuento un resumen:

Era el 2011 cuando me encontraba un poco perdida en el espacio sideral y no sabía qué quería hacer con mi vida. Esto es 100% cierto. Había estudiado Finanzas como carrera en México y, después de unos cuantos años trabajando para empresas en Guadalajara y Managua, me di cuenta que no era precisamente ése el camino que quería seguir.

Las finanzas empresariales estaban bien pero después de 2 países, 4 empresas y 4 industrias completamente diferentes me di cuenta que el único impacto que generaría en ese camino era en las empresas y sus accionistas. Yo quería más.

Al mismo tiempo que aquello sucedía, el mal manejo del dinero que tenían las personas a mí alrededor -sobretodo mis compañeros de trabajo- me instó a interesarme por las razones que habían detrás de las grandes cantidades de deudas, los motivos por los que muchas personas viven coyol quebrado, coyol comido”, la falta de ahorro y la espera como agua de mayo cada quincena. Me di cuenta que realmente nadie nos enseñaba a manejar nuestro dinero y que esto, sumado a los salarios tan bajos, nos estaba dejando en la calle.

Me lo tomé a pecho y decidí que era tiempo de darle una voz a estas preocupaciones y a esta falta de información en el país. Por el tiempo que todo esto sucedía estaba aplicando también a un MBA en el programa #1 en Taiwán y me lo dieron. Decidí partir a Asia y hacer el MBA porque pues las oportunidades no hay que desperdiciarlas ¿no? Y pasados 6 meses de estar en la isla bonita –como muchos la conocen- decidí que era momento de lanzar mi tan ansiado blog de finanzas personales.

Y es que siendo estudiante era el mejor momento: tenía tiempo y no mucho que perder. No necesitaba vivir del blog porque la beca que me dieron me daba para sobrevivir tranquilamente y el tiempo que me quedaba en Taipéi era perfecto para probar y darme cuenta si en realidad era un tema que a las personas le interesaba.

Un año y 3 meses después regresé a Nicaragua y me di exactamente un año para intentar monetizarlo. Y es que aunque ya Plata con Plática tenía miles de seguidores y lectores en ese primer año, nadie había pagado un peso por él. Esto por supuesto era importante para mí, porque no es lo mismo hacer algo como hobby que lograr un pago de alguien por hacer lo que amás.

Así di inicio a mi odisea por monetizar a mi bebé: cambio de dominio, diseño y desarrollo web, diseño de marca y logo y, por supuesto, la búsqueda implacable de clientes. Y eso es algo que nunca se olvida: esas primeras personas que creyeron en vos y tu proyecto. Siempre voy a estar agradecida con:

  • Machú Largaespada, quien trabajaba en ese momento en la Embajada de Holanda y me buscó, aun antes de regresar a Nicaragua, para dar varios talleres a los colaboradores. Gracias a ella me di cuenta que las charlas y talleres era algo que no solo podía hacer, sino que AMABA hacer. A la fecha es lo #1 de mi trabajo.
  • Carlos Taboada, del Consortium Taboada & Asociados, quien me buscó por Facebook para decirme que había leído mis artículos en Confidencial y que quería saber si yo podría dar charlas de educación financiera a toda la empresa. Pero no llegó hasta ahí, con Carlos desarrollé una linda amistad y se ha convertido en uno de mis consejeros más leales.
  • Rodrigo Peñalba, que en ese momento trabajaba en Movistar y quien, sin conocerme, me dio una cita y se convirtió en la primera persona que decidió apostar por el blog, patrocinándolo. Esto es bien importante y es un consejo que le he dado a todo al que ha decidido comenzar a bloguear: lo más difícil es conseguir a tu primera empresa, después de eso, de esa primera confianza, las demás se animan más fácilmente.

Evidentemente muchísimas cosas más han pasado desde entonces, pero si me pongo a enumerar cada paso, cada decisión, cada empresa, esto se convertiría en un cuento sinfín. Si tenés curiosidad de lo que ha sido el año con año de Plata con Plática y cómo ha ido creciendo, por acá te comparto los posts que he escrito antes:

Aniversario #1: 2013

Aniversario #2: 2014

Aniversario #3: 2015

Aniversario #4: 2016

Como verás, cada año es diferente pero sobretodo, ¡siempre el siguiente ha sido el mejor! Y el desafío es que ese mejor vaya en aumento cada día. 

Los 5 secretos que nunca he revelado

Después de 5 años, hoy quiero abrirme con vos, con ustedes, con quienes leen diario o de vez en cuando, con quienes tienen un mes siguiendo o los 5 años enteros. Así que hoy que estoy celebrando, también te quiero platicar 5 cosas que nunca antes he revelado sobre cómo planifiqué el desarrollo profesional del Blog y mis servicios, y de aspectos que en algún momento me han influido en la toma de decisiones:

1. Valores del blog. Una de las maneras en las que Plata con Plática genera ingresos es a través de la publicidad.Sin embargo, desde un inicio definí claramente a quiénes puedo, a quiénes quiero y a quiénes no debo incluir en estos perfiles de empresas. Para mí siempre ha sido sumamente importante ser consecuente con lo que pienso, hago y digo y tenía claro que no todas las empresas podían pautarse.

Confieso que ni fue ni es fácil, porque las empresas que más dispuestas están a pagar por publicidad son aquellas que se dirigen al consumo/consumismo y eso es precisamente el tipo de empresas que no podía permitir. La razón es sencilla: yo no puedo decirte que ahorrés, que seás precavido con tu futuro, que invirtás en vos, o que diferenciés necesidades de deseos y, al mismo tiempo, mostrarte publicidad –directa o indirecta- de tiendas de ropa, bares o restaurantes porque sí te generarían una tentación.

Fue así como comencé a tocar puertas en empresas según varias categorías o giros de negocios, como la salud, la planificación financiera, el emprendimiento, la inversión en educación, etc. Aquéllas cuya naturaleza iban de la mano del blog.

Para la mayoría es bien difícil imaginarse o siquiera dimensionar lo que cada una de estas negociaciones implica. Siempre he tratado de ser bien dura y firme con lo que negocio y qué tanto permito que se publique o me permito a mí misma escribir. Y es un balance complicado porque, en definitiva, las empresas al estar pagando, quieren que su marca y sus productos se vean. Sin embargo, mi regla es la siguiente: podemos hablar de beneficios y utilidad de productos, así como de información que ayude a educar a las personas –por algo es un sitio de educación financiera-, lo que NO podemos hacer y NUNCA lo he hecho es decir “éste es EL producto o LA empresa única donde podés comprar”, porque no todas las cosas son buenas para todas las personas.

Aún así, en varias ocasiones he recibido comentarios y críticas, incluso groseros, de personas que, al ver que un artículo está siendo patrocinado por una empresa, se molestan y me tachan de “vendida” para arriba. De lo que no se percatan es que el que una empresa patrocine un post no quiere decir que el contenido no sirve, todo lo contrario. Aquí el quid del asunto es que debe ser –¡y lo es!- contenido que yo igual estaría escribiendo, me estuvieran pagando o no por él.

Y, ¿por qué lo hago? Es sencillo: porque son estas empresas y este ingreso lo que me permite seguir escribiendo el resto del mes y durante 5 años contenido de calidad que ayuda a miles de personas. De repente me ha dado la impresión que las personas esperan que yo trabaje de a gratis, que nunca cobre nada.

Cuando chavalos y chavalas se me han acercado porque quieren consejos para comenzar a bloguear y, obviamente, quieren monetizar su blog, siempre les explico en detalle que la monetización es importante -¡tenés que vivir de esto!- pero también delicada y que no debe ser tomada a la ligera.

Tu blog, si pensás vivir de él, es tu empresa y como toda empresa debe tener valores claros. Así que, antes de aceptar cualquier tipo de patrocinio, hacé tu lista de empresas que podés y querés tener, así como una lista de principios y de cosas en las que NO estás dispuesto o dispuesta a ceder. No es una empresa que esté dispuesta a pagarte, sino una empresa que esté dispuesta a pagarte por lo que VOS creés.. y esto, de verdad, no es sencillo de conseguir.

2. ¿De qué vivo? Ésta es una pregunta un tanto chistosa. Resulta que no sabés la cantidad de personas que me he encontrado en la calle y me dice “pero, ¿y vos qué hacés? ¿A qué te dedicás? ¿Tenés un trabajo?”. Cada vez que eso me ha pasado, me detengo un segundo a pensar “¿será que las personas creen que yo estoy en mi casa, acostada, y de repente se me ocurre postear algo en las redes o en el blog, como pura cosa mía y ya?” :). A lo que voy es que Plata con Plática es mi trabajo de tiempo completo. Es más, trabajo más horas en mi empresa de las que trabajaría si tuviera un trabajo normal de 8:00 am 5:00 pm.

Así que este blog y todo lo que implica es mi trabajo de tiempo más que completo: yo me despierto a las 5:00 am y lo primero que hago es revisar las redes sociales, no mías, sino las de Plata con Plática. Llego a la oficina a las 8:30 am –ok, a veces a las 9:00 am- y me voy a las 7:00pm –  7:30pm todos los días, llego a mi casa y sigo revisando correos y contestando preguntas.

Y para contestar la pregunta, genero ingresos de 3 maneras:

  • A través del patrocinio en el blog. Por eso ves banners de Banco Lafise, Seguros Lafise e IBW en la página, así como algún contenido co-brandeado en las redes sociales.
  • A través de charlas y talleres. La mayoría ocurren en empresas privadas, para sus colaboradores en temas específicos de finanzas personales; y otras son abiertas al público. A la fecha he dado más de 125 conferencias. Esto es lo que más AMO hacer y estoy bastante segura que también es lo que mejor hago ;).
  • A través de asesorías. Tanto a empresas, como a personas. Aunque confieso que esto es lo que menos hago.

3. También me he molestado… y mucho. Me he molestado porque no reconocen mi esfuerzo, porque muchas personas creen que lo que yo hago es sencillo, solo escribir 2-3 horas a la semana y ya. Pero no toman en cuenta que yo día a día me despierto y me duermo pensando en Plata con Plática y en qué nuevo puedo crear que les vaya a ayudar.

Yo dedico al menos dos horas al día a responder a 30-40 personas sus preguntas y dudas financieras. Como dije antes, son las empresas que se pautan y pagan en el blog, las que subsidian el tiempo que yo, con toda la voluntad y cariño, dedico a ayudar a las personas que tienen problemas y preocupaciones financieras y han visto en mí a alguien que puede ayudarles a cambiar su situación. Y es justamente éste el motor de mi trabajo.

En ocasiones he recibido mensajes por inbox o correos electrónicos a las 3:00am un sábado y cuando llega el domingo por la noche me reclaman –y reclaman fuerte y a veces sarcásticamente- porque no les di respuesta. Yo me he propuesto contestar TODOS y cada uno de esos correos, pero también me he propuesto trabajar menos los fines de semana porque tengo que tener un balance en mi vida y esperar por esa respuesta hasta que llegue el lunes no ha matado, ni matará a nadie.

Algunas veces, simplemente, no hay respuesta. Especialmente cuando son casos de pequeñas empresas y que no saben qué hacer o por qué su idea no está funcionando, para mí es bien difícil y de hecho sería hasta irresponsable dar consejos sin conocer en detalle sus números (estados financieros, idealmente). Así mismo, también recibo correos sin preguntas: correos en los que me medio plantean una situación y 5 palabras y aparentemente esperan que yo adivine lo que quieren decir y conteste la duda que tienen.

Me ha pasado también con algunas charlas y talleres que he abierto al púbico que hay quienes se quejan y me dicen que no debo cobrar porque yo me dedico al ahorro, entonces ¿cómo es que los estoy haciendo gastar en su propia educación financiera?

El conocimiento y la asesoría no se puede dar gratis. Hay algunas que sí se hacen gratis porque tengo el apoyo de la empresa que corre con todos los costos para que las personas no tengan que pagar. Tal es el caso de las charlas trimestrales que hago en conjunto con Banco Lafise.

Si lo vemos en perspectiva, los temas más amplios los doy gratis gracias a empresas, pero los más específicos que toman más tiempo y que debo preparar metodología e información que ayude a las personas, sí tiene un costo y se debe de cobrar.

4. ¿Cuándo terminaré esta labor? La mera verdad es que no me veo a mí misma dejando de hacer esto. Las finanzas personales realmente me apasionan. Sí me veo dejando de bloguear en algún momento, pero siempre dedicándome a las finanzas desde otra perspectiva. Yo veo Plata con Plática como una empresa que crea información de forma independiente, pero que no será Elaine escribiendo todo el tiempo. Sino que da consultoría y asesorías, porque la educación financiera y la preocupación de cómo el nicaragüense usa su dinero va a ser de mucho interés para muchas empresas.

Yo veo a Plata con Plática evolucionando a esto, donde no seré yo la que continúe escribiendo, sino que tendré un equipo de trabajo que tomará las riendas de esta parte.

Por mi parte, y mientras eso llega, sigo trabajando día a día en esto que me apasiona. No solo en el blog, sino también creando otros formatos de contenido y productos para las personas. Ahorita estoy escribiendo un libro –sí, ya sé que desde el año pasado, pero ahí la llevo-, planificando un curso en línea que espero vea la luz este año, así como una agenda financiera 2018. Esa sí ¡espérenla en unos meses!

5. ¿Escribo apegada a la realidad en Nicaragua? Cuando inicié tuve mucha influencia de blogueros de Estados Unidos y México: recordemos que no había nadie hablando sobre el tema en el país. Yo no estoy creando teoría ni inventando el agua helada, estoy utilizando teoría y buenas prácticas que se han impulsado en otros países, pero aplicadas a la realidad.

Algunos viejos lectores recordarán aquella famosa encuesta que hice en Nicaragua, en noviembre del 2012 –cuando el blog apenas tenía 8 meses- para completar mi tesis del MBA: “Cómo incrementar la educación financiera en Nicaragua”. Desde ese entonces, toda la información que he venido obteniendo y que he convertido en consejos y más información viene de las pláticas y asesorías con las personas que me buscan.  Hay personas que ganan desde C$10,000.00 córdobas hasta U$20,000.00 dólares. Porque así de variados son los ingresos aquí.

Las charlas las brindo a empresas que tienen colaboradores que ganan desde C$5,000.00 –  C$8,000.00 córdobas hasta U$10,000.00 dólares. También he hecho varias encuestas (sobre ahorro, deudas, seguros y mujeres) donde son los mismos lectores viviendo sus realidades quienes responden: miles de personas han contestado estas encuestas y son justamente estos insumos los que uso posteriormente en mis posts y consejos.

Al final, quienes deben decidir si la información que doy a diario en el blog les es útil o no, porque son quienes viven su realidad, con sus ingresos, gastos y deudas, son los lectores.

Las decenas de correos que recibo diario y las 100,000.00 visitas que recibo en un mes son, para mí, el mejor indicativo de que escribo apegada a la realidad.

¡Los 5 años se celebran!

¡Por supuesto que se celebran y cada año lo he venido haciendo más grande! De hecho, el único año que no celebré fue el primero y no porque no quisiera, sino porque las circunstancias de la vida no prestaron las condiciones.

Resulta que por aquel entonces, en marzo del 2013 estaba estudiando en India, tenía 2 meses de haber llegado y por lo tanto no conocía a muchas personas. O bueno, sí las conocía pero no podría decir que tenía amigos del alma con quien celebrar. A la única persona a quien le importaba este logro en aquel país era a mí y sentí que no tenía mucho sentido celebrar sola, ¿no?

Este 5to año ha sido para mí el más importante (aunque confieso que cada año siento eso, jaja) porque se rompieron varios récords y es cuando el blog más creció. En enero de este 2017 finalmente llegué a las tan ansiadas 100,000.00 visitas en un mes en Plata con Plática. Además, comencé a hacer el Podcast Plática con Plata que IN-TEN-TO  sacar todos los sábados aunque no siempre lo logro.

Este 5to año fue la primera vez que celebré en grande, con alrededor de 250 personas: clientes empresas, clientes personales, familia, amigos y, por supuesto: ustedes los lectores.  ¿Que qué hubo? Si estás pensando que me lancé yo a dar una conferencia más, lamento decirte que no, de eso no hubo nada. Por el contrario, quise invitar a personas que han logrado cambiar sus vidas financieras, en un conversatorio dirigido por mi queridísimo Ricardo Zambrana, para que hablaran de sus experiencias.

Hayás ido o no al evento, por acá te dejo unas fotitos:

Mi regalo para vos

Sí, te tengo un regalo para que juntos celebremos este 5to aniversario. Resulta que en este tiempo me he dado cuenta que el interés #1 de los lectores se encuentra alrededor de las deudas y, dentro de este gran tema de las deudas, el tema favorito es TA-RÁN: ¡adivinaste! ¡las tarjetas de crédito! Nada del otro mundo, ¿cierto?

Este plastiquito ha sido el causante de la espiral de deudas de millones de personas alrededor del mundo y América Latina no es la excepción. Prueba de esto es que en la encuesta que realizamos el año pasado sobre las deudas, los resultados mostraron que el 61% de quienes estaban endeudados era con tarjetas de crédito.

A pesar que ya he escrito extensivamente sobre este tema, sé que no todos los lectores leen todos y cada uno de los posts e, incluso, en dependencia de cuál hayás leído, podría parecer que me inclino hacia uno u otro lado.

Es por esto que mi regalo para vos es mi primer E-Book de Finanzas Personales y, claro, 100% gratis. Un librito en el que vas a encontrar TODO lo que necesitás saber sobre el famoso plástico, como dicen: lo bueno, lo malo y lo feo. Pongo esta herramienta en tus manos para que aprendamos a sacarle el jugo a los productos financieros a nuestro alrededor y para que JUNTOS vayamos creando una Nicaragua más financieramente sana.

¡Me despido con la emoción al 1000 por estos 5 años y esperando con ansias los próximos 5! ¡Nos seguimos leyendo!

E-book Tarjetas de Crédito

 

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