5 poderosas razones para tener una casa pequeña

Plata con plática - comprar casa pequeña-01Difícilmente sea noticia nueva que tener una casa más pequeña te ahorrará dinero, y es que algunos costos son simplemente inevitables. No importa cuánta casa comprés, el precio de entrada es solamente una pieza del rompecabezas, pues al comprar una casa más grande o más cara, casi todo cuesta más.

Por el otro lado, al comprar una casa pequeña, además del pago reducido de la hipoteca, los impuestos y el seguro, también gastarás menos en servicios básicos,  el mantenimiento y cualquier mejora que querrás hacer.

Pero vivir en una casa más pequeña no es sólo una decisión financiera inteligente, si no que reducir el tamaño de tu hogar también puede mejorar tu calidad de vida. Por eso, a continuación te presento 5 razones por las que vivir en una casa pequeña puede hacer tu vida mejor:

  1. Tenés menos que limpiar.

Los que me conocen saben que mis habilidades de ama de casa no son de los mejores… lejos de eso, de hecho. Y aunque tenemos la suerte de tener a alguien que nos ayude con los quehaceres, cuando toca, toca y es en esos momentos donde agradezco vivir en un apartamento pequeño.

En varios países latinos es fácil olvidar el tema de la limpieza porque muchas personas tienen la facilidad de contratar a alguien que lo haga por ellos; el asunto es que no es nada más quién lo hace, sino el gasto que ello implica: ¿cuántos productos más debés comprar para tener tu casa siempre nítida? Recordá que de poquito en poquito, se gasta un montón.

En adición, una casa más pequeña suele motivarte a salir más seguido. ¿Por qué quedarte dentro de casa cuando hace un día lindo afuera y podés ir a correr, caminar o andar en bici?

  1. Te enfocás menos en las cosas.

Dicen que los peces de colores crecen hasta llenar por completo el tamaño de la pecera en la que viven y, de esta misma manera, la mayoría de las familias sienten la necesidad de rellenar con cosas el espacio en el que viven: entre más grande la casa, más cosas tendemos a querer y a acumular.

Vivir en una casa grande significa tener más habitaciones que amueblar y decorar, pero va mucho más allá que eso. Cuando vivís en una casa pequeña, es fácil ir por las tiendas sin comprar porque igual sabés que no tenés espacio para ponerlo: creemelo, me pasa a mí ;).

La vida en una casa pequeña cambia tu manera de hacer nuevas compras; en una casa grande siempre hay espacio para más, por lo que también te permitís comprar más. 

  1. Tenés más tiempo para la familia.

Algo que suelen recalcar mucho quienes venden casas grandes es que en éstas cada uno puede tener su propio espacio. Y aunque a mí me encanta mi espacio y tiempo personal, tampoco creo necesitar una enorme sala separada para mí solita.

Las familias en casas muy grandes no tienen que pasar tiempo juntos, porque cada persona tiene un espacio para estar por su cuenta. En cambio, cuando todos están juntos en una pequeña sala de estar, esto permite más tiempo para pasar en familia… y, bueno, también es probable que haya una que otra disputa más, pero ¿no se trata de eso la familia? 😉

  1. Optimizás tu espacio

Las personas a menudo quieren una casa grande por razones que parecen perfectamente lógicas: necesitan espacio para huéspedes durante la noche, o un gran comedor para la fiesta anual de Navidad, o una cocina de tamaño de restaurante para cuando toda la familia viene para la cena de cumpleaños de la abuela.

Pero este tipo de razones dejan de lado cómo las familias realmente utilizan su espacio en el día a día. Es muy probable que seás mucho más feliz con tu espacio disponible los 360 días del año que no tenés invitados de noche, fiestas o cena para doce, en lugar de tener espacio no utilizado la mayor parte del año. Es mejor planificar el uso regular en lugar de irregular, pues es más fácil encontrar soluciones creativas para problemas poco frecuentes.

  1. Es más probable que conozcás a tus vecinos.

Lo voy a decir así: cuando vivía con mis papás, no conocía a NINGUNO de mis vecinos. Ahora que vivo en un apartamento, conozco a los de en frente –¡que son tronco de personas!- y a los de al lado. Y no digo que los conozco solo de cómo se ven: sé sus nombres, lo que hacen, conozco sus casas y hasta los puedo llamar por teléfono.

Sucede que las casas grandes suelen estar en lotes grandes y separados del resto, por lo que, aunque quizá por suerte saludés a tu vecino en la mañana mientras ambos se suben al carro, es mucho más difícil tener una relación y pasar tiempo con ellos.

Si tenés la suerte tener vecinos de calidad (como los míos), vivir en un lugar más pequeño que permita interactuar, hará tu vida más tranquila y feliz.

En resumen

A diferencia de lo que se podría pensar, buscar una casa más pequeña no es solo para parejas retiradas cuyos hijos se han ido del nido. Si vivís en una casa grande, considerá comprar algo más pequeño, pues puede mejorar tu vida, relaciones y finanzas personales.

¿Y vos? ¿Alguna vez deseaste vivir en una casa más grande o más pequeña? ¿Por qué? ¿En qué vivís ahorita? ¿Qué pros y contras encontrás?

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